La Fundación Menéndez Pidal cede a la Diputación el archivo sonoro del 'Romancero'

Sara Catalán, descendiente del filólogo, en la exposición que estos días ha comisariado en el teatro Juan Bravo. /A. de Torre
Sara Catalán, descendiente del filólogo, en la exposición que estos días ha comisariado en el teatro Juan Bravo. / A. de Torre

La institución provincial confía en poder ponerlo a disposición de los segovianos el próximo año

El Norte
EL NORTESegovia

El presidente de la Diputación de Segovia, Miguel Ángel de Vicente, y el presidente de la Fundación Ramón Menéndez Pidal, Jesús Antonio Cid, firmaron ayer el convenio para la cesión de los fondos segovianos del archivo sonoro del 'Romancero' que recogió en esta provincia el filólogo y su mujer María Goyri. El Área de Cultura de la Diputación confía en que esta parte de la historia de los pueblos pueda estar disponible el año que viene.

De Vicente remarcó la importancia de Segovia en la vida de Menéndez Pidal y María Goyri que hicieron de El Espinar «su casa» y «de muchos amigos» escribiendo este pueblo «con letras de oro». El presidente de la Diputación declaró que, al recibir estos fondos, tiene la sensación, como la película de Coixet 'Mapa de los sonidos de Tokio', «de recibir el mapa de los sonidos de Segovia», que «a veces parecen perdidos» pero que «siempre encuentran a quien silbar entre las raíces como hicieron con don Ramón y a su nieto Diego Galán».

El presidente de la Fundación 'Ramón Menéndez Pidal', Jesús Antonio Cid Martínez, recordó que las primeras versiones en papel del Romancero datan de siglo XVI, y Ramón y María emprendieron su labor de confección del archivo sonoro a comienzos del XX, del que existe un gran Romancero Tradicional y otras volúmenes regionales.

Cid Martínez explicó que, durante todas estas décadas, la fundación ha hecho numerosas copias a petición de ciudadanos que quería tener «el valor afectivo y la sabiduría de la voz de sus seres más queridos», que participaron en las grabaciones cantando los romances de sus pueblos porque estas grabaciones y el Romancero pertenece «pertenece a sus depositarios y transmisores» y debería de ser de titularidad pública, lamentando que en España no exista «un archivo nacional» como sí ocurre en Alemania, Dinamarca, y otros países. El presidente de la Fundación Ramón Menéndez Pidal recordó que, junto con otras instituciones particulares, suplen esa carencia siendo los depositarios del Romancero Hispánico y todavía no les ha sido posible cumplir el deseo de su fundado, Diego Catalán Menéndez Pidal de que fuera un archivo sonoro público, informa Ical.

Recopilación

Cid Martínez también incidió en la importancia de Segovia donde arrancó, a finales de la década de los 70, cursos, en colaboración con el Colegio Universitario Domingo de Soto y el Palacio de Quintanar, para profesores de instituto para formarse en el Romancero, procedentes de España, Francia, México o Portugal. Los cursillistas asistieron a «intervenciones memorables de Agapito Marazuela, Antonio Mairena o Amancio Prada», además de ir por la provincia recopilando romances porque «no todo estaba recogido ni todo había muerto». Por su parte, el diputado de Cultura, José María Bravo, recordó que la Diputación con la cesión de los derechos del archivo sonoro del Romancero General de Segovia, donde están recogidas «todas y cada una de las canciones.