George H. W. Bush, el jefe de una dinastía estadounidense

George H. W. Bush posa con toda su familia en 1992./Reuters
George H. W. Bush posa con toda su familia en 1992. / Reuters

Padre del también presidente George W. Bush, será recordado como un pragmático de la política exterior que navegó en medio de la caída turbulenta de la Unión Soviética en 1989

COLPISA / AFP

George H.W Bush, que ha muerto este viernes a los 94 años de edad, gobernó Estados Unidos hacia el final de la Guerra Fría en los años 1990 y lideró una dinastía política que llevó luego a uno de sus hijos a la Casa Blanca.

El también expresidente George W. Bush le describió como un «hombre de gran carácter y el mejor padre que un hijo o hija podría pedir», al anunciar su fallecimiento.

La muerte de Bush padre ocurre solo meses después del fallecimiento en abril de su esposa Barbara Bush, una primera dama muy querida en Estados Unidos -y su «más amada mujer en el mundo»-, con quien estuvo casado por 73 años.

El presidente estadounidense número 41 fue héroe de guerra condecorado y director de la CIA, pero sufrió la ignominia de ser un mandatario de un sólo periodo pues perdió la reelección en 1992 ante Bill Clinton. Si bien ocho años más tarde su dinastía política iba a llegar de nuevo a la Casa Blanca, aunque con un líder de personalidad muy diferente.

Será recordado como un pragmático de la política exterior que navegó en medio de la caída turbulenta de la Unión Soviética en 1989 y que reunió una coalición sin precedentes para derrotar al líder iraquí Saddam Hussein dos años más tarde.

George H. W. Bush junto a Mijaíl Gorvachov en una cumbre celebrada en 1991.
George H. W. Bush junto a Mijaíl Gorvachov en una cumbre celebrada en 1991. / Reuters

Fue partidario de la estabilidad y el consenso internacional, en claro contraste con su provocativo colega republicano que ahora ocupa la Casa Blanca, Donald Trump, por quien Bush no votó en 2016.

Al conocer el fallecimiento, Trump destacó el «liderazgo inquebrantable» de Bush, de quien dijo que dio su vida en servicio de la nación.

«Lean mis labios: no más impuestos»

Bush padre presidió Estados Unidos durante un período de malestar económico y enfureció a sus compañeros republicanos durante una batalla por el presupuesto con los rivales demócratas al romper una famosa promesa: «Lean mis labios: no más impuestos».

En el momento de su muerte era el presidente estadounidense en haber vivido más tiempo, aunque Jimmy Carter nació solo unos meses después que él y podría superarle.

George Herbert Walker Bush nació el 12 de junio de 1924 en Milton, Massachusetts (noreste) en el seno de una rica dinastía política de Nueva Inglaterra, como hijo de Prescott Bush, un exitoso banquero y senador por Connecticut.

Bush tuvo educación esmerada y asistió a la prestigiosa Academia Phillips en Andover, pero retrasó su aceptación en la de Yale al decidir alistarse en la Marina al cumplir 18, cuando partió para la II Guerra Mundial.

Piloto de guerra

Luego realizó 58 misiones aéreas de combate durante la guerra. Fue derribado sobre el Pacífico por fuego antiaéreo japonés y rescatado por un submarino tras pasar acurrucado en una balsa salvavidas durante cuatro horas, mientras aviones enemigos volaban en círculos.

Bush se casó con Barbara Pierce inmediatamente después de la guerra, en 1945, y la pareja acabó teniendo seis hijos, uno de ellos, Robin, que murió cuando era niño.

En lugar de unirse a su padre en la banca tras graduarse en Yale, Bush se dirigió al lejano oeste de Texas para entrar en el entonces duro y riesgoso negocio petrolero. Sorprendió a muchos con su éxito, y en 1958 se posicionó en Houston como presidente de una compañía de prospección marítima.

En la década de 1960 Bush, ahora enriquecido, volvió a la política. Fue presidente local del Partido Republicano, y en 1966 ganó una banca en la Cámara de Representantes en Washington. Se desempeñó hasta 1970, cuando fracasó en su intento por llegar al Senado.

Bush junto a su esposa, Barbara Bus, en 1992.
Bush junto a su esposa, Barbara Bus, en 1992. / Reuters

Durante la siguiente década ocupó varios puestos de alto nivel como jefe del Comité Nacional Republicano, embajador ante la ONU, enviado a China y director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), donde fue elogiado por restaurar la moral tras las revelaciones de actividad ilegal generalizada.

Se desempeñó como vicepresidente de Ronald Reagan durante ocho años luego de perder con él en las primarias republicanas de 1980 y fue elegido presidente por amplio margen en 1988, cuando la Guerra Fría llegaba a su fin.

La Guerra del Golfo

En el mayor desafío al orden posterior a la Guerra Fría, el ejército de un millón de hombres de Saddam Hussein invadió Kuwait en 1990 y parecía que iba a avanzar hacia Arabia Saudita, lo que le reportaría más de 40% de las reservas mundiales de petróleo. Entonces Bush esgrimió la famosa frase: «Esto no perdurará, esta agresión contra Kuwait».

Formó una coalición de 32 naciones para expulsar a las fuerzas iraquíes en cuestión de semanas con un rápido asalto por aire y tierra.

Bush arenga a las tropas estadounideneses durante la primera Guerra del Golfo, en 1991.
Bush arenga a las tropas estadounideneses durante la primera Guerra del Golfo, en 1991. / Reuters

Unos 425.000 soldados estadounidenses respaldados por 118.000 efectivos aliados participaron en la Operación «Tormenta del Desierto», diezmando a la maquinaria militar de Saddam aunque sin derrocarlo, tarea que llevaría a cabo 12 años después su hijo George W. Bush.

Animado por su victoria en el Golfo, George H.W. Bush y su respetado secretario de Estado James Baker impulsaron la Conferencia de Madrid de 1991 para poner en marcha el proceso de paz israelo-palestino.

La conferencia fue simbólica, pero sentó las bases para los acuerdos de Oslo dos años más tarde.

Bush envió tropas estadounidenses a derrocar y arrestar al hombre fuerte panameño Manuel Noriega en 1989 acusándolo por narcotráfico. También estableció las bases para el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN o NAFTA).

A nivel nacional, sin embargo, la economía se estancó y Bush rompió su promesa de no subir los impuestos con el fin de llegar a un acuerdo sobre el presupuesto con los demócratas - pecado capital a ojos republicanos.

Fracaso en la reelección

Bush fracasó en su intento de reelección en 1992 ante Clinton -cuyo asistente acuñó el ahora famoso eslogan «¡Es la economía, estúpido».

Tras retirarse de la vida pública, Bush cumplió una promesa de tiempos de guerra de saltar un día desde un avión por diversión. Amplió su fama practicando paracaidismo en su 75°, 80°, 85° y 90 cumpleaños.

George H. W. Bush junto a su hijo (centro) y al expresidente Bill Clinton (derecha).
George H. W. Bush junto a su hijo (centro) y al expresidente Bill Clinton (derecha). / Afp

Se unió a Clinton para recaudar fondos para las víctimas del tsunami asiático de 2004 y el terremoto de Haití de 2010.

En 2011 el presidente Barack Obama le concedió el más alto honor civil de Estados Unidos, la Medalla de la Libertad.

En 2001 Bush se convirtió en el segundo presidente estadounidense luego de John Adams en ver a su hijo presidente, cuando George W. asumió.

Otro hijo, John Ellis «Jeb» Bush, fue popular como gobernador de Florida (1999-2007) y cayó ante Trump en las primarias de 2016 cuando buscó la presidencia.

 

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