El sector turístico continúa en primer lugar en las perspectivas de empleo

Turistas con maletas cerca del Acueducto. /Tanarro
Turistas con maletas cerca del Acueducto. / Tanarro

El Ministerio de Trabajo recoge en un informe que una de sus debilidades es que está poco profesionalizado

Miguel Ángel López
MIGUEL ÁNGEL LÓPEZSegovia

Las mejores perspectivas de ocupación, de creación de empleo y desarrollo, en la provincia de Segovia siguen estando en el sector servicios. Lo dicen los datos. El sector que engloba el comercio al por mayor y al por menor y la reparación de vehículos supone el 25,4% de los afiliados a la Seguridad Social junto a la hostelería (el 14,9% y el 9,57%, respectivamente), y suman el mayor volumen de centros de trabajo (1.320 y 795). Y si se tiene en cuenta la situación geográfica de la provincia en el centro de la península y las buenas comunicaciones (con el AVE y las autovías y autopistas), además del «gran patrimonio histórico, artístico y cultural que posee», las posibilidades de desarrollo turístico y cultural son reales, «lo que hace que el sector servicios «sea el determinante de la economía segoviana».

Así lo recoge el Informe del Mercado de Trabajo de la Provincia de Segovia, publicado por elServicio Público Estatal de Empleo (SEPE) con datos de 2018. Esta radiografía de la provincia, y apunta entre las actividades económicas con mejores perspectivas las de la industria alimentaria (con oportunidades de empleo para los peones de estas industrias, además de los de las manufactureras y forestales (el 11,87% de los afiliados), el servicio de comidas y bebidas y la administración pública y defensa, con gran peso en la economía.

El informe también tiene en cuenta la demografía de la provincia y considera que hay también un nicho de empleo importante en la atención a mayores (servicios sociales sin alojamiento), con ofertas de empleo todo el año, debido al envejecimiento de la población.

Destaca el informe del SEPE que 2018 ha supuesto una «continuación de la tendencia positiva en la evolución de la contratación de los últimos años», y que entre las actividades con mayor volumen de contratos están las de servicios de comidas y bebidas, agricultura, ganadería, caza y los servicios asociados a estas, y también las industrias de alimentación, fabricación de productos minerales no metálicos y servicios de alojamiento. Estas actividades concentran el 555 de todos los contratos registrados el año pasado.

Entre las ocupaciones con mayor volumen de contratos dice el informe que destacan las de camareros asalariados y peones de industrias manufactureras, entre las que suman el 40% de los contratos.

Con más peso

Con el asesoramiento de varios expertos consultados, el SEPE señala que los sectores con más peso en el empleo son el turístico (la suma de hostelería y servicio de comidas y bebidas) que tiene entre sus fortalezas el importante desarrollo de los últimos años; el destacado patrimonio arquitectónico, cultural y natural; con ofertas de empleo durante todo el año y que puede generarlos con alto nivel de cualificación y, entre otras, que es un sector que atrae nuevas inversiones privadas y públicas (estas las dirigidas a la recuperación del patrimonio).

Entre las debilidades del sector turístico el informe cita que está poco profesionalizado, que el porcentaje de contratación temporal o a tiempo parcial es alto, con poca estabilidad laboral, que hay escasas ayudas públicas y que hay una inestabilidad laboral generalizada en la sociedad, «que influyen en un menor gasto en turismo».

Otro sector de peso es el de las industrias agroalimentaria y forestal, ambos con un importante nivel de producción, y además de calidad, también un alto nivel de exportación, capacidad de contratar distintos perfiles profesionales (con la posibilidad de demandar de alto nivel de formación y de atraer jóvenes titulados), potencial para generar empleo y riqueza con la producción de la IV gama, y la apuesta por la biomasa y el pellet como fuente de energía, que fija la población en el territorio.

Sus debilidades son el bajo nivel de transformación de productos locales, el escaso nivel de desarrollo en todos los ámbitos de la mayoría de las industrias, el bajo nivel de recursos humanos con formación superior y, entre otras, que la mayor parte de la oferta de empleo es de baja cualificación y poco estable.

Sector agrario y otros

En agricultura y ganadería las fortalezas son los productos de calidad y el alto nivel de producción, con gran capacidad para generar empleo, pero las debilidades son el trabajo estacional que dependen de la climatología, las fluctuaciones de los precios en los mercados y el bajo asociacionismo. En comercio, sobre todo en la capital, la principal fortaleza es que representa la principal fuente de ingresos el sector comercial y el de hostelería generado por el turismo, y sus debilidades que la actividad se concentra en puentes y fines de semana y que el pequeño comercio tiene que competir con las plataformas digitales. Otro sector con peso es el de atención a personas mayores, que tiene ofertas de empleo todo el año, pero tiene en contra que los contratos son temporales y de pocas horas y la despoblación.

Indica el informe que, junto a la evolución positiva de la industria manufacturera, se prevén buenas perspectivas de empleo en transporte y almacenamiento (logística).

Así, las ocupaciones con mayor peso en el empleo que cita el informe son las de camarero, cocinero y ayudante de cocina; personal de limpieza en oficinas y hoteles; monitores de actividades de entretenimiento; peones de industrias manufactureras, agroalimentaria y forestal; peón agrícola; vendedor y auxiliar de geriatría y de ayuda a domicilio. Para los autónomos hay oportunidades como gestores, en el sector de transporte, atención al cliente y ventas y en profesiones relacionadas con los idiomas y las nuevas tecnologías, entre otras.

Y, por otro lado, por la falta de personal formado, hay ocupaciones con vacantes o de difícil cobertura como las de cocinero, mecánicos, médicos y enfermeros.