Ingeniería robótica en ciernes

Alumnos de Paredes, durante la prueba./
Alumnos de Paredes, durante la prueba.

El colegio Maristas obtuvo un trofeo a la innovación en la ‘First Lego League’, y el equipo de Paredes quedó en cuarto puesto

ASUN GARCÍApalencia

«Estuvimos al borde de dar la sorpresa», afirma Gregorio Maestro, profesor de Tecnologías del instituto Tierra de Campos, de Paredes de Nava, acerca de la partición de su equipo de alumnos en la fase autonómica de First Lego League, celebrada ayer en la Escuela Politécnica Superior de la Universidad de Burgos. El centro quedó en un honroso cuarto puesto.

No se consiguió la clasificación para la fase nacional porque fallaron algunas cosas, «pero los alumnos se han desenvuelto de forma espectacular, como profesionales, ante un jurado que les cosió a preguntas», afirma el profesor, que concluye: «Estamos orgullosos».

Además de este equipo de 12 alumnos y dos profesores la orientadora Montserrat Lopezuazo también asistió, en esta fase autonómica de la competición de robótica participó el colegio Maristas de Palencia, que quedó en séptimo lugar. Al igual que Gregorio Maestro, el profesor del equipo Maristas, Javier Pozo, considera que el exceso de luz en las mesas de prueba para las demostraciones con los robots, con los focos demasiado bajos, dificultaron el trabajo de las máquinas. «Se perdió demasiado tiempo en la adaptación, y con el exceso de luz, no se detectaban los negros», explica Pozo.

La demostración consistía en resolver diferentes pruebas con el robot en 2 minutos y 30 segundos. Se trata de robots que los propios alumnos habían programado con piezas de Lego, usando conceptos de ingeniería con creatividad e ingenio.

Además de las pruebas robótica, los equipos presentaron sendos proyectos, que en esta ocasión debían estar relacionados con el reciclaje.

Aplicación de móvil

En este apartado, el colegio Maristas destacó con su proyecto científico que consiste en una aplicación de móvil con la que se puede detectar cuándo está lleno un determinado contenedor de reciclaje, mediante un código QR. De esta forma son los propios usuarios los que notifican la situación a la empresa que gestiona los residuos, y ello permite rentabilidad la recogida, como explica el profesor Javier Pozo. La propuesta, que gustó al jurado, consiguió el trofeo Solución Innovadora.

En el caso del instituto de Paredes, el proyecto científico consistió en la realización de unos códigos QR que se pegaron a varios productos de la marca Alimentos de Palencia, y en los que se mostraba a un robot  Arcadio que explicaba cómo reciclar el producto una vez consumido. Para su difusión, se preparó una pequeña campaña con anuncios en radio, televisión y prensa simulados por los alumnos.

Los representantes de ambos centros se han mostrado satisfechos con la participación, ya que les ha permitido vivir una experiencia y conocer proyectos de otros lugares.

Asimismo, como indica Gregorio Maestro, la presencia en esta competición de los centros educativos «ha servido para hacer promoción de Paredes, de Fuentes, Becerril y de toda la provincia, además de la marca Alimentos de Palencia».