Absuelto de falsificar la firma de su hermana y de su expareja en Palencia

Juzgados de Palencia. /Antonio Quintero
Juzgados de Palencia. / Antonio Quintero

Como gestor de una franquicia, estaba acusado de cobrar 103.910 euros en pagarés y suplantar autorizaciones

R. S. RICOPalencia

El Juzgado de lo Penal de Palencia ha absuelto a un hombre, Ó. R. C. G., acusado de un presunto delito continuado de falsedad en documento mercantil y para quien la acusación particular solicitaba una pena de tres años y nueve meses de prisión y una multa de 6.750 euros al considerar que, supuestamente, como gestor de una sociedad mercantil en la que su hermana y su expareja era administradoras, suplantó la firma de ambas mujeres en pagarés con bancos y en una autorización para poder disponer sin limitación de saldo en una cuenta personal de la sociedad.

Los hechos se remontan a 2012, cuando la hermana y la expareja del acusado, E. M. C. G. y E. M. V. R., respectivamente, constituyeron una sociedad mercantil con la finalidad de firmar con una conocida empresa de moda un contrato de franquicia. Las dos mujeres delegaron en el acusado, en calidad de gestor, la constitución de tal sociedad mercantil y la posterior llevanza de los asuntos fiscales, laborales y contables.

Según la denuncia que se formuló contra Ó. R. C. G., el acusado «aprovechando tal relación de confianza, falsificó presuntamente la firma de su hermana en un pagaré de una entidad bancaria a su nombre por importe de 48.915 euros, y en otro pagaré por importe de 54.995 euros». «De igual forma, y en el momento de proceder a suscribir un contrato de apertura de cuenta personal con una entidad bancaria a nombre de la empresa mercantil que ambas mujeres habían constituido, presuntamente falsificó la firma de su hermana», agregaba la denuncia.

«Con el fin de conseguir a su favor una autorización tan amplia como en derecho sea menester para que con su sola firma pueda disponer sin limitación alguna, en una o varias veces, del saldo que en cada momento presentara la cuenta corriente, Ó. R. C. G. falsificó la firma de las dos titulares y administradoras solidarias de la mercantil, su hermana y su expareja», añadía la denuncia.

La sentencia ahora del Juzgado de lo Penal considera que no ha sido probado que Ó. R. C. G., «por sí o por tercero, falsificara la firma de E. M. C. G. y E. M. V. R. en sendos pagarés, ni tampoco en el contrato de apertura de cuenta personal o en el documento de autorización de disposición referido a dicha cuenta».

O. R. C. G., que se hallaba en situación de busca y captura, fue detenido en marzo del pasado año por la Policía Nacional en la localidad alicantina de Altea y puesto a disposición del Juzgado Número 1 de Benidorm, que decretó su puesta en libertad.

 

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