Díaz culmina la remodelación de su equipo y presume de relación «fluida» con Sánchez

Susana Díaz y Pedro Sánchez. /AFP
Susana Díaz y Pedro Sánchez. / AFP

El PSOE andaluz asegura que los cambios en el núcleo duro han sido consensuados con el federal

CECILIA CUERDOSevilla

Dar un impulso a su inédita labor de oposición tras el primer periodo de sesiones. Con este argumento justificó este lunes la dirección del PSOE andaluz la salida del hasta ahora portavoz parlamentario y uno de los hombres de confianza de Susana Díaz, Mario Jiménez, que queda apartado de cualquier cargo. La dirección regional rechaza que su marcha sea una concesión a la dirección federal, con la que se ha iniciado una luna de miel, aunque es cierto que su hueco en la ejecutiva regional será ocupado por un 'sanchista'. Algunas fuentes, sin embargo, atribuyen la salida a rencillas internas con Díaz en los últimos tiempos y no dudan de hablar de «traición» e incluso «deslealtad».

Tras unos primeros meses de adecuación a su papel fuera del gobierno, Díaz ha optado por acometer cambios que permitan recuperar el 'punch' de cara al nuevo ciclo político, dado que mantenía un equipo similar al de la época de poder en la Junta. Algunas fuentes hablan de que era un «portavoz quemado», que tenía «descontrolado» el grupo parlamentario, y recuerdan que los tiempos son otros y que las relaciones entre ambos tampoco atraviesan su mejor momento, de ahí que haya prescindido de él.

La decisión, adoptada por unanimidad en el seno de la ejecutiva regional, según trasladó el secretario de organización Juan Cornejo, no ha estado exenta de críticas públicas en las redes sociales por parte del entorno más cercano a Jiménez. Algo lógico, justificó el número 2 del PSOE, porque se trata de un partido «democrático» con «pensamientos diversos» en el que la gente «no está encapsulada». Pese a la normalidad con la que se trató de revestir su salida, con menciones a «mi amigo» y agradecimientos por la labor «incalculable» prestada en tiempos difíciles, Jiménez ni siquiera acudió a la reunión de la comisión ejecutiva regional.

El papel de portavoz parlamentario será asumido desde septiembre por José Fiscal, también de la agrupación de Huelva. Exconsejero de Medio Ambiente, había ido ganando peso en los últimos tiempos y actuaba de facto como número 3 del partido desde su puesto de coordinador de la Secretaría General del PSOE andaluz. Otros exconsejeros regionales también cobrarán nuevo protagonismo, caso de Rosa Aguilar, la exministra socialista, o el exvicepresidente Manuel Jiménez Barrios.

Respecto al hueco que deja Mario Jiménez en la ejecutiva, ahora será ocupado por un 'sanchista', el jefe de Gabinete en la subdelegación del Gobierno en Córdoba, Joaquín Dobladez, para quien se crea el área de Transición Ecológica y Cambio Climático. Un gesto hacia la dirección federal, por cuanto la ejecutiva socialista era monolítica en torno a Díaz. «Son unos cambios realizados en comunicación fluida con la dirección federal», apostilló Cornejo, quien insistió en que «ha habido situaciones, escenas y puestas en escena que verifican cuáles son estas relaciones» entre la dirección andaluza y la federal «y que vamos todos a una». «Llevamos ya un tiempo como tiene que ser, y me congratulo de ello, funcionando con los mismos objetivos y con relaciones fluidas», aseguró