La Procesión del Corpus realza y alarga el desfile tradicional con 600 participantes

Alumnos de la Academia de Artillería escoltan la carroza de la Custodia al salir de la Catedral./Antonio Tanarro
Alumnos de la Academia de Artillería escoltan la carroza de la Custodia al salir de la Catedral. / Antonio Tanarro

Cientos de segovianos y turistas han presenciado el paso de la comitiva con un recorrido de ida y vuelta desde la Catedral que ha pasado por el Seminario

Miguel Ángel López
MIGUEL ÁNGEL LÓPEZSegovia

La renovada Procesión del Corpus Christi ha tenido este domingo en Segovia una manifestación inédita, con un recorrido ampliado para dar realce al desfile y para reconocer la figura del sacerdote. Con alrededor de 600 participantes, el cortejo la han encabezado los caballistas de la Junta de Cofradías de Semana Santa, los mismos heraldos que anuncian la semana de Pasión, y ha tenido una longitud y una duración desacostumbradas. Después de la misa de 11, con unos minutos de retraso, la procesión ha salido de la Catedral hacia las 12:19 para recorrer el itinerario previsto, hasta el Seminario (plaza de Adolfo Suárez) para regresar a la Plaza Mayor por la Calle Real.

Hace tiempo que el calendario oficial dejó en entredicho el aserto popular de que 'tres jueves hay en el año que relucen más que el sol', porque el que se dedicaba a la festividad del Corpus Christi, ya no es tal, ahora se celebra en domingo. Pero en una jornada templada, con algo de viento y nubes altas que cubrían casi todo el cielo ha coincidido la salida del sol (velado pero más fuerza) con el comienzo del repicar de campanas de las iglesias (no han dejado de sonar durante toda la procesión) y la salida dela Catedral.

Minutos antes de que saliera el desfile, las plantas de cantueso esparcidas en el suelo han logrado aportar el aroma fresco al aire, que ha aumentado de intensidad a medida que las pisadas extraían los aceites esenciales de las flores. Mientras turistas y visitantes comenzaban a hacer fotos a cualquier elemento de la procesión. Ha ido algo lenta, con grupos numerosos de niños que han tomado su primera comunión este año acompañados por sus catequistas entre los estandartes de las cofradías y las parroquias, con el ritmo acompasado de los tambores de la banda penitencial de la Hermandad de la Soledad Dolorosa al principio y con participantes por los que preguntaba el público porque no suelen desfilar este día, como la Junta de Nobles Linajes de Segovia, la Real Hermandad de Infanzones de Illescas o los caballeros de la Orden de Malta con sus capas negras y las cruces blancas, justo delante del estandarte de la Catedral.

Tras ellos iba un grupo de seminaristas de la Diócesis de Segovia y los miembros del Cabildo catedralicio, y detrás de ellos la rica Custodia del Santísimo del siglo XVII, de plata y sobre su carroza dorada, que el año próximo no saldrá porque ya este año será sometida a una necesaria restauración. Ha desfilado adornada con claveles rojos, seguida por el obispo César Franco, la subdelegada del Gobierno, Lirio Martín, el primer teniente de alcalde, Andrés Torquemada, y las demás autoridades civiles y militares. Cerraba la marcha la unidad de honores de la Academia de Artillería y la banda de la Unión Musical Segoviana.

La procesión ha regresado a la Catedral tras pasar por algunas de las calles de costumbre, como Infanta Isabel, José Canalejas y la plaza del Seminario, para descender luego por Conde de Gazzola hacia la Calle Real, donde ha entrado haciendo el giro en la Casa de los Picos, y en las iglesias de San Miguel, del Seminario, San Martín y del Corpus se ha detenido la Custodia ante los altares situados en la calle, adornados con flores y distintos motivos, para el rezo de una oración.

En la Catedral ha entrado de nuevo la comitiva hacia la una media, tras realizar este recorrido en el que ha habido pocos balcones engalanados (la costumbre la mantienen solo algunos vecinos), y con algún lanzamiento de pétalos de flores desde alguna casa.