Las Ciudades Patrimonio prefieren concienciar frente al vandalismo que castigarlo

Pintada en el Acueducto en 2015. /A. Tanarro
Pintada en el Acueducto en 2015. / A. Tanarro

El grupo de quince urbes, en el que está Segovia, estudia la necesidad de implantar más videovigilancia

EL NORTESegovia

El Grupo de Ciudades Españolas Patrimonio de la Humanidad, en el que se está integrada Segovia, apuesta por afrontar las agresiones a sus bienes monumentales a través de la «concienciación» ciudadana y no con «medidas coercitivas, que no solucionan el problema del vandalismo, tal y como han señalado los representantes de estos municipios tras la reunión que mantuvo ayer en Santiago de Compostela la asamblea general de esta asociación. Precisamente, la Catedral de la localidad gallega ha padecido recientemente un ataque en forma de pintadas. En dicho encuentro también han acordado entregar el Premio Patrimonio de este año a la Red Paradores para revalorizar los «90 años de historia» de la marca.

La presidencia actual de este grupo compuesto por quince ciudades españolas la ejerce el alcalde de Cuenca, Ángel Mariscal, quien admitió que las agresiones al patrimonio afectan en mayor o menor medida a todas las integrantes de este club universal. El regidor machego ha hecho un llamamiento a hacerle frente al vandalismo mediante «el fomento del civismo entre los ciudadanos» y no con el aumento del control mediante cámaras de grabación. Solo Santiago y Salamanca cuentan con una red de videovigilancia más allá de las cámaras de tráfico, que es la apuesta, por ejemplo, en la que trabaja el Ayuntamiento de Segovia.

El presidente de este grupo ha sostenido que aunque la vigilancia es importante para preservar el patrimonio, la implementación de cámaras no es la única vía para proteger el entorno. En la misma línea, el alcalde de Mérida, Antonio Rodríguez Osuna, ha explicado que en su municipio, pese a no existir un sistema de control, lo que sí hay es un «servicio de reparación del daño» para que aquellos perjuicios que causen los actos vandálicos «se solventen rápidamente» y afecten el menor tiempo posible al patrimonio.

Diferencias

En su opinión, las agresiones a los bienes monumentales son «un problema que se soluciona con educación y no con vigilancia», ya que con «medidas coercitivas no se soluciona el problema de raíz». Santiago de Compostela es la ciudad de todo el grupo que posee más número de cámaras, con hasta treinta dispositivos activados de vigilancia.

Otro punto que se ha abordado en la asamblea ha sido el de la proliferación de los pisos turísticos; sin embargo, el grupo de quince urbes no ha podido extraer una postura conjunta ante las diferentes características que presentan los municipios que conforman el grupo.