Espectacular salida del venerado Cristo de San Gil desde el castillo de Cuéllar

La imagen del Cristo de San Gil, una talla románica del siglo XIV, sale de la fortaleza. /
La imagen del Cristo de San Gil, una talla románica del siglo XIV, sale de la fortaleza.

El inicio del desfile en la fortaleza, debido a las obras de Las Edades, deslumbra a cientos de personas

MÓNICA RICOcuéllar

Sencillamente espectacular. Así calificaron muchos cuellaranos y visitantes la salida de la procesión de Jueves Santo, por lo inusual y la belleza del entorno, pues en esta ocasión el desfile partía desde el castillo de la localidad. Lo habitual es que la salida se produzca desde la iglesia de San Andrés, que este año se encuentra cerrada al culto y al público debido al montaje de la exposición de Las Edades del Hombre, que se inaugura el 24 de abril, por lo que la Junta de Cofradías de Semana Santa optó por trasladar el inicio a la monumental fortaleza, una decisión que ha sido todo acierto, a tenor de las reacciones.

En el bello entorno del patio de armas se situaron la Cruz de Nuestro Padre Jesús Nazareno y la talla del Cristo de San Gil, acompañados por miembros de distintas cofradías. El desfile procesional se inició desde este punto, abriendo el mismo varios miembros de la cofradía del Nazareno, seguida por la Cruz. En la zona exterior del castillo les esperaba su banda de cornetas y tambores, que se sumó a la comitiva. También desde el interior partieron los miembros de la cofradía del Cristo Yacente y los de La Soledad, tras los cuales realizó su salida la imagen del Cristo de San Gil con diez portadores que lo llevaron en andas y que tuvieron que realizar una maniobra de descenso de la imagen en la puerta exterior de la fortaleza, puesto que la altura habitual impedía su salida. Tras la talla se incorporó la Banda de Cornetas y Tambores de la Cofradía de Nuestra Señora de La Soledad.

Tras descender por la rampa de salida del castillo, la talla del Cristo de San Gil y sus portadores esperaron unos minutos para la incorporación del resto de pasos, que por sus dimensiones no pudieron partir desde el interior de la fortaleza. Así, tras los nazarenos se situó la imagen de La Oración de Jesús en el Huerto, arropada por cofrades del Calvario y de la Banda de Cornetas y Tambores de La Dolorosa; y seguidamente El Encuentro con La Verónica, junto a sus cofrades. Les siguieron los del Cristo Yacente, La Soledad, y finalmente, el Cristo de San Gil. Detrás iban las autoridades eclesiásticas y civiles, y la Banda de La Soledad. Cientos de personas llenaron las calles de la zona norte de la villa para disfrutar del desfile.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos