Paz, democracia y Europa, base de la Generación de la Concordia

Salvador Sánchez-Terán durante su discurso, en representación de los parlamentarios salmantinos de la Legislatura Constituyente de 1977-1979. /LAYA
Salvador Sánchez-Terán durante su discurso, en representación de los parlamentarios salmantinos de la Legislatura Constituyente de 1977-1979. / LAYA

La Diputación homenajea a los parlamentarios salmantinos de 1977-1979 al cumplir 40 años la Constitución

MARÍA JESÚS GUTIÉRREZ / WORD

La Diputación de Salamanca celebró ayer, festividad de San Mateo, el Día de la Provincia. Un año más, en el que la Corporación provincial se dio cita con concejales y alcaldes de la provincia para, en esta ocasión, rendir homenaje a los diputados y senadores de las Cortes Constituyentes en un año en el que la Constitución cumplirá, el próximo 6 de diciembre, 40 años.

Una fecha muy especial que la Diputación de Salamanca no quería olvidar, por ello, empezó el acto con un vídeo que contenía imágenes que recordaban la redacción de la Constitución, con palabras de algunos de esos parlamentarios que participaron en la creación de la Carta Magna, así como de algunos familiares de los ya fallecidos.

Un vídeo en el que se recordó que era «un tiempo en el que todo estaba por hacer, había que pasar de la dictadura a la democracia», unos «años apasionantes» y «una época que se vivió con gran ilusión», en la que los protagonistas fueron «capaces de consensuar para sacar adelante la Constitución», un documento que se denominó la 'Constitución de la Concordia' y que «se pudo hacer porque todos cedimos».

Tras el audiovisual que trataba de resumir a grandes rasgos el proceso constitucional, el presidente de la Diputación, Javier Iglesias, pasó a entregar un pergamino a los salmantinos que fueron diputados en la Legislatura Constituyente de 1977-1979: Salvador Sánchez-Terán y Alberto Estella; y a título póstumo a Jesús Esperabé, que lo recogió su hija Amparo Esperabé; y José Luis González, que fue recogido por su viuda Mercedes Méndez; y a los que fueron senadores: Manuel Delgado, Francisco Vicente, Vidal García-Tabernero (que lo recogió su viuda Isabel Ramos) y Ángel Zamanillo (representado por su viuda Juliana Prieto).

A continuación, Salvador Sánchez-Terán Hernández tomó la palabra en nombre de sus compañeros para recordar cómo hace más de 40 años España acometió «el más importante proceso político y social de los dos últimos siglos, la Transición, bajo el impulso del Rey Juan Carlos y la dirección de Adolfo Suárez» con el apoyo de entidades, asociaciones... y de la mayoría del pueblo español, consiguiendo dar paso a la democracia de una forma pacífica.

Fue una transición generada por la conocida como Generación de la Concordia, explicó Sánchez-Terán, que se basaba en tres pilares: la paz, la democracia y Europa. La paz para superar los enfrentamientos de la guerra civil y la división entre las dos Españas; la democracia para tener un gobierno demócrata como los países más importantes; y Europa, para «podernos integrar en la Unión Europea».

Unos pilares de los que ya había hablado Sánchez-Terán durante el vídeo y que quiso resaltar porque fueron la base para poder conseguir una serie de logros como fueron la redacción de la Constitución de 1978, la libertad de expresión, una política económica balada en el libre mercado, la generación de trabajo... «logros que hoy estamos homenajeando» y con los que se han conseguido datos tan importantes como un aumento de la población en 10 millones de personas, se ha duplicado la renta percápita, las exportaciones han crecido más de tres veces, el turismo ha llegado a más de 75 millones, y la inversión extranjera se ha multiplicado por 25.

Asimismo, el que fuera diputado también quiso recordar la campaña electoral de 1977, cuando daba igual del partido que fueras, podías ver «el entusiasmo de la gente». Por eso, el homenaje que ayer se tributaba en la Diputación no era para los protagonistas de aquella legislatura sino, según afirmó, para el pueblo de Salamanca y para toda España en general, por ese «apoyo multitudinario» en un momento crucial.

Ahora han pasado 40 años, y la situación vuelve a ser complicada, por eso, anunció Sánchez-Terán, «un grupo de personas de diferentes ideologías hemos decidido crear el Foro España de la Solidaridad y el Progreso para dar impulso a los valores de la Constitución y apelar a todos los ciudadanos a la solidaridad», un principio que ya aparece recogido en el artículo 2 de la Constitución y desarrollado en el 186.

Así, el mensaje con el que Sánchez-Terán quiso acabar su discurso fue dando gracias al pueblo de Salamanca, por su apoyo a la Constitución que «se basó en la paz, la democracia y en Europa», pilares a los que ahora hay que sumar el de la «solidaridad para seguir creciendo».

Discurso institucional

El acto finalizó con el discurso del presidente de la Diputación, Javier Iglesias, quien recordó que este año se cumplen 40 años de la aprobación de la Constitución, nacida en «uno de los periodos más brillantes de nuestra historia reciente», la Transición, que se cimentó sobre «sólidos principios y valores» e «incluyó a todos».

La Constitución, recordó Iglesias, fue «fruto de un esfuerzo colectivo» y «columna vertebral de nuestra nación»; una norma sobre la que «se asientan las bases de la España democrática, que ha proporcionado las más altas cotas de prosperidad, oportunidades, derechos y libertades».

Por ello, la Diputación quiso hacer ayer un reconocimiento a «las personas que la hicieron posible. A millones de españoles, la mayoría anónimos, que propiciaron, permitieron y alentaron el nacimiento de la Carta Magna», materializando el homenaje en los parlamentarios salmantinos que fueron los «encargados de explicar pueblo a pueblo el sentido de la Constitución; de transmitir tranquilidad y sosiego donde había incertidumbre, desconocimiento e incluso recelo; fuisteis los garantes de la defensa de una democracia real y duradera; y luchasteis por ella».

Así, el acto de ayer pretendía ser «un acto de gratitud, de reconocimiento y respeto» porque «habéis dejado un magnífico legado» que nos permite «vivir en paz y en libertad». Y «fuisteis capaces de dejar a un lado las diferencias para trabajar por lo que verdaderamente nos une a todos», recalcó.

Hoy, la «altura de miras, ilusión, concordia, generosidad, valentía pero también incertidumbre e incluso miedo» que caracterizó a todos aquellos hombres y al periodo que hizo posible la creación de la Constitución, también puede encontrarse en la política local, pues alcaldes y concejales son el mejor ejemplo de ese «desprendimiento, sacrificio personal y vocación de ser útil»; que hace -señaló Iglesias dirigiéndose a los asistentes- que «no conozcáis descansos ni festivos cuando se trata de trabajar por vuestros pueblos, de atender a vuestros vecinos». «Sois un modelo a seguir y a imitar», añadió, porque «construís con vuestro trabajo una España más equitativa, más justa y solidaria».

También quiso Iglesias, en el último día de San Mateo de esta legislatura, agradecer «el trabajo de la Corporación provincial y de los trabajadores de la Diputación para servir a todos los habitantes de la provincia». Y finalizó recordando que la Constitución puede reformarse, pero «los cambios deben obedecer siempre al interés general y realizarse desde un amplio acuerdo político y social» porque, recordó, no sólo debe servir a la España de hoy sino también a la España del mañana. Y «me gustaría que las generaciones futuras continúen sintiéndose tan orgullosas de la Constitución como lo estamos nosotros hoy. Trabajemos con el mismo espíritu, coraje y sentido común para conseguirlo».