El castillo de los Dávila y el puente fortificado del Puente del Congosto, Bien de Interés Cultural

Imagen del castillo de Puente del Congosto./
Imagen del castillo de Puente del Congosto.

El consejo de Gobierno de Castilla y León aprueba la declaración de BIC con categoría de Conjunto Hisórico

E.P.PUENTE DEL CONGOSTO

El Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León aprobó ayer la declaración del Castillo de los Dávila y el puente fortificado sobre el río Tormes, en Puente del Congosto (Salamanca), Bien de Interés Cultural con categoría de Conjunto Histórico. Asimismo, se delimita un área de protección que hace posible la percepción de este conjunto, como elemento integrado en el territorio en que se asienta, previniendo la posible degradación de su valor histórico. Con esta delimitación se preserva la relación existente entre los elementos que conforman este conjunto, el castillo y el puente, y el medio físico en que se enclavan.

La localidad salmantina de Puente del Congosto, con un origen que se remonta al siglo XI, pasó a formar parte del realengo de la Tierra de Ávila hasta que en 1393, fue donada por Enrique III de Castilla a Gil González Dávila, siendo posteriormente cabeza del Señorío de la Villa y Tierra de Puente del Congosto.

En 1500, los Reyes Católicos ordenaron construir el puente que se conserva, cimentado sobre la roca de granito, del que quedan vestigios de torre defensiva, así como también de una puerta lateral. Delante del puente surge un castillo, poco más o menos coetáneo, por lo que es probable que el señor de Puente del Congosto, en el siglo XVI, tuviese derecho a cobrar peaje del tráfico que cruzaba el puente.

Por ello, la localidad conserva un conjunto de alto interés patrimonial, como testimonio material y documento histórico del entramado aduanero interior del reino y de la realidad del sistema económico propio de la sociedad de la época, conformado por el castillo de los Dávila y el puente fortificado sobre el río Tormes, que forman desde sus orígenes, un interesante conjunto coetáneo y funcional, por donde transcurre la Cañada Real Soriana Occidental.

El castillo, que por su propio carácter posee ya la categoría de Bien de Interés Cultural, se encuentra ubicado en la margen izquierda del río Tormes y tiene un carácter defensivo y de control estratégico del paso del puente sobre el río.

La historia de su construcción comienza en 1393, con el caballero Gil González Dávila señor de estas tierras y sus descendientes. Más tarde, fue transferido a la orden de Calatrava; en 1539, tras la guerra de las Comunidades pasó a manos del Ducado de Alba hasta 1881, cuando, una vez extinguido el cobro del portazgo, fue vendido. Actualmente es de propiedad privada.

Por su parte, el puente sobre el rio Tormes, construido en los siglos XII y XIII, resulta especialmente interesante por ser el paso de una cañada real y por conservar restos de fortificación en el lado del castillo y sobre uno de los arcos del oeste, donde se conservan restos en ruina de una torre que posiblemente cerraba el paso del puente por la noche, con objetivos fiscales y de defensa. Posiblemente, el puente tuvo dos torres gemelas como era costumbre en la época y como se incluye en el escudo de la villa.