Pegan carteles para buscar a un joven que desapareció en julio de 2015 en Córdoba

Paco Molina/ WORD
Paco Molina / WORD

Las pesquisas para localizar a Paco Molina, que tenía 16 años cuando se perdió su rastro, se han extendido a diez países

Ricardo Rábade
RICARDO RÁBADESALAMANCA

Se llama Francisco Molina Sánchez y desapareció el 2 de julio de 2015 a los 16 años de edad en su Córdoba natal y, desde entonces, su familia no ha parado de buscarle. Francisco, conocido entre sus allegados como Paco, salió aquel viernes con sus amigos y avisó a su padre de que no iba a dormir en casa esa noche, porque se quedaba en el domicilio de un amigo al que sus padres conocían. Aquel funesto día fue la última vez que sus padres hablaroncon Paco, que estudiaba entonces cuarto de la ESO en un instituto de la capital cordobesa. Desde entonces no han vuelto a tener ninguna noticia sobre él. Eso sí, su padre Isidro consiguió averiguar que su hijo había tomado un autobús con dirección a Madrid, tal como se lo confirmó un chófer que vio al adolescente en aquel día en la estación de autobuses de Córdoba.

Varios carteles con el rostro de Paco Molina han sido colocados en la capital salmantina, en los que se muestran varias fotografías del joven y teléfonos de contacto de la familia por si algún vecino de Salamanca pudiera aportar algún indicio o pista sobre el paradero del muchacho. En los carteles se menciona también un detalle que llama especialmente la atención del aspecto físico de Paco Molina, como son los lunares de su rostro.

La desaparición de este adolescente generó una gran conmoción social y mediática en Andalucía. Los investigadores han buscado posibles pistas del joven desaparecido en diez países diferentes, entre los que figuran Italia e Irak. Durante estos casi cuatro años sin noticias del joven, sus padres han recibido muchas llamadas telefónicas de ciudadanos deseosos de colaborar en la búsqueda, pero lamentablemente también otras comunicaciones que aportaban falsas pistas e incluso intentos de extorsión desde Colombia, con llamadas que no tenían ninguna credibilidad.