Rechazo frontal a la propuesta de cerrar en 2020 los colegios de enseñanza especial

Obras recientes en el colegio Nuestra Señora de la Esperanza, en el barrio de San Lorenzo. /Óscar Costa
Obras recientes en el colegio Nuestra Señora de la Esperanza, en el barrio de San Lorenzo. / Óscar Costa

Colectivos de afectados en Segovia advierten de que un centenar de alumnos se verían perjudicados por la propuesta del Consejo Escolar del Estado

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

El retorno a la rutina escolar tras el parón de las vacaciones de Navidad ha traído consigo nuevos motivos para la incertidumbre en la comunidad educativa, sobre todo para los padres de alumnos matriculados en el ciclo de enseñanza especial.

La reciente reunión mantenida por el Consejo Escolar de Estado, que hace unos días asumió y aprobó varias propuestas con el objetivo de que puedan ser incluidas en el proyecto de reforma de la Ley Orgánica de Educación (LOE) que prepara el Gobierno de la nación, ha sido el detonante de esta nueva zozobra. Y es que algunas de las sugerencias contempladas para formar parte de la reforma educativa pueden poner en jaque al actual sistema de enseñanza específico que se brinda a estudiantes con necesidades especiales de aprendizaje, fundamentalmente jóvenes con algún tipo de discapacidad psíquica.

Una treintena de escolarizados provienen del medio rural y usan el centro como residencia

La voz en Segovia de ese temor que se ha instalado en algunos hogares y en organizaciones de pacientes y de familiares de afectados es la de María de Pablos. La responsable provincial de la Asociación de Parálisis Cerebral (Aspace) llama la atención sobre la «amenaza» que se avecina de cumplirse los planteamientos de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y si el Estado, finalmente, acata las conclusiones que instan a los gobiernos a que hagan desaparecer la enseñanza especial con el argumento de que «es segregadora y discriminatoria».

Solo una modalidad de escolarización

De hecho, este debate ya ha entrado de lleno en algunas administraciones autonómicas mediante proposiciones de ley encaminadas a dejar «una sola modalidad de escolarización donde todo el alunado sería escolarizado en un centro ordinario», según recoge un manifiesto elaborado por la plataforma Educación 'Inclusiva Sí, Especial También', contraria a esta unificación.

La aplicación de esta medida se traduciría en Segovia en el cierre del único centro público dedicado a la enseñanza para alumnos con necesidades específicas de aprendizaje, cuya gestión depende de la Junta de Castilla y León. Aspace señala que en la actualidad hay en torno a cien niños matriculados en el colegio Nuestra Señora de Esperanza del barrio de San Lorenzo.

De cerrar sus puertas el año que viene,, esos alumnos tendrían que ser reasignados a escuelas ordinarias. Además, la presidenta segoviana de Aspace alerta de que unos treinta de esos alumnos provienen de pueblos de la provincia, por lo que el centro actúa también de residencia.

El movimiento de rechazo a esta medida empieza a crecer y las voces contrarias cada vez se escuchan con más fuerza. De Pablos avanza que la semana que viene se presentará a nivel autonómico esta reivindicación y se decidirá la adhesión de distintos colectivos afectados a la plataforma nacional 'Educación Inclusiva Sí, Especial También'.

Iniciativa inclusiva del Cermi

La responsable de Aspace alerta de los problemas que pueden producirse de cerrar el centro especial e incluir a sus alumnos en colegios ordinarios. «No sé si son conscientes», advierte a partir de su experiencia como madre de una niña que está «quince horas al día con una crisis epiléptica».

Javier López-Escobar cuestiona la iniciaitiva porque la competencia es autonómica

A Nuestra Señora de la Enseñanza acuden jóvenes que padecen algún tipo de discapacidad y con necesidades muy diferentes y con distintos nivel de gravedad: desde alumnos con trastorno del espectro autista hasta adolescentes con parálisis cerebral o síndrome de Down u otras patologías neurológicas. De ahí que también apele a la movilización del colectivo del profesorado para frenar la implantación de la medida.

Por cierto, la propuesta admitida por el Consejo Escolar de Estado la presentó y defendió el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi), que por su parte ya ha avisado a la a la ministra de Educación y Formación Profesional, Isabel Celaá, de que estará «vigilante» ante el anuncio de ésta de incorporar las propuestas de esta organización sobre educación inclusiva del alumnado con discapacidad en la reforma de la LOE.

El delegado territorial duda de la medida

Por su parte, el delegado territorial de la Junta, Javier López-Escobar, cuestiona que se vaya a cerrar el colegio y cualquier centro de enseñanza especial en la comunidad. «El Estado no tiene competencia en educación, por lo que dudo de que la legislación básica pueda limitar los derechos» de estos alumnos.

Añade que, en tal caso, ese marco regulador fundamental lo que tiene que hacer es «garantizar y no eliminar derechos», lo que implica, entre otras cuestiones, no poder decidir sobre la apertura o cierre de centros de enseñanza especial, apostilla el responsable de la Administración regional en la provincia, quien aplaude el sistema castellano y leonés.