La familia de Sheila Barrero, expectante tras activarse la investigación: «Que su crimen no quede en el olvido»

Julia Fernández sujeta una foto de su hija, Sheila Barrero. /B. G. H.
Julia Fernández sujeta una foto de su hija, Sheila Barrero. / B. G. H.

La UCO de la Guardia Civil mantuvo una reunión con el presidente del TSJA, Ignacio Vidau, y representantes del ministerio fiscal

OLAYA SUÁREZ
OLAYA SUÁREZLeón

Julia sabe que no se puede permitir una decepción más. Ya son muchas. En más de catorce años de dolor y sufrimiento ha aprendido a contener el optimismo y a lidiar con la impotencia del no saber. Nunca se ha rendido, ni ella ni su familia, y lucha para que el crimen de su hija, Sheila Barrero, no quede impune.

El reciente impulso de la investigación por parte de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil le provoca una emoción contenida. «Es una buena noticia, pero no quiero hacerme ilusiones, han sido ya muchos disgustos y sinsabores durante todos estos años...», argumenta.

El grupo de la UCO encargado del caso mantuvo una entrevista a mediados de septiembre con el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA), Ignacio Vidau, y con representantes de la Fiscalía. El procedimiento judicial fue sobreseído hace diez años por la Audiencia Provincial por falta de pruebas que pudieran llevar a esclarecer este crimen en Degaña. Ahora, las pesquisas policiales podrían avanzar con nuevos indicios, lo que conllevaría la reapertura del procedimiento.

La familia aguarda noticias al respecto. «No se han puesto en contacto con nosotros ni desde la Guardia Civil ni desde los juzgados, nuestros abogados tampoco están al corriente, queremos esperar por prudencia hasta que ellos nos digan algo... Estamos a la expectativa a ver qué pasa», comenta la madre de Sheila.

Julia no ha podido superar el duelo por la prematura muerte de su hija a los 22 años. Ocurrió la madrugada del 25 de enero de 2004. La pista de la joven se perdió cuando regresaba a su casa familiar de Degaña tras haber pasado la noche en Villablino, donde trabajaba como camarera. Su coche fue encontrado ya por la mañana aparcado en un área recreativa en el puerto de La Collada. Yacía sobre el volante con un tiro en la nuca.

El disparo se realizó con un arma corta del calibre 6,35. Dentro del turismo hallaron un casquillo de bala. Los datos recopilados de su teléfono móvil, la denuncia por amenazas que Sheila había presentado un año antes y una nota de amedrantamiento llevaron a centrar la investigación en un joven leonés con el que Sheila había mantenido una relación sentimental.

Fue detenido después de dar positivo en las pruebas de pólvora que se le practicaron en las manos. Alegó que había estado cazando. Quedó libre de todo cargo. Sus familiares no han cesado durante todo este tiempo en su empeño en que se haga Justicia. «Queremos que se haga Justicia y que no se olviden de Sheila», pide su madre.

Primer caso de la UCO

El asesinato de la joven degañesa fue el primer caso en Asturias que corrió a cargo de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, la élite en investigación de la Benemérita. Se da la circunstancia de que agentes de la misma unidad, con base en Madrid, llevan un mes y medio en el Principado con el segundo delito violento en el que intervienen, el crimen de Javier Ardines, el concejal de Izquierda Unida en Llanes cuyo cadáver fue hallado a escasos metros de su domicilio, en Pría, el pasado 16 de agosto.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos