La melancólica abstracción de Alberto Reguera regresa a Lisboa diez años después

Alberto Reguera junto a una de las obras que expone en Lisboa estos días. /El Norte
Alberto Reguera junto a una de las obras que expone en Lisboa estos días. / El Norte

El pintor segoviano expone una colección de quince obras en una prestigiosa galería portuguesa y esta semana participará en una feria de arte contemporáneo de Hong Kong

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

Diez años después de su última incursión expositiva lisboeta, Alberto Reguera regresa a la capital portuguesa con una muestra de su obra pictórica. Esta vez, el artista segoviano inicia una nueva colaboración con la galería Sâo Mamede, una de las instituciones con más solera y prestigio del país vecino y por la que profesan un profundo respeto coleccionistas y profesionales. En ella han expuesto nombres de talla de internacional como Mario Cesariny o Cruzeiro Seixas.

Desde la semana pasada hasta el 4 de junio, Reguera ofrece al espectador portugués una serie de quince trabajos, casi todos recientes. «Trato de enseñar una mirada transversal de los fragmentos abstractos que nos brinda la naturaleza», señala el artista. Desde el horizonte al cosmos. El pintor admite que siempre ha tenido una «buena conexión» con el público luso, quizás en buena parte motivada por «el lado romántico y melancólico de mi trabajo, por esa mirada al mar que se pierde en el horizonte».

Ese recorrido que propone Alberto Reguera comienza con los reflejos luminosos de paisajes marítimos, tanto en la noche como en la alborada. El itinerario se adentra en los horizontes abstractos que intentan sobrepasar la propia línea del confín. Son fragmentos acuáticos muy presentes en la obra del segoviano a través de sus composiciones abstractas celestes, donde el carácter efímero de las nubes adquiere un gran protagonismo. «Son obras que intentan dotar a estas acumulaciones de agua suspendidas en el aire de contundencia matérica, al tiempo que tratan de trasmitir ligereza visual», subraya el artista.

«Un pintor de nubes»

De hecho, Reguera siempre ha sido un pintor de nubes. El segoviano se ha confesado admirador de autores clásicos y románticos, como el noruego Christian Dahl, el ruso Yvan Aivzowsky, el austriaco Fischbach, el inglés Linnell o el alemán Carus, entre otros.

Aun siendo un pintor de paisajes celestes, el autor dice serlo todavía más de atmósferas. En ese recorrido por el que guía el segoviano al visitante de la exposición, «estas pinturas han ascendido desde la planitud marítima hasta el cosmos, donde el universo intenta poetizar la materia pictórica», explica.

«Estas obras reivindican la vigencia de la pintura en el actual escenario del arte contemporáneo, pero con un enfoque renovador en relación al soporte pictórico», desgrana el autor segoviano, quien en este sentido indica que «pinto 'cuadros -ventanas' con una doble perspectiva». Al mismo tiempo que la mirada se zambulle en un paisaje abstracto, éste se acerca e interpela al espectador a través de su materia y volumen.

La agenda internacional de Alberto Reguera se apretará esta misma semana con su presencia en el expositor de una feria de arte contemporáneo en Hong Kong.