Un ensayo clínico que controla ejercicio y dieta mejora la salud de los diabéticos

Rosario Alonso Domínguez y Manuel Gómez Marcos./DICYT
Rosario Alonso Domínguez y Manuel Gómez Marcos. / DICYT

La Unidad de Investigación del Centro de Salud de La Alamedilla publica los resultados de un estudio realizado con 204 pacientes

REDACCIÓN / WORDSalmanca

La diabetes tipo 2 afecta a un 7% de los mayores de 18 años atendidos en Atención Primaria. La medicación es muy importante para que estén bien controlados, pero también lo son la dieta y el ejercicio. Para tratar de mejorar estos hábitos de vida en personas diabéticas, la Unidad de Investigación del Centro de Salud La Alamedilla de Salamanca realizó un estudio en el que se proponían una serie de actividades. Los resultados, publicados ahora en varias revistas científicas, demuestran que estas intervenciones son efectivas y contribuyen a mejorar la salud de los pacientes a largo corto o medio plazo.

«El objetivo que nos planteábamos con este estudio era evaluar el efecto de una intervención multifactorial sobre el incremento de la actividad física y la adherencia a la dieta mediterránea», explica a DiCYT Rosario Alonso Domínguez, investigadora del centro de salud de La Alamedilla. Para conseguirlo, se realizaron paseos cardiosaludables y talleres de alimentación con los pacientes diabéticos, que además utilizaron la aplicación Evident 2, una app que permite llevar un control de la actividad física y de las comidas desde el móvil. Los investigadores también pretendían estudiar si se producían cambios en patrones dietéticos, factores de riesgo cardiovascular y control metabólico.

Este ensayo clínico aleatorio duró tres meses e incluyó dos grupos de participantes, el grupo de intervención estuvo formado por 102 pacientes diabéticos y el grupo de control por otros tantos, todos con una edad de entre 25 y 70 años, seleccionados en los centros de salud Garrido Sur y La Alamedilla de Salamanca. A los participantes del grupo control sólo se les proporcionó un consejo breve sobre alimentación y actividad física, mientras que el grupo de intervención, además del consejo, recibió la intervención multifactorial.

Los investigadores midieron diversos parámetros. Algunos, por medio de análisis de laboratorio, como la glucosa, la hemoglobina glicosilada y el perfil lipídico. Otros de carácter antropométrico, como el peso, el Índice de Masa Corporal (IMC) y la circunferencia de la cintura y de la cadera. Para analizar la actividad físic,a se utilizó un podómetro durante siete días y el Cuestionario Internacional de Actividad Física (IPAQ). Del mismo modo, se estudió la dieta habitual a través de otro cuestionario, denominado MEDAS y otro que mide la calidad de la dieta (DQI).

El consejo para los 204 participantes en cuanto a la dieta consistió en explicarles el método del plato, es decir, «dividir un plato en cuatro partes, dos de ellas para ensalada o verduras, un cuarto para hidratos de carbono y otro cuarto para proteínas». En cuanto a actividad física la recomendación era «que hicieran ejercicio moderado o vigoroso en periodos que durasen al menos 10 minutos».

El grupo de intervención utilizó la app Evident 2 para registrar tanto la dieta como la actividad física. Los paseos cardiosalubables en compañía de enfermeros se realizaron cinco veces cada dos semanas desde el centro de La Alamedilla, una caminata de unos cuatro kilómetros, con calentamiento y estiramientos.

Los talleres de alimentación estaban enfocados a que los pacientes entendieran mejor la composición de sus comidas. Además, se enseñaban técnicas culinarias, favoreciendo las más saludables. También se trabajó el etiquetado y, además, la app indica la composición de los alimentos y evita confusiones.