Las cofradías segovianas admiten que, ante la lluvia, debe primar el respeto por las imágenes

Los cofrades de San José colocan los plásticos sobre uno de sus pasos, la tarde del Jueves Santo, cuando empezó a llover. /A. de Torre
Los cofrades de San José colocan los plásticos sobre uno de sus pasos, la tarde del Jueves Santo, cuando empezó a llover. / A. de Torre

El presidente recuerda que las agrupaciones tienen libertad para decidir si desfilan o no

Carlos Álvaro
CARLOS ÁLVAROSegovia

Acabó la Semana Santa y es tiempo de balances. El de este año no es del todo bueno. La lluvia estropeó las jornadas grandes y obligó a los responsables de las cofradías a adoptar decisiones arriesgadas a última hora. La Junta de Cofradías dejó libertad y cada agrupación obró en consecuencia.

El protocolo existente para el caso de lluvia o nieve solo atañe a la Procesión de los Pasos del Viernes Santo, y en esta ocasión no se aplicó porque las previsiones meteorológicas indicaban que a partir de las ocho de la tarde no llovería, como así fue. «Por eso decidimos salir con los pasos que previamente habían logrado subir a la Catedral. Se hizo un desfile ordenado y con dignidad y sentido común. Yo no lo llamaría Procesión de los Pasos porque faltaban muchos, más de la mitad, pero fue una decisión acertada. Si las previsiones hubieran dado lluvia a esa hora, no habríamos salido, como ocurrió el año pasado», señala el presidente de la Junta de Cofradías, Víctor García Rubio.

El máximo responsable de la Semana Santa segoviana admite que, ante la lluvia, debe primar el respeto por las imágenes. «Todas las cofradías lo han demostrado, como siempre, y han protegido las imágenes lo mejor que han podido. Unas decidieron salir y otras no. Es muy difícil acertar. Siempre se opta por lo que se supone mejor, con la mejor intención, desde el cariño, el respeto y la devoción por las imágenes. ¿La lluvia? No la podemos evitar. Si pudiéramos poner el sol, lo pondríamos», afirma.

La Hermandad de la Soledad Dolorosa, de Santa Eulalia, fue la agrupación que más dudó. El Jueves Santo decidió salir, pero la lluvia apareció en medio de la procesión. Las críticas arreciaron, sobre todo en las redes sociales, porque la imagen es muy delicada y se estaba calando, pero el hermano mayor aseguró después que se había usado un repelente de agua. Al día siguiente, también a última hora, la hermandad decidió no participar en la Procesión de los Pasos «por si acaso». Muchos no lo entendieron. «Me comunicaron que no salían y lo respeté. Las cofradías tienen siempre la última palabra. Sé que ha habido problemas, pero estoy seguro de que sabrán resolverlos en su casa. Yo comprendo a las dos partes, a los que no eran partidarios de salir y a los que sí. Es complicado», dijo ayer el presidente de la Junta de Cofradías. García Rubio lleva dos años en el cargo y todavía no ha podido disfrutar de un Viernes Santo tranquilo. «Ya me han dicho que soy gafe –bromea–; espero que el año que viene salga una buena Semana Santa».