Lanzan huevos contra 'manolas' y penitentes en la procesión del Viernes Santo de Cuéllar

Salida del paso de Jesús Nazareno de la iglesia de San Francisco de Cuéllar./
Salida del paso de Jesús Nazareno de la iglesia de San Francisco de Cuéllar.

El incidente detuvo a la comitiva durante unos minutos, aunque los participantes continuaron el recorrido con devoción y silencio

MÓNICA RICOCuéllar

La devoción y el silencio, roto por las saetas y los aplausos de las miles de personas que llenaron las calles de Cuéllar para disfrutar de la procesión, fueron los protagonistas del Viernes Santo en la villa cuellarana. El respeto, sin embargo, lo dejó a un lado el autor de un acto incalificable, pues la procesión tuvo que ser detenida durante casi media hora debido al lanzamiento de huevos que se produjo a la altura de la calle Segovia durante el paso de la comitiva del Nazareno. No puede calificarse de incidente menor, aparte de la falta de respeto que representa, pues una mujer que desfilaba vestida con la mantilla tradicional tuvo que ser atendida por el fuerte golpe de uno d elos huevos en una mano. La Policía Local y la Guardia Civil investigan los hechos.

En apenas unos segundos se lanzaron al menos ocho huevos, que, en su mayoría impactaron contra el suelo, aunque algunos de ellos contra nazarenos e incluso una manola tuvo que ser atendida por el golpe que recibió en una mano. La Policía Local y la Guardia Civil hicieron acto de presencia en el lugar de los hechos, mientras la procesión trataba de recobrar la normalidad, entre la confusión generada por el momento.

Los actos de solemnidad comenzaban a las 19:00 horas en la iglesia de San Francisco, desde donde parte cada año la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Los cofrades realizaron un acto en el interior del templo, con un recuerdo a los hermanos fallecidos, que este año se dedicó especialmente a Maite García, que moría hace apenas unos días. También a ella le dedicó la banda su marcha Camino al cielo, compuesta por Álvaro Zarzuela y que se estrenó mientras los cofrades portadores comenzaban a sacar la imagen del templo, lo que entraña una evidente dificultad.

Saetas y aplausos

Los portadores llevan la imagen a tan sólo unos centímetros del suelo durante varios metros, para, una vez en el exterior, colocar la cruz de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Con la talla ya completa, continuó la emoción, de la mano de las saetas y de los aplausos de las decenas de personas que llenaron los alrededores para disfrutar de la belleza del momento. También decenas de personas se apostaron en las puertas de San Francisco para ver la salida en andas de Nuestra Señora de La Soledad, mientras su banda interpretaba la Salve.

Ya con todos los pasos listos, la procesión partió a las 20:30 horas desde el cruce de San Francisco. La Cruz Desnuda, portada por varios fieles que se turnaban el cometido, abrió el desfile, acompañada de un penitente con una cadena en sus pies, imagen que se repitió también acompañando a otras imágenes, como el Cristo Yacente o El Calvario.

Le siguió el Cristo Atado, Nuestro Padre Jesús Nazareno, tras su encuentro con La Verónica, y este mismo paso. El Calvario y La Dolorosa seguían la procesión, que cerraban el Cristo Yacente y Nuestra Señora de La Soledad, que una vez más protagonizaron uno de los momentos más emotivos de la procesión, al realizarse un saludo mutuo tras encontrarse en el inicio de la calle Parras, donde se apostaban decenas de personas que rompieron en un aplauso tras la belleza del acto.

Antes de medianoche

Las imágenes estuvieron acompañadas durante todo el recorrido por sus cofrades, penitentes y manolas, bandas de cornetas y tambores o sólo de tambores, la Banda Municipal de Música de Cuéllar, que realizó el recorrido tras el Cristo Yacente; y las autoridades eclesiásticas, civiles y los representantes de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, que se situaron tras La Soledad, que cerraba la procesión y que hacía su entrada en la Plaza Mayor quince minutos antes de la medianoche.

El público allí congregado, respondió con aplausos los esfuerzos de los portadores de las distintas cofradías, para después dar paso a unas palabras por parte del párroco de la localidad, Javier Martín, que guió a los asistentes en el rezo de La Salve. Seguidamente, el Cristo Yacente hizo su entrada solemne en la iglesia de San Miguel, mientras el resto de tallas regresaban del mismo modo a sus puntos de origen.

La Semana Santa cuellarana cierra hoy sus actos con la celebración de la procesión del Encuentro, que partirá a las 11:00 horas desde la iglesia de El Salvador, con la imagen de Jesús Resucitado; y a las 12:00 horas desde San Francisco, con la talla de Nuestra Señora de La Soledad. El encuentro se celebrará en la plaza Mayor sobre las 12:40 horas. Seguidamente la iglesia de San Miguel acogerá la celebración de la eucaristía.

 

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