Fútbol | Primera División

El partido de Bale en Balaídos le pone al frente del resurgir blanco

Bale corre delante de Lucas Olaza durante el Celta-Real Madrid del pasado sábado./Lavandeira Jr-EFE
Bale corre delante de Lucas Olaza durante el Celta-Real Madrid del pasado sábado. / Lavandeira Jr-EFE

El galés, que ha tenido pie y medio fuera del Real Madrid, fue el más peligroso de los suyos ante el Celta de Vigo

J. A. Pardal
J. A. PARDALValladolid

El Real Valladolid se enfrenta el próximo domingo en el Santiago Bernabéu (19:00 horas) a un pájaro en proceso de convertirse en ave fénix.

El equipo del regresado Zinedine Zidane atraviesa desde hace prácticamente doce meses por una profunda crisis deportiva y, fruto de ello, el curso pasado fue el más paupérrimo de los que se le recuerdan en las últimas temporadas, tras ser capaz tan solo de conquistar la Copa Mundial de Clubes y fracasar estrepitosamente en el campeonato doméstico y en la Liga de Campeones. Problemas del primer mundo cuando se les compara con el conjunto blanquivioleta que les visitará en Chamartín para disputar de la mano la segunda jornada de liga.

Lo cierto es que en el fútbol mandan las sensaciones y el conjunto merengue se presentará a la cita en plena efervescencia después de ganar con solvencia al Celta de Vigo en Balaídos para inaugurar la liga, después de haber vivido una pretemporada más que convulsa a medio camino entre el mal juego y la endeblez defensiva mostrados y las pretendidas salidas de la plantilla de jugadores como James o Bale que, pese a todo, terminaron yendo convocados a la cita contra el equipo de Iago Aspas.

Precisamente, el internacional galés es una de las razones del buen desempeño de los merengues en su debut liguero. El técnico francés del conjunto blanco optó por formar de inicio con su característico 4-3-3 con Vinicius, Bale y Benzema en el ataque y con él desarboló a un Celta que, todo hay que decirlo, se mostró muy blando en defensa pero que acumula muchísima calidad del centro del campo en adelante.

Así, el Real Madrid fue dueño del balón y no renunció a buscar la velocidad de sus extremos con balones largos a la espalda de los defensores celestes... Y la encontró. Gareth Bale jugó muy pegado a la línea de cal, lo que ayudaba al lateral rival a fijar su marca, pero de cuando en cuando aprovechaba las largas posesiones dirigidas por el trivote del centro del campo merengue (formado por Casemiro, Kroos y Luka Modric) para realizar diagonales que hicieron muchísimo daño a los de Fran Escribá. De hecho, fruto de una de esas carreras desde su banda hasta la esquina contraria del área rival, llegó el primer tanto blanco, cuando el veloz futbolista corrió al espacio, regateó en dos ocasiones a su par y sirvió un baló raso al corazón del área para que Benzema tan solo tuviera que empujar el balón a gol.

Poco después repitió la jugada, pero una buena parada de Rubén Blanco a media altura evitó que su tiro se convirtiera en el 0-2.

La buena actuación de Bale no sirvió por sí misma para ganar el encuentro, sino que se vio apoyada por las muestras de calidad del resto del equipo, que maravilló con el trallazo de Kroos desde fuera del área o el tanto de Lucas Vázquez tras una gran jugada coral.

Brahim, lesionado

Para el choque ante el Real Valladolid, Zidane no repetirá alineación ya que no podrá contar con Modric, sancionado, para el centro del campo; una de las zonas más importantes del esquema del técnico francés. De igual forma, no comparecerán en el Bernabéu los lesionados Hazard, Asensio, Rodrygo y Brahim, el último en pasar a la enfermería, mientras que es duda el lateral izquierdo Mendy..