Estudiantes de Arquitectura abogan por integrar la ruta jacobea en Frómista

Alumnos del taller de urbanismo en Frómista./
Alumnos del taller de urbanismo en Frómista.

Los participantes en un taller de urbanismo consideran que el Canal de Castilla también tiene que dejar de dar la espalda a la villa

FERNANDO CABALLEROpalencia

El Camino de Santiago y el Canal de Castilla a su paso por la localidad de Frómista son rutas «desestructuradas». Esta es la palabra con la que este miércoles definió su estado Alfonso Álvarez Mora, del Instituto Universitario de Urbanística y coordinador del Taller de Urbanismo Internacional, que se celebra en la villa jacobea desde el lunes hasta mañana. Organizado por esta entidad, el Ayuntamiento de Frómista y la Diputación de Palencia, este encuentro reúne a una treinta de estudiantes de Arquitectura de distintas universidades europeas.

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La dinámica del taller ha consistido, según recordó Alfonso Álvarez, en una serie de conferencias impartidas por prestigiosos profesores de las universidades de Roma Tre y Roma La Sapienza, Castilla la Mancha, Central de Venezuela y Alfonso X El Sabio de Madrid, además de la de Valladolid. «Estas conferencias tienen carácter general, pero sobre todo están enfocadas al tema del taller, que no es otro que procurar un proyecto o una alternativa de planeamiento que ponga en valor la riqueza patrimonial de la que dispone tanto el Canal de Castilla como el Camino de Santiago, ambos a su paso por Frómista», señaló el profesor.

«La historia ha legado una serie de bienes patrimoniales que en la actualidad la mayoría están en desuso, cuando no en ruinas o en periodo de desaparición. El taller está enfocado para ver de qué manera este patrimonio que todavía está de pie puede ser recuperado para incorporarlo a la localidad. Nuestra intención es que esa incorporación signifique que a la villa se la pueda dotar de infraestructura de servicios públicos. Esto no evita, por supuesto, el uso turístico de estas dos grandes infraestructuras y de su patrimonio», explicó Álvarez Mora.

La treintena de estudiantes que asisten al taller han venido con los deberes hechos. Desde el mes de octubre disponían de la documentación necesaria sobre esta zona para que, tras estudiarla, analicen propuestas para su mejora y adecuación. Lo primero que han visto los alumnos Arquitectura es que el Camino de Santiago y el Canal de Castilla a su paso por Frómista se encuentran en esa situación «desestructurada», o dicho de otra forma, de espaldas a la villa jacobea.

Esta fue la primera conclusión a la que llegaron cuando pusieron en común sus primeras conclusiones. «Los alumnos han captado muy bien que las instalaciones del Camino y del Canal están desestructuradas. El cauce está en un lugar al que hay que ir expresamente para visitarlo. No es una zona que esté claramente comunicada con Frómista, como si estuviera fuera de la villa», explicó Alfonso Álvarez.

Por lo que respecta al Camino de Santiago, se ha tenido en cuenta los cortes históricos que ha sufrido, «que prácticamente han dado lugar a que hoy en día parezca un sendero desfigurado». El primer corte que experimentó fue la construcción del propio Canal de Castilla y que tuvo una consecuencia trascendental. «Al cortar el Camino de Santiago, los peregrinos tuvieron que coger una senda paralela al Canal, cruzar el puente de las esclusas y continuar ya bordeando del pueblo. Entonces el Camino dejó de pasar por el centro de Frómista», explicó el director del taller. El segundo corte del Camino fue el trazado del tren.

Los alumnos están estudiando de qué manera se puede «reinterpretar y recuperar el Camino de Santiago primitivo, para que vuelva a pasar por el pueblo y el peregrino pueda ver las iglesias de San Martín o San Pedro. El Camino no perdería el sentido original de peregrinación, pero el tramo de Frómista se convertiría en una infraestructura pública de servicio al pueblo», según Álvarez Mora.

Esta es la primera fase de la actuación propuesta. Una vez conseguida esta, se actuaría sobre el Canal. «Recuperando el Camino, se puede acercar el Canal a Frómista, es decir que el Camino de Santiago sirva como calle o vía que comunique el Canal con el pueblo», explica.

Asimismo, la recuperación de la zona del Canal, que ahora se encuentra al margen del pueblo, implicaría el establecimiento de una serie de equipamientos públicos para el disfrute de los vecinos, para que el cauce deje de dar la espalda al pueblo. «Serían equipamientos que animen al Ayuntamiento a habilitar lugares de reunión o un espacio cultural. Lo importante es que estos lugares estén preparados para un uso colectivo, pero para que estén en uso tienen que estar comunicados con el pueblo», detalló. El Ayuntamiento recibirá tras la celebración de este taller una serie de indicaciones de qué podría realizar cuando quiera y como quiera de acuerdo con las necesidades de la población.

Esos edificio objeto de recuperación son la Casa del Esclusero, el molino y un almacén. «Hay pocos, pero suficientes para que recuperen cierta vida. Son contenedores de actividades colectivas», manifestó el director del taller, que considera viables estas propuestas desde el punto de vista urbanístico. Lo que se presentará al Ayuntamiento es la idea y las posibilidades de actuación. La ejecución lo decidirá la entidad según sus necesidades y apoyos financieros.