El resurgimiento del movimiento estudiantil

Parte de los manifestantes, este jueves, en la concentración que ha tenido lugar en el Azoguejo. /
Parte de los manifestantes, este jueves, en la concentración que ha tenido lugar en el Azoguejo.

Más de medio millar de personas secundan la concentración en Segovia en contra de los recortes y por un pacto de Estado en educación

CÉSAR BLANCO ELIPE

La respuesta ha sido masiva, al menos si se compara con otro llamamientos a la movilización en la comunidad educativa. Al llamamiento han acudido alumnos, profesores, padres con niños pequeños, representantes sindicales y algún que otro político de la esfera de la corporación municipal, pero sobre todo estudiantes. Muchos jóvenes. Cientos de ellos han tomado la calle con sus pancartas, tambores, bombos, silbatos y cánticos.

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La concentración organizada por la Plataforma por la Escuela Pública, Laica y Gratuita, en la que están integrados varios colectivos y sindicatos, ha logrado reunir a más de quinientas personas, que primero han protagonizado una sentada a los pies del Acueducto.

En ese numeroso círculo han ido pasando varios manifestantes por el micrófono para dar testimonio de sus quejas y reivindicaciones, como la de aumentar la presencia del arte y la cultura en el currículum. Luego el 'campamento' se ha levantado y la 'marcha verde' se ha encaminado por la estrecha Calle Real hacia la Plaza Mayor de Segovia.

La pancarta del Bloque de Estudiantes ha abierto la movilización y ha llevado uno de los megáfonos cantantes para jalear al resto de la marcha. En esas soflamas han vuelto a prender la llama de la «revolución estudiantil», como ha resonado en algunas consignas. Tras ellos, institutos como el Giner de los Ríos o el María Moliner; centrales sindicales; los integrantes del Grupo de Estudiantes Revolucionarios de Segovia en coordinación con el Concejo de Estudiantes Independiente (GERS-CEI); padres con sus hijos; profesores de diferentes centros de la capital y de la provincia... Al final más medio millar de manifestantes que han coreado y gritado a favor de la escuela pública y en contra de la reforma educativa que supone la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad en la Enseñanza (la polémica LOMCE) y de los tijeretazos que ha sufrido el sistema de enseñanza en los últimos tiempos.

Reivindicaciones

Los impulsores de la protesta también reclaman una solución a las prácticas no remuneradas tanto en la Universidad como en la Formación Profesional; la eliminación de las tasas universitarias, las reválidas y del conocido como sistema '3+2'; así como el aumento del número y la cuantía de las becas y la supresión de la nueva prueba de Evaluación de Bachillerato para el Acceso a la Universidad (EBAU).

Los convocantes demandan un Pacto de Estado por la educación transparente y que garantice los derechos de las partes implicadas. Hasta ahora, la Plataforma de la Escuela Pública, Laica y Gratuita recela de que fructifique porque «es un acuerdo a espaldas de los agentes sociales y de la comunidad educativa, con algunos engañando a su electorado, ya que llevaban en sus programas electorales la derogación de la LOMCE», ha criticado el representante del colectivo, Óscar Sancho.

Por otra parte, la huelga de este 9-M ha tenido una incidencia del 30,7% en el cómputo global de todos los ciclos de enseñanza de los centros de la provincia. Los datos de la Dirección Provincial de Educación, transmitidos por la Delegación Territorial de la Junta revelan que casi el 76% de los estudiantes de tercero y cuarto de la Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO) no han asistido a clase por el paro. Esto quiere decir que 1.705 jóvenes han ejercido su derecho de huelga. Es el segmento de mayor seguimiento.

6.147 huelguistas

A continuación se sitúan los estudiantes de Bachillerato: de los 1.950 matriculados en la provincia, 1.336 no han asistido a clase, lo que equivale a más del 68%. Más modesta, según las cifras de la Administración autonómica, ha sido la respuesta en los ciclos formativos de FP, donde la repercusión se ha quedado en un 39,4%. Por su parte, uno de cada cuatro alumnos de primero y segundo a la ESO han secundado la convocatoria de huelga; mientras que el porcentaje de seguimiento baja a casi el 14% en Educación Infantil y Primaria.

Con estos índices, en los colegios e institutos de Segovia ha habido 6.147 estudiantes, de los casi 20.000 matriculados a finales del curso pasado sobre los que la Junta ha hecho sus cálculos, que este jueves han faltado a clase por acogerse a su derecho de huelga.

Por su parte, uno de cada diez docentes no universitarios también ha secundado la convocatoria. Es decir, que de los 2.131 registrados por la Administración regional en la provincia, 219 han parado este jueves. En cuanto al personal de administración o servicios o funcionarios laborales, la respuesta ha sido muy exigua en la provincia, con apenas el 1,6% de seguimiento.