La rectora de la UPSA defiende la calidad y recuerda su sistema de control de plagios

El Aula Magna de la Universidad Pontificia volvió a albergar la inauguración de un nuevo curso académico./LAYA
El Aula Magna de la Universidad Pontificia volvió a albergar la inauguración de un nuevo curso académico. / LAYA

Cortés Diéguez anunció en la apertura de curso la recuperación del ala norte de la sede central

EVA CAÑAS / WORD

El curso 2018-2019 de la Universidad Pontificia de Salamanca quedó inaugurado ayer de forma oficial tras el acto que tuvo lugar en el Aula Magna, de más de 80 minutos, y que fue presidido por el presidente de la Conferencia Episcopal y Gran Canciller de la UPSA, Ricardo Blázquez.

La ceremonia de inicio de curso comenzó con una eucaristía en la iglesia de la Clerecía y tras ella, el cortejo académico con los doctores se dirigió hacia el Aula Magna bajo la pieza musical 'Trumpet Voluntary', de H.Purcell, interpretada por un quinteto de viento.

Antes del acto, la rectora de la Pontificia, Mirian de las Mercedes Cortés Diéguez, confirmaba que si algo era inmutable para su institución académica era su ideario, «y la calidad que la ha caracterizado, cada vez más, en la cercanía al alumno y aportar a la sociedad todo aquello que se pueda».

En relación a la situación a los casos detectados en la Universidad Juan Carlos I, como ciudadana y universitaria, Mirian de las Mercedes Cortés Diéguez cree que hay que exigir a todo el mundo el cumplimiento de las normas «y un mínimo de calidad en todas las partes».

En su intervención en el acto de inicio de curso, la rectora de la UPSA recordó que este curso supone un inicio de etapa, «sobre el eje de tres polos principales», como son la nueva Constitución Apostólica del Papa Francisco 'Veritatis gaudium', sobre las universidades eclesiásticas que ha entrado en vigor. El segundo, la renovación de los estatutos de la Universidad, y la tercera, «la elaboración de un Plan Estratégico». Entre los proyectos más ambicioso destacó dos:«La consolidación del ala norte de la sede central con la intención de que pueda recuperarse para fines educativos y pensando al mismo tiempo en añadir un nuevo valor a la ciudad», aclaró la rectora.

Y el segundo, será la actualización de las infraestructuras tecnológicas de redes de los edificios de la Universidad, «necesaria para mejorar la eficiencia de todas las funciones y base fundamental para la transformación digital de cualquier institución moderna». También anunció el inicio de un taller de restauración de libro antiguo ubicado en la biblioteca de la sede central, «que posibilitará la mejora de su propio fondo patrimonial, abrirá cauces para la formación especializada en restauración y ampliará las posibilidades de colaboración con bibliotecas eclesiásticas».

Otro aspecto que quiso destacar es el porcentaje de doctores, por encima del 80%, «más del 60% de los mismos acreditados, y un número de tramos reconocidos que se ha cuadriplicado en tres años», y considera que todo ello es una garantía sólida para la calidad de las titulaciones. Asimismo, anunció que se dará un impulso al estudio de empleabilidad, «elemento clave para medir el posicionamiento de las titulaciones». La rectora quiso destacar que durante los últimos tres cursos, la UPSA utiliza el sistema más moderno sistema de control del plagio académico, «muy útil para el seguimiento de trabajo por los profesores, y un estímulo para el esfuerzo del alumno».

En el Campus de Madrid arrancarán las actividades docentes en la Facultad de Ciencias del Seguro, Jurídicas y de la Empresa, con el fin de preparar el arranque de los nuevos grados en Seguros y Finanzas y en Marketing y Comunicación, «a los que esperamos sumar estudios de posgrado y otras propuestas académicas». Los proyectos en el Campus de Madrid están enmarcados en el Plan Estratégico que se diseñará durante este curso.

Por su parte, el secretario general de la UPSA, Miguel Ángel Huerta Floriano, leyó la memoria del curso pasado (2017-2018), donde recordó algunos datos, como el número total de estudiantes (6.605), 653 menos que el anterior, o las 78 matriculaciones en los Doctorados, así como la defensa de 21 tesis doctorales. Hizo balance de alguno de sus servicios, como de Asistencia Psicológica, con 115 personas atendidas, o el de Logopedia, con 235.

En cuanto a la lección magistral, corrió a cargo del catedrático de la Facultad de Educación Antonio García Madrid, quien recordó que se cumplen 45 años de su entrada en la Universidad, y que acercó a los presentes su estudio sobre 'Qué fue de los maestros de Salamanca durante la Guerra Civil', aportando datos, 1.178 en julio de 1936, que sufrieron un proceso depurador.

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