Julio del Val expone enelMuseo de Palencia sus dibujos y pinturas

Exposición de Julio del Val en el Museo de Palencia./A. Quintero
Exposición de Julio del Val en el Museo de Palencia. / A. Quintero

La muestra permanecerá abierta hasta el 1 de mayo

FERNANDO CABALLEROPalencia

Cuando se jubiló como médico cirujano del hospital Rio Carrón, Julio de Val se convirtió en un honorable jubilado que pinta, y utilizo la palabra jubilado para poner de manifieste el perfil de un creador volcado en su creación. Lo que en su día fue una afición se ha convertido en una actividad creativa principal en su vida, y como tal la desarrolla y la exhibe.

El Museo de Palencia acoge su nueva exposición, titulada «Puntos de vista» y configurada por dibujos y pinturas, una obra que evidencia su buen hacer como dibujante y como pintor. Destaca el manejo de varias técnicas, una cualidad que le sitúa en un punto de salida adelantado en tanto que esta diversidad dice mucho a su favor a la hora crear. El empleo en sus obras de técnicas como el grafito, la tinta, la aguada, la acuarela, el pastel, el óleo o la mixta refuerzan su dimensión como dibujante y pintor más allá de ese perfil de aficionado con el que comenzó. Sin ser un profesional que vive de ello, Julio del Val es autor de una producción sólida, coherente, sobre todo correctamente ejecutada y además con resultado estéticamente acertados y bellos.

El itinerario de la muestra arranca con dos máscaras romanas, homenaje del pintor al museo arqueológico que le acoge, para continuar con dibujos de monumentos actuales –San Martín de Frómista, rincón de Zamora o la iglesia de San Millán de Baltanás, entre otras– y recogidos de imágenes antiguas –galería del castillo de Fuentes de Valdepero, Zamora antigua y royo de Mayorga, por ejemplo–. Estas obras son estampas dibujadas con una cuidada pulcritud. Julio del Val es un dibujante exquisito, que busca la línea precisa para reflejar fielmente el motivo que dibuja.

No solo de monumentos se nutre esta parte. El artista demuestra que resuelve con igual resultado las figuras, en algunos casos con guiños a la formación académica clásica, como los genitales de David, o buscando el detalle, como ocurre en los dibujos «El paso del tiempo», en el que refleja unas rugosas manos curtidas en el trabajo, y «Oración», donde las manos se entrelazan en la posición orante de un monje, cuyo hábito queda marcado por unas trazos simples, en uno de los dibujos más logrados de la exposición.

El cuerpo humano continúa estando presente en el recorrido de la muestra, en obras como «Familia de Soroya», recreación de un cuadro de este pintor, o «El aquelarre», que repite el mismo esquema con un cuadro de Goya.

El color va apareciendo poco a poco en la muestra en una transición hacia el óleo, la acuarela, la aguada o el pastel. Aquí encontramos marinas, figuras de gran belleza – como «Desnudo en las rocas», «Desnudo con vaso de vino», «Arenas» (una inquietante mujer tendida en la playa) o «Soledad» (una mujer sentada)–, rincones de Palencia –destaca «Lluvia en la catedral», en la que los edificios y las figuras se esbozan en trazos simples y en manchas negras–.

Julio del val emplea un color suave. Su paleta no resulta excesiva ni en cantidad ni en intensidad. Al contrario, la templanza caracteriza cromáticamente estas obras, lo que las hace más sensibles, más bellas. La ordenación de la muestra, desde el dibujo inicial de las máscaras, descubre el visitante los pasos por que el pintor camina: de simple pero certero dibujo a un color pleno, pero abordado con moderación, con intuición. Dicho de otra forma, «Puntos de vista» es una paso de la esencia del trazo a la esencia del color.

Julio del Val es un pintor esencialista, que rehusa lo anecdótico para remarcar la médula, el fundamente, el alma de la realidad que refleja desde su personal punto de vista. Los dibujos sobrepasan los límites de la mera estampa para ofrece al visitante una óptica muy creativa, y las pinturas revelan aspectos formales como el color, el volumen, la forma, la perspectiva, la profundidad, las transparencias..., que hacen de estas obras, que son de pequeño formato, piezas singulares de un honorable jubilado que dibuja y pinta con una más que evidente vena artística.

La exposición se cierra con una vitrina donde se muestran piedras pintadas al óleo, con representaciones de mujeres, marinas y construcciones. En ellas, Julio del Val cultiva una pintura en miniatura, ejecutadas con un exquisito detallismo y sensibilidad.

La exposición de Julio del Val se titula 'Punto de vista. Pintura y dibujo' y permanecerá abierta en el Museo de Palencia hasta el 1 de mayo, en horario de martes a sábado, de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 19:00; y los festivos, de 10:00 a 14:00.

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