Protesta en la Audiencia porque lleva 901 días sin ver a su hijo, pese a la custodia compartida

Javier Avellaneda muesta su antebrazo tatuado con el nombre de su hijo y el cartel con el que potestó en la Audiencia. /Antonio Quintero
Javier Avellaneda muesta su antebrazo tatuado con el nombre de su hijo y el cartel con el que potestó en la Audiencia. / Antonio Quintero

El palentino Javier Avellaneda asegura que «la balanza de la justicia se inclina del lado de la mujer en los divorcios con hijos de por medio»

Marco Alonso
MARCO ALONSOPalencia

901 días lleva Javier Avellaneda sin ver a su hijo, pese a que asegura tener la custodia compartida desde el 28 de febrero de 2014. Esta circunstancia llevó a este padre a fundar hace dos años la Asociación Custodia Compartida de Palencia y a emprender distintas acciones con las que pretende hacer ver que «la balanza de la justicia se inclina del lado de la mujer en los divorcios con hijos de por medio».

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La última de las acciones que ha llevado a cabo este palentino ha sido una protesta frente a la sede de la Audiencia, donde se ha presentado con un cartel en el que se podía leer «El juzgado número 3 no respeta a la Audiencia Provincial». «Lo que pretendo hacer con este gesto es sacar los problemas a la luz. Si nos quedamos en casa, nunca vamos a cambiar las leyes. Hay que cambiar la justicia y la mentalidad de la sociedad. Si el marido no paga la pensión, al tercer mes va a la cárcel y si la madre no la paga, no ingresa en prisión. Las madres que no cumplen una sentencia jurídica no van a la cárcel, pero los hombres, sí. Solo hay que ver el caso de Juana Rivas, que no ha pisado la cárcel ni de lejos, mientras que el señor Arija, que se escapó con su niño a Huelva, fue detenido a los nueve días por la Policía Nacional. Es bochornoso que a los hombres se les trate de distinta manera que a las mujeres», incide.

Este padre asegura que cada día que pasa es «una tortura» y espera poder ver lo antes posible a su hijo, cuyo nombre lleva tatuado en el antebrazo derecho. «Mi exmujer lleva 901 días con mi hijo secuestrado en Palencia, una ciudad pequeña en la que la Policía y las jueces saben donde están. Llevo pidiendo la ejecución de la sentencia dos años y no se ha ejecutado», recalca Javier Avellaneda, que tiene una doble petición. «A mi exmujer se le va a juzgar por un delito de sustracción de menores y el fiscal pide dos años y un mes de cárcel. Solo quiero que se la condene a pena de cárcel y que se tomen unas medidas cautelares inmediatas porque mi hijo está siendo maltratado física y psicológicamente por su madre», concluye.

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