Indignación entre los vecinos de La Hoya porque que se han quedado sin servicio de autobús

Marquesina, en la que el autobús paraba desde hace años./WIORD
Marquesina, en la que el autobús paraba desde hace años. / WIORD

La línea pasa por la localidad, pero no para en la misma, tras la decisión de Fomento basándose en un informe desfavorable de Tráfico

REDACCIÓN / WORDSALAMANCA

Los vecinos de La Hoya llevan más de una semana indignados porque el autobús de línea ha dejado de parar en el pueblo. Desde el municipio muestran su queja y disconformidad por la decisión que, aseguran, se ha tomado desde Fomento, basándose en un informe desfavorable emitido por Tráfico, en el que se recoge la peligrosidad y la poca visibilidad de la parada, ubicada en la carretera que une Barco de Ávila con Béjar. Además, critican que la decisión se haya realizado sin aviso previo y sin dar ninguna alternativa.

Los habitantes de La Hoya se han quedado así sin poder desplazarse en el autobús de línea, que no para en la localidad, pero que ven como cada día continúa pasando por allí.

Debido a la peligrosidad de la parada, desde el Ayuntamiento se le solicitó a Fomento la colocación de bandas sonoras, badenes o incluso un semáforo de los que se cierran a más velocidad y, aseguran, les contestaron que no. Añaden que incluso para poner un espejo para mejorar la visibilidad al salir del municipio, el Ayuntamiento tuvo que pedir permiso a Fomento. Tras la decisión, el Consistorio ha mandado diversos escritos y reclamaciones para que pusieran alguna medida a velocidad de los coches, ya que hay carteles de límite de velocidad a 40 que nadie respeta y el mal acceso que tiene el municipio para que dieran alguna solución.

Pero la solución que les han dado ha sido quitarles la parada del autobús, en una fechas, además, que es cuando más afluencia de gente hay en la localidad, ya que comienzan a llegar los veraneantes. «Hasta hace unos días desde Madrid podías sacar un billete hasta La Hoya y los que aquí vivimos o estamos podíamos bajar a Béjar a la compra, al banco, al médico o lo que se necesite y volver a subir en el autobús de línea», comentan unos vecinos, para los que «es triste que para La Covatilla siempre haya fondos y para este pequeño pueblo que tantas facilidades ha dado para la puesta en marcha de la estación nos dejen incomunicados».