El suicidio necesita ser visible

«El suicidio es una solución eterna para lo que a menudo no es más que un problema temporal» (Edwin Shneidman)./EL NORTE
«El suicidio es una solución eterna para lo que a menudo no es más que un problema temporal» (Edwin Shneidman). / EL NORTE

Es la principal causa de muertes prevenibles, pero ni se habla de ello ni hay campañas, y los expertos insisten en que se puede reducir con programas de prevención y protección

ROSA M. GARCÍA / WORDSALAMANCA

Una treintena de personas se suicidan al año en Salamanca. Dos o tres casos como mínimo de intentos de suicidio llegan cada día al servicio de Urgencias del Complejo Asistencial Salmantino. En España hay 4.000 fallecimientos al año, lo que supone que diez personas al día se suicidan; y, según los estudios, por cada uno, hay diez intentos, es decir, que unas 40.000 personas al año lo intentan.

El suicidio se ha convertido en un grave problema de salud, siendo la principal causa de muerte externa, es decir, de fallecimientos no naturales que se pueden prevenir. En concreto, según los últimos datos del INE, en 2017 se produjeron en España 3.679 fallecimientos, 110 más que en el año anterior, de los que 2.718 fueron hombres y 961 mujeres; se dieron en todas las franjas de edad, pero cabe destacar que 13 eran menores de 15 años, y que entre los 30 y 39 años y los 50 y 54, se superaron los 400 suicidios.

En Castilla y León, fallecieron por este motivo 218 personas, situándose León y Valladolid a la cabeza, con 45 y 43 casos, respectivamente, seguidos de Salamanca, con 33. En nuestra provincia, hubo un equilibrio entre hombres y mujeres, con 17 y 16 fallecidos, respectivamente, pero las cifras de los últimos años registran más del doble de casos en los primeros; así, por ejemplo, el año anterior, fueron 20 los hombres y 9 mujeres. Una tendencia igual al ámbito nacional: de cada diez fallecidos al día, de media hay 7 hombres y tres mujeres.

Son cifras que estremecen, pero que pueden ser mayores, ya que ahogamientos, caídas accidentales u otros accidentes, envenenamientos, etc. pueden ocultar muertes por suicidio y no ser catalogadas como tales.

Los fallecimientos por suicidio, que no paran de incrementarse, duplican a los que producen los accidentes de tráfico y son mucho mayores que los homicidios y los casos de violencia de machista. Pero hay una especie de tabú u oscurantismo mediático, social y político, un desinterés histórico y generalizado por este problema, que han provocado que no se implanten medidas adecuadas para la disminución de su prevalencia. No hay campañas o estrategias ni planes de prevención ni de protección para las personas que presentan ideación suicida y para sus familias. «Nadie habla de ello ni se hace nada», afirma Juan Manuel Sánchez Fuentes, doctor en Psicología y psicólogo del Equipo de Atención Psicosocial de Los Montalvos. Pone como ejemplo las campañas contra los accidentes de tráfico o la violencia machista, «la información, la prevención, la concienciación que existe sobre estos problemas van reduciendo el volumen de muertes. Son campañas efectivas, pero del suicidio hay silencio absoluto...».

«Hay una especie de tabú o estigma por el error de que al hablar de ellos se producen más casos; es un mito, hay que hablar de la manera adecuada y, sobre todo, de lo que tiene que ver con la prevención. Nadie sabe qué hacer, porque no se hace difusión», afirma Sánchez. «Es urgente poner en marcha campañas de prevención eficaces, porque, según los estudios, se pueden reducir a más de la mitad los casos», insiste. También «hay que saber transmitir la información sobre el suicidio en los medios; dar la noticia y decir dónde acudir en caso de detectar ideación suicida... Eso ayudaría. Hay un gran desconocimiento en torno al suicidio. Y nuestros gobernantes deben darse cuenta que hay que darle importancia e invertir dinero en ello, hacer campañas que lleguen a todas las personas».

Por eso, desde distintas ONG, así como desde el Colegio Oficial de Psicología de Castilla y León (Copcyl), del que Sánchez Fuentes forma parte, «se va a luchar mucho estos años para que se pongan medidas». En el Copcyl se ha puesto en marcha un grupo de suicidio en el que, entre otras cosas, se ha elaborado una guía de prevención para ayudar a las personas que tienen una ideación, sobre cómo actuar, o a los familiares. Además, están impartiendo charlas y haciendo campañas sobre la necesidad de dar visibilidad y tomar medidas, porque «la ideación suicida y los casos de suicidio se pueden prevenir y reducir con políticas y programas de prevención».

Estiman que es «necesario promocionar pautas de actuación a educadores, familiares, cuidadores y profesionales», y resaltan «la importancia de difundir información veraz, disminuyendo el oscurantismo y el estigma asociado ; hablar adecuadamente ayuda a prevenirlo». Abogan por «fomentar el aprendizaje de una adecuada gestión emocional desde la infancia y el afrontamiento de acontecimientos vitales estresantes», y, por supuesto, son «necesarios» planes nacionales y regionales de prevención.