Hong Kong retira el proyecto de ley de extradición que originó las protestas

Hong Kong retira el proyecto de ley de extradición que originó las protestas

Los manifestantes recalcan que es solo una de sus cinco exigencias y continúan tomando las calles y rodeando comisarías

ZIGOR ALDAMAEnviado especial. Hong Kong

En un desesperado intento de apaciguar los ánimos de la población y acabar con las violentas manifestaciones que llevan sacudiendo Hong Kong desde hace ya casi tres meses, este miércoles la jefa del Ejecutivo autonómico, Carrie Lam, decidió retirar por completo el polémico proyecto de ley de extradición que originó las protestas. «Los incidentes en los pasados meses han entristecido y dejado en estado de 'shock' a la gente de Hong Kong. Todos esperamos encontrar una salida de la situación actual», dijo Lam en una alocución grabada y televisada.

No obstante, se negó a aceptar las otras cuatro exigencias de los manifestantes para permitir la vuelta a la normalidad. Piden una investigación independiente que revele los abusos y la brutalidad de la Policía en la disolución de las concentraciones, y ella ofreció una investigación por el órgano policial establecido a tal efecto; también demandan que no se tipifiquen las manifestaciones como revuelta tumultuosa, pero ella asegura que la denominación no importa; en cuarto lugar reclaman la amnistía de los procesados hasta ahora, algo a lo que Lam se niega aduciendo que es imposible hacer tal cosa en un Estado de Derecho con un sistema judicial independiente; y, finalmente, sobre la exigencia de sufragio universal, afirma que «es el objetivo final recogido en la Ley Básica -la miniconstitución por la que se rige la excolonia británica-», y que hay que tener paciencia para que se haga realidad.

LA CLAVE

Joshua Wong.
«Siete personas han sacrificado sus vidas y 1.200 han sido detenidas y maltratadas en comisaría»

La respuesta de quienes protagonizan las protestas no se hizo esperar. En las redes sociales abundaron las consignas para continuar con la lucha, y líderes políticos surgidos durante el 'Movimiento de los Paraguas' se manifestaron en líneas similares. «Demasiado poco, y demasiado tarde. La respuesta de Lam llega después de que siete personas hayan sacrificado sus vidas, y de que 1.200 hayan sido arrestadas y, en muchos casos, maltratadas en comisaría», escribió en Twitter Joshua Wong. En los grupos de Telegram, que los manifestantes utilizan para organizarse, un mensaje se hizo viral: «Si aceptamos el trato que propone el Gobierno, los amigos que han muerto nunca nos lo perdonarán».

Abucheos a la Policía

Muestra de que la situación no va a mejorar fueron las concentraciones frente a diferentes comisarías de la ciudad. En la de Mong Kok, situada a pocos metros de la estación de metro en la que los antidisturbios protagonizaron una de las cargas más brutales, cientos de personas se concentraron para abuchear a la Policía, preparada para disparar gases lacrimógenos y salir a la carga. Algunos cortaron las calles y muchos vehículos hicieron sonar sus cláxones.

«Es todo mentira. Carrie Lam se irá el año que viene, y quien venga detrás retomará el proyecto de ley», criticó Paladin, un manifestante famoso por acudir siempre a las protestas con una bandera en la que pide la independencia de Hong Kong. «El caos actual es solo una primera etapa de un proceso que terminará en genocidio. Y no creo que nadie venga a ayudarnos», vaticinó en una entrevista con este diario.

En China tampoco gustó la decisión de Lam, que muchos interpretan como la claudicación del Gobierno frente a un pequeño grupo de extremistas violentos. En las redes sociales, muchos usuarios piden que no solo se retome el proyecto de ley, sino que sea el Ejército el que tome las riendas de la situación y ponga orden en la ciudad. A pesar de todo, este jueves Carrie Lam, ha asegurado durante una rueda de prensa que las autoridades chinas la apoyan «completamente» y «entienden y respetan» su decisión de retirar de forma definitiva la ley de extradición a la China continental, una medida que espera que sirva para acabar con la crisis que golpea a la región administrativa especial desde hace meses.