El paso de La Flagelación sale primero

El párroco de Nueva Segovia lava los pies a una de las feligresas. /
El párroco de Nueva Segovia lava los pies a una de las feligresas.

Los cofrades de La Resurrección de Nueva Segovia portan el conjunto de Quixal

MIGUEL ÁNGEL LÓPEZ

Su Marcha Cofrade fue una especie de prólogo, una forma de unir a todas las agrupaciones de Semana Santa de Segovia con un recorrido desde su parroquia por todos los templos que custodian las imágenesque saldrán hoy juntas en la Procesión de los Pasos. Ayer, la Cofradía de la Resurrección del Señor del barrio de Nueva Segovia fue la primera en salir hacia la Catedral, a las seis y cuarto, mientras en el templo mayor de la diócesis comenzaba la Misa de la Cena del Señor.

Esta misa también la celebraron los cofrades y fieles de Nueva Segovia antes de salir en procesión, pero fue a las cinco de la tarde y con el lavatorio de pies a niños en la edad de la Pimera Comunión y a fieles de todas las edades, como recuerdo del que hizo en prueba de humildad Jesucristo a sus doce apóstoles. Al terminar esta misa se pusieron en marcha los cogfrades con el paso de La Flagelación del Señor, un conjunto que, como otros de la ciudad, fue realizado por el escultor catalán José Quixal e incorporado a la Semana Santa segoviana en 1907 por el obispo Julián Miranda, cuando comenzó a procesionar aco,mpañado por el gremio que agrupaba a los oficios de la construcción, albañiles, carpinteros, pintores y canteros.

Desde 1988 desfila el conjunto de la Flagelación con la Cofradía de la Resurrección del Señor, que entonces era la titular del barrio más joven de la ciudad y que desde el año 2000 lo custodia en la parroquia. La Cofradía que preside Pilar Tabanera está hermanada con la Archicofradía de la Real e Ilustre Esclavitud de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Medinaceli, de Ávila, y con la Hermandad del Rocío de Segovia. Para este año no tiene muchas novedades la agrupación, pero sí tiene previsto incorporar hachones de poco peso en 2018, pues son muchos los niños que se han ido incorporando a las procesiones.

La autoría de Quixal es indiscutible en el conjunto, que representa a Cristo atado a la columna mientras es flagelado por dos sayones, pues es evidente el cuidado estudio anatómico de los cuerpos. En el traslado desde Nueva Segovia hasta la Plaza Mayor, como otros años, participaron numerosos cofrades con sus capuchones de caperuza blanca y túnica morada, la banda de cornetas y tambores titular de la cofradía, así como por muchos fieles del barrio y mujeres con sus mantillas.

Al llegar a la ermita del Cristo del Mercado, cuando el sol se deshizo de las nuves que lo habían velado casi toda la tarde, la procesión tomó la calle de José Zorrilla para llegar a la plaza del Azoguejo y desde allí incorporarse a la carrera oficial que conducía a la Catedral, donde el cortejo llegó pasadas las nueve y cuarto, ya con la luz del crepúsculo.

 

Fotos

Vídeos