«Me llaman muchas veces y me tratan siempre con mucho cariño y amabilidad»

Francisca Gacho Calvo./SERNA
Francisca Gacho Calvo. / SERNA

Tiene 83 años y disfruta del servicio desde el pasado verano

Ricardo Rábade
RICARDO RÁBADESALAMANCA

Es natural de la provincia de Zamora, donde nació en el año 1935, y trabajó muchos años en un supermercado en Barcelona, como dependienta atendiendo la sección de la carnicería. En el año 1999 se jubiló y decidió retornar a Salamanca, donde vive desde entonces.Se llama Francisca Gacho Calvo , tiene 83 años –«los cumplo en un día muy señalado, como es el 31 de diciembre»– y actualmente es usuaria del servicio de teleasistencia que oferta el Ayuntamiento de Salamanca para ayudar a las personas mayores que viven solas en sus domicilios en diferentes barrios de la ciudad.

«Me animaron a que cogiera el servicio de teleasistencia y llevo con él desde el pasado verano y lo que puedo decir es que estoy muy contenta por el trato que me están dando y por toda la ayuda que recibo», comenta Francisca, quien confiesa que también ha entregado una copia de las llaves de su piso al personal del servicio de teleasistencia por si alguna vez surgiera una emergencia.

Francisca vive sola a sus 83 años y aunque cerca del edificio donde reside vive otro hermano, éste no puede estar siempre con ella por motivos familiares, por lo que precisa de la ayuda del personal del servicio municipal de teleasistencia para afrontar su vida diaria y hacer frente a la siempre incómoda soledad.

Unas veces es Francisca quien llama al personal de teleasistencia cuando necesita algo, pero muchas veces son ellos los que se comunican con ella para saber cómo se encuentra. «Me llaman muchas veces para saber cómo estoy y si necesito algo», destaca Francisca, quien no se cansa de elogiar las virtudes profesionales del personal que trabaja en el servicio de teleasistencia.«Son unos chicos jóvenes muy majos y me tratan siempre con mucho cariño y amabilidad», resalta Francisca, quien recuerda, como anécdota, lo que le ocurrió un día «cuando me quedé sin Internet y me dejó de funcionar la línea... N sabía qué hacer ni a quién llamar y se me ocurrió llamarles a ellos... Me dijeron que no me preocupara, que me ayudarían y enseguida volví a a tener Internet y ya funcionaba».

Pero la labor del servicio de teleasistencia no se limita solo a las peticiones que les plantean los usuarios cuando les llaman por teléfono, dado que abarca también otros aspectos. Francisca rememora, por ejemplo, la invitación que le cursaron la pasada Navidad y la visita que hicieron a la plaza de Los Bandos, donde«nos explicaron la vida de grandes mujeres como Carmen MartínGaite», así como la conferencia que el servicio de teleasistencia organizó en el centro municipal Miraltormes, donde les dieron recomendaciones y consejos para conciliar el sueño a la hora de dormir.