Juan Carlos Quer declara en Sepúlveda por la presunta violación a su hija Valeria

Juan Carlos Quer revisa su teléfono móvil a su salida del juzgado de Sepúlveda. /Óscar Costa
Juan Carlos Quer revisa su teléfono móvil a su salida del juzgado de Sepúlveda. / Óscar Costa

El progenitor de la víctima respondió a las preguntas de la titular del juzgado durante menos de una hora

Q. Y.Sepúlveda

Nada ha trascendido de la declaración realizada este lunes por Juan Carlos Quer en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Sepúlveda. Durante menos de una hora, el padre de Diana Quer, la joven que desapareció sin dejar rastro el 22 de agosto de 2016 en la localidad coruñesa de Puebla Do Caramiñal y por cuyo asesinato será juzgado José Enrique Albuín (alias El Chicle), prestó declaración en el juzgado sepulvedano con motivo de la presunta violación que sufrió su hija Valeria hace más de dos años en un paraje del municipio segoviano.

En torno a las 10:15 horas Juan Carlos Quer llegó en su vehículo al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Sepúlveda, donde permaneció durante poco más de tres cuartos de hora. A las once, abandonó en solitario las dependencias judiciales y rechazó realizar cualquier tipo de declaración sobre las respuestas dadas a las preguntas y dudas de la titular del juzgado sobre el caso. «Es un tema absolutamente privado», indicó a su salida. «Ruego que lo consideren así», añadió en sus últimas palabras antes de marcharse de la villa sepulvedana.

La declaración de Juan Carlos Quer, que en principio estaba prevista para el pasado 25 de febrero, supone un paso más en la investigación del caso que lleva a cabo la jueza de Sepúlveda, quien determinará en las próximas semanas si hay indicios de delito para instar a la apertura del procedimiento abreviado o, por el contrario, no los hay y archiva el caso.

El pasado 8 de enero fue su hija Valeria la que declaró ante la jueza. Fuentes próximas a la investigación señalaron entonces que Valeria Quer abandonó muy afectada las instalaciones judiciales tras permanecer más de una hora en los juzgados de la villa –en los que estuvo acompañada en todo momento por familiares– para dar su versión de la supuesta violación que había sufrido en Sepúlveda en el verano de 2016.

Tal y como desveló El Norte de Castilla el pasado 5 de diciembre, la supuesta agresión sexual denunciada por Valeria Quer se produjo en el transcurso de un viaje que realizó con un amigo desde su residencia en Madrid. En un momento del trayecto, el chico detuvo el vehículo en un paraje de la comarca sepulvedana, ubicada a unos 65 kilómetros de Segovia capital y a unos 120 kilómetros de Madrid. Fue en ese punto de la geografía segoviana donde presuntamente se produjo la agresión sexual del joven a Valeria Quer, que en el momento de los hechos investigados era además menor de edad.

Competencia y secretismo

El hecho de que el presunto delito se produjera en Sepúlveda ha condicionado que las declaraciones se lleven a cabo en el pequeño Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de la localidad. El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León explicó en su momento que, aunque la denuncia se presentó en el municipio madrileño de Pozuelo de Alarcón, donde la joven tiene establecida su residencia, al haber ocurrido presuntamente los hechos en el partido judicial de Sepúlveda, se plantó una cuestión de competencia que finalmente fue resuelta a favor del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción único del municipio segoviano. La instructora del caso, que lleva un par de años al frente del juzgado, ha ordenado máxima discreción al personal «para intentar evitar filtraciones que precipiten la indeseada avalancha mediática».

Los hechos que describió la hermana pequeña de Diana Quer en su denuncia y que podrían ser constitutivos de un delito contra la libertad sexual de la joven habrían ocurrido en agosto de 2016, según confirmó la delegada del Gobierno en Castilla y León, Virginia Barcones, durante una visita realizada a Segovia el pasado 5 de diciembre.