Candelario rinde honores, un año más, a la imagen de Santa Ana

Procesión con la imagen de Santa Ana por las calles de la villa corita, presidida por un grupo de personas ataviadas con trajes típicos./M. J. G.
Procesión con la imagen de Santa Ana por las calles de la villa corita, presidida por un grupo de personas ataviadas con trajes típicos. / M. J. G.

Varias personas participaron ayer en los actos religiosos vestidos con los trajes típicos de la villa, ellos de choriceros y ellas de candelaria

MARÍA JESÚS GUTIÉRREZ / WORDCANDELARIO

La villa de Candelario se vestía ayer de gala para celebrar la festividad de Santa Ana, como cada 26 de julio, día grande de sus fiestas de verano, en el que los actos programados se iniciaban con la procesión con la talla de la santa.

A las doce en punto del mediodía, varias decenas de vecinos se daban cita en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, entre ellos los miembros del equipo de Gobierno, con el alcalde, Pablo Hernández, a la cabeza. Allí fueron recibidos por el párroco, quien dio a todos la bienvenida y les invitó a organizarse para participar en la procesión, a la vez que les pidió que se mantuviese el orden durante todo el recorrido.

De esta forma, abrían la procesión varias personas vestidas con los trajes típicos de Candelario, ellos con los trajes de choriceros y ellas de candelarias, un grupo en el que no faltaban algunas niñas luciendo los mismos trajes; detrás la imagen de Santa Ana, llevada en una carroza con ruedas, a diferencia de hace algunos años cuando la talla era portada por los vecinos a hombros.

Seguían a la imagen las autoridades eclesiásticas, un buen número de sacerdotes que posteriormente concelebrarían la eucaristía; y detrás las autoridades civiles seguidos de los fieles que, un año más, no dudaron en participar en el día grande de sus fiestas.

La procesión, como en años anteriores, transcurrió por la parte alta de Candelario por donde se fue callejeando para volver a la iglesia parroquial por la trasera del Ayuntamiento.

Un recorrido que fue amenizado por el tamborilero Cristian Neila del municipio de La Garganta; y que dio paso, una vez en el templo, a la eucaristía.

A continuación fueron muchos los que se repartieron por los bares de la localidad de la villa corita para tomar unos aperitivos antes de llevar a cabo las comidas familiares, muy propias de los días de fiestas. Y es que la programación organizada desde el Ayuntamiento dejaba ayer tiempo libre para disfrutar de las familias y los amigos, puesto que la siguiente actividad prevista para el día grande no llegaba hasta las siete de la tarde y estaba pensada principalmente para la gente joven, pues se trataba de un circuito hinchable de habilidad y diversión instalado en el pabellón polideportivo.

La verbena desde las doce de la noche y la discoteca móvil de cinco y media de la madrugada hasta las ocho de esta mañana completaron la jornada, dando paso a las actividades de hoy.