Añada 2014, la mejor de la última década de los vinos de la Sierra

Los representantes de las diferentes bodegas y de la Denominación de Origen Protegida Sierra de Salamanca, junto a los caldos que ayer se degustaron. /
Los representantes de las diferentes bodegas y de la Denominación de Origen Protegida Sierra de Salamanca, junto a los caldos que ayer se degustaron.

Seis bodegas y dos proyectos que elaboran en la zona presentaron ayer sus caldos a la sociedad salmantina

MARÍA JESÚS GUTIÉRREZ / WORDSALAMANCA

La Denominación de Origen Protegida Sierra de Salamanca presentó ayer en Salamanca sus vinos y habló de la Añada 2014, «la mejor de la última década de los vinos de la Sierra de Francia», como destacaba al inicio del acto el técnico de la DOP, Miquel Udina.

Participantes

Bodega cooperativa San Esteban. San Esteban de la Sierra.
Rochal Bodegas y Viñedos. Santibáñez de la Sierra.
La Zorra. Mogarraz.
Cámbrico. Villanueva del Conde.
Vinodiario Vinoteca y Degustación. Los Santos.
Cuarta Generación Bodegas y Viñedos. Sotoserrano.
Corneana. Colaboración que elaboran sus vinos en Villanueva del Conde.
Mandrágora, Vinos de Pueblo. Colaboración de Madrid que elabora sus vinos en Villanueva del Conde.
Colaboradores. En la presentación de los vinos, asistieron como colaboradores Ibéricos Calama, La Tahona Delicatessen, la Escuela de Hostelería Santa Marta y el restaurante Don Fadrique.

Una quincena de vinos elaborados dentro de la Denominación de Origen Protegida Sierra de Salamanca, pertenecientes a seis bodegas y dos proyectos que elaboran en la zona, fueron los caldos que la sociedad salmantina pudo degustar en la tarde de ayer en el Palacio de Figueroa de Salamanca.

Fue un acto en el que los asistentes no sólo pudieron degustar los vinos de la Sierra de Francia sino también hablar con las personas que elaboran estos caldos, con las bodegas que se han empeñado en conseguir que la Sierra de Francia sea conocida en cualquier lugar, no sólo por sus paisajes y la riqueza patrimonial de sus pueblos, sino también por sus caldos, unos vinos con personalidad que ya se han hecho un hueco a nivel internacional.

El acto, que contó con la participación de las bodegas Cooperativa San Esteban, de San Esteban de la Sierra; Rochal Bodegas y Viñedos, de Santibáñez de la Sierra; La Zorra, de Mogarraz; Viñas del Cámbrico, de Villanueva del Conde; Cuarta Generación Bodegas y Viñedos, de Sotoserrano; y Vinodiario Vinoteca y Degustación, de Los Santos; junto a dos proyectos que elaboran en la bodega de Viñas del Cámbrico -Corneana y Mandrágora, Vinos de Pueblo-, fue presentado por el presidente de la Denominación de Origen Protegida Sierra de Salamanca, Jesús Herrero.

«Un proyecto vivo e ilusionante», así describió Jesús Herrero el camino que está recorriendo desde hace cinco años la Denominación de Origen Protegida Sierra de Salamanca, que en los dos últimos años se está consolidando gracias a un grupo de personas que «confirman un relevo generacional en la viticultura y el vino de la Sierra de Francia».

Un proyecto en el que el concepto de terruño tiene un valor indiscutible y en el que Jesús Herrero destacó «la variedad de los terrenos, los diferentes microclimas y la excelente calidad de las cepas con una edad media de 80 años, que unido a las personas que mantienen y defienden este sector nos hacen ser valedores de un proyecto vitivinícola y enológico basado en la calidad como única alternativa y estrategia».

«La apuesta definitiva por la calidad y la defensa y promoción de nuestra variedad propia, el rufete, han supuesto un cambio de tendencia que hoy está llegando con mucho acierto a los amantes del vino», añadió Herrero, quien no olvidó hablar de las seis bodegas inscritas en la DOP, que se están consolidando, y de las dos incorporaciones como proyectos de colaboración. «Proyectos de brillantes enólogos y empresas aquí presentes que hoy conoceréis y están elaborando conjuntamente con algunas de nuestras bodegas vinos con resultados excelentes que confirman las posibilidades de nuestra Denominación», según explicó el presidente de la DOP.

Gastronomía y turismo

Durante su discurso, Herrero recordó que el objetivo de la Denominación es estar cada días más cerca de la sociedad, de los consumidores, y por ello se han intensificado en los últimos años la participación en diversos tipos de eventos relacionados con la gastronomía y el turismo, ya que como recordó el presidente de la DOP, «nuestros vinos maridan perfectamente con la gastronomía y la cultura de Salamanca».

Y para ello, la Denominación ha dado un paso adelante recuperando, incluso, una tradición muy arraigada en la Sierra de Francia y lo ha hecho a través de la organización y celebración de la Fiesta de la Vendimia, con la que se ha querido recordar las tradicionales pisadas de uva, no tan lejanas en el tiempo y la fiesta que se hacía entorno a este trabajo.

Pero junto a la participación en eventos turísticos y gastronómicos, la DOP es consciente del tirón turístico de la Sierra de Francia y por ello se ha unido a diversos municipios para crear la Ruta del Vino, un «proyecto que ayudara a promocionar y dinamizar la economía de la Sierra y también a nuestras bodegas».

Para finalizar, Jesús Herrero recordó a todos los presentes que «somos parte de la historia» de Salamanca, una historia que «hay que conservar» y en la que la Sierra ha sabido mantener «con muchísimo esfuerzo un sector agroalimentario» con grandes expectativas de futuro porque «hemos hecho un buen trabajo», el cual ha sido avalado por la lista Parker. Por ello, concluyó animando a «pedir un vino de la Sierra sin complejos cuando se va a los bares» porque «sin duda, está a la altura de cualquier otro vino que pueda gustaros, la gran diferencia es que éste es vuestro vino».

Alegato, el del presidente que fue muy aplaudido por los presentes, quienes a continuación escucharon con atención las palabras del técnico de la DOP, Miquel Udina, quien en cuatro pinceladas -pues lo importante, como él señaló, era degustar los vinos y charlar con las personas que allí los representaban- habló de que la Sierra de Francia es una zona emergente con vinos de calidad y con una gran diversidad fruto de la variedad de terrenos y variedades de uva con las que se elaboran los caldos, vinos con personalidad.

Asimismo, hizo referencia a la Añada 2014 (aunque en el acto pudieron degustarse vinos de las añadas 2008 a 2013), en la que se han certificado 200.000 kilos de uvas y que calificó como «la mejor de la última década».

No quiso dejar pasar la oportunidad de recordar que la Denominación de Origen Protegida Sierra de Salamanca crece lentamente y lo hace con pequeñas producciones de mucha calidad, con las que «seguimos fieles a nuestro terruño», aunque quizás próximamente se una algún grupo importante.

Por último, el técnico de la DOP no olvidó el futuro y habló, como hiciera anteriormente el presidente, de la creación de la Ruta del Vino, «a la que potenciaremos y apoyaremos porque hablar de paisajes en la Sierra de Francia es hablar de sus vinos»; pero también de uno de los proyectos que tienen en mente como es certificar en ecológico y que todas las bodegas cuenten con algún vino ecológico, para lo cual ya se está llevando a cabo un estudio de viabilidad. Pero antes de que todo ello llegue, es momento de disfrutar de los vinos de la DOP Sierra de Salamanca, unos caldos con personalidad propia.