La Alianza y Asaja exigen medidas a la Junta ante los nuevos ataques de lobos

Los últimos sucesos han dejado 16 ovejas muertas y cuatro heridas en las provincias de Salamanca y Zamora

REDACCIÓN / WORDSALAMANCA

La Alianza de agricultores y ganaderos UPA-COAG y la asociación Asaja exigieron ayer, mediante sendas notas de prensa, a la Junta de Castilla y León medidas y actuaciones para acabar con los ataques de lobos en las explotaciones ganaderas de Salamanca y Zamora, tras los sucesos de los últimos días que se saldaron con 16 ovejas muertas y cuatro heridas entre ambas provincias.

Según la nota emitida por Asaja Salamanca, la Junta de Castilla y León debe controlar «de manera urgente la población de lobos en la comarca de Arribes del Duero, con el objetivo de poner fin a los constantes ataques que están sufriendo los ganaderos de esta zona, donde todas las noches mueren animales por culpa del lobo». Ello hace que «los ganaderos están hartos de sentirse desprotegidos por parte de la Junta de Castilla y León y ante la impotencia que sienten cada vez que descubren un nuevo animal masacrado por el lobo meditan el tomar medidas por su cuenta».

Asimismo, Asaja Salamanca considera que «el respeto y apoyo a los ganaderos de Arribes, una zona donde la ganadería es el principal medio de vida, debe ser máximo por parte de todas las administraciones»; y añaden que «en esta comarca, la ganadería es el verdadero motor del desarrollo rural y la actividad económica que más población fija». Por ese motivo, «es intolerable el abandono que sufren los ganaderos por parte de la Junta de Castilla y León, empeñada en defender primero al lobo en detrimento de las personas».

Por su parte, la Alianza UPA-COAG señala que en la madrugada del pasado martes, el ganadero Jesús Martín Vicente, de Olmedo de Camaces, sufría un nuevo ataque de lobo en su rebaño, con el resultado de una oveja muerta y otras cuatro malheridas, las cuales puede que causen baja en los próximos días.

Y añaden que «a lo largo de los dos últimos meses se vienen sucediendo continuos ataques de lobo, en la comarca del Abadengo (Olmedo de Camaces, Bañobárez, Lumbrales, San Felices de los Gallegos, Ahigal de los Aceiteros, etcétera); casi a diario, por lo que los ganaderos de esta comarca están totalmente desolados e indefensos viendo como sus rebaños sufren los ataques continuos de este cánido».

Por ello, la Alianza UPA-COAG, exige, de nuevo, a la Junta de Castilla y León que adopte «las medidas necesarias para que esta situación revierta de forma inmediata, pues de continuar con esta dinámica, los ganaderos corren serios riesgos de perder sus explotaciones, y por tanto su modo y su medio de vida».

La Alianza considera que los daños en las explotaciones ganaderas, como consecuencia de estos ataques, no son única y exclusivamente las ovejas y/o terneros muertos o heridos gravemente, sino que el resto de los animales se encuentran atemorizados y en situaciones extremas de estrés, que hace que se reduzca sustancialmente su productividad, por lo que si continúan los ataques muchas explotaciones se verán abocadas a cerrar.