Rusia deberá pagar 10 millones de euros a los georgianos deportados 2006

El presidente ruso, Vladímir Putin./EFE
El presidente ruso, Vladímir Putin. / EFE

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ordena indemnizar a los residentes que fueron brutalmente expulsados por Moscú

RAFAEL MAÑUECOMoscú

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) ha impuesto a Rusia el pago de 10 millones de euros a unos 1.500 ciudadanos de Georgia residentes en Rusia que de forma brutal y muy expeditiva fueron expulsados del país en octubre de 2006 como represalia por el encarcelamiento en Georgia, a finales de septiembre de aquel mismo años, de cuatro militares rusos. Estos cuatro oficiales, acusados entonces de espionaje, fueron liberados a los pocos días, medida que, no obstante, no detuvo la deportación masiva de georgianos ordenada por el presidente Vladímir Putin, que fue acusado por Tiflis de perpetrar una verdadera «limpieza étnica».

Se supone que la idea entonces era expulsar a inmigrantes ilegales procedentes de Georgia, pero tuvieron también que abandonar Rusia de forma forzada personas que tenía permisos de residencia en regla. La medida afectó incluso a niños y a muchos intelectuales georgianos que llevaban años viviendo en Rusia.

La Policía les detenía y, hasta que eran conminados a tomar el vuelo de regreso a su país, los georgianos eran confinados en centros de detención. Se llegó a producir la muerte de un hombre enfermo mientras esperaba su deportación. Y eso que el motivo que desató la crisis, el apresamiento de cuatro militares rusos, había desaparecido, ya que, a petición de la OTAN y los países de Occidente, las autoridades georgianos decidieron ceder y ponerlos en libertad.

Desde que, en noviembre de 2003, llegó al poder en Georgia Mijaíl Saakashvili, aupado por la «Revolución de las Rosas» que derrocó a Eduard Shevardnadze, las relaciones entre Rusia y Georgia fueron de mal en peor. Moscú declaró un embargo sobre el vino georgiano y el agua mineral. Saakashvili no hacía otra cosa que exigir a Moscú que dejara de inmiscuirse en sus asuntos internos y no soliviantara contra su país a los separatistas de Abjasia y Osetia del Sur.

Durante la crisis que se desató en las relaciones entre Moscú y Tiflis en el otoño de 2006, Rusia impuso un bloqueo a Georgia por tierra, mar y aire. Además, el Ejército ruso concentró fuerzas en la frontera. La oposición rusa denunció entonces una auténtica «operación de intimidación contra un pueblo hermano».

Más adelante, en agosto de 2008, Rusia intervino militarmente cuando Saakashvili intentó recuperar por la fuerza Abjasia y Osetia del Sur, territorios que el Kremlin convirtió en protectorados al reconocer sus respectivas declaraciones de independencia y desplegar allí su Ejército. Ni siquiera la salida del poder de Saakashvili, que fue sustituido por fuerzas políticas más proclives a Moscú, ha servido para enderezar las relaciones.

«Política coordinada»

El TEDH dictaminó en 2014 que Rusia había conculcado diez artículos del Convenio Europeo de Derechos Humanos con su «política coordinada» de «expulsiones masivas» de georgianos. Ahora, tras el fallo emitido hoy, las víctimas de aquellas expulsiones recibirán cada uno 2.000 euros de indemnización y los que fueron arrestados ilegalmente y sufrieron un trato inhumano y degradante sumas de entre 10.000 y 15.000 euros.

La decisión del Tribunal de 2014 dejó en suspenso la cuantía de las compensaciones en la confianza de que se pusieran de acuerdo al respecto los gobiernos de Rusia y Georgia, algo que no ocurrió. Según Tiflis, víctimas de aquel «atropello» fueron unos 1.800 georgianos, aunque el TEDH lo ha reducido a una cifra cercana a los 1.500.

Es la primera vez, desde otra sentencia de una demanda de Chipre contra Turquía en mayo de 2014, que la Corte de Estrasburgo dictamina en relación con reparaciones que un Estado exige pagar a otro. Pero parece que no va a ser la última, ya que Ucrania tiene presentadas varias demandas contra Rusia por las pérdidas sufridas por la anexión de Crimea y las consecuencias de la ayuda de Moscú a los separatistas de las regiones de Donetsk y Lugansk.