Ciudadanos

Igea asume el papel de Enrique V en la batalla de San Crispín para cerrar campaña

Francisco Igea, ayer a su llegada al hotel Meliá Recoletos de Valladolid, donde Ciudadanos cerró su campaña regional./Rodrigo Jiménez
Francisco Igea, ayer a su llegada al hotel Meliá Recoletos de Valladolid, donde Ciudadanos cerró su campaña regional. / Rodrigo Jiménez

El candidato naranja a la Junta considera que este domingo cambiará la historia de Castilla y León, y reivindica el valor y la libertad

Arturo Posada
ARTURO POSADAValladolid

Francisco Igea cerró la campaña de Ciudadanos recordando cómo empezó todo. Una escena doméstica en su domicilio se convirtió, por arte de la retórica, en la recreación de la Batalla de San Crispín, con Enrique V arengando a sus tropas, tal y como lo reflejó ese genio llamado William Shakespeare. El tercero izquierda de la calle Estación de Valladolid fue la antesala del campo de batalla de Azincourt. «Hace tres meses, estábamos los 'conspiradores habituales' en mi casa. Era sábado y pensábamos cómo anunciaríamos que me iba presentar a las primarias para ser candidato en Castilla y León. En ese momento, mi señora me preguntó qué hacíamos allí. Se lo explicamos y nos contestó: 'no sé si es buena idea...'. Por eso me acuerdo ahora de la batalla del día de San Crispín, que en nuestro caso será la de San Felipe Neri este 26 de mayo», apuntó el candidato de Ciudadanos a la Junta

Francisco Igea se vio a sí mismo en aquel momento como Enrique V insuflando ánimo a sus tropas inglesas. «Ellos son pocos y ven que vienen diez mil franceses. Se acercan al rey y le dicen que echan de menos a los hombres que están tranquilamente en sus casas en Inglaterra. Él empieza a nombrarlos a todos y les dice: 'para pérdida de nuestro país, somos demasiados, pero si ganamos, mayor será la gloria. Algún día, cuando seáis ancianos, os levantaréis, os pondréis de puntillas, enseñaréis vuestras heridas y diréis 'yo estuve allí''», proclamó.

Igea se mostró convencido en el cierre de campaña de que este 26 de mayo cambiará la historia de Castilla y León, con la fuerza del viento naranja y una sola promesa mantenida estos días: la de la libertad. «Somos un partido liberal y creemos que la gente debe llegar tan lejos como le dé su trabajo y su mérito. Nadie debe estar marcado por el nacimiento ni por su mala suerte. Estamos cansados de la soberbia de señores que piensan que descienden de la pata del Cid y que todo se les debe».

Francisco Igea estuvo acompañado en el cierre de campaña por Martín Fernández Antolín, candidato de Ciudadanos a la alcaldía de Valladolid; la diputada Soraya Mayo; el catedrático Francisco Sosa Wagner;y la candidata al Parlamento Europeo Soraya Rodríguez. El acto se celebró en el hotel Meliá de Recoletos de Valladolid en medio de un viento helador.

El candidato a la Junta citó a sus clásicos. «A Churchill le preguntaron una vez cuál era la característica fundamental del ser humano. Es el valor. Porque sin valor resulta imposible ser leales, sinceros y honestos. Sin valor, nosotros hubiéramos hecho lo que mi padre me enseñó a no hacer: habríamos mirado hacia para otro lado. Pero nosotros miramos al frente».

En esa reivindicación del arrojo, Igea tuvo palabras para Rosa Valdeón, la exvicepresidenta de la Junta que le acompañó el jueves en Zamora. «Ella fue sometida a un escarnio público por un error que todos hemos podido cometer. Vino a apoyar a un amigo y no lo hizo a cambio de una consejería ni de cualquier otra cosa. Esa persona hoy ha vuelto a ser sometida al escarnio y a uno de los tratos más viles que he visto en mi vida. ¡Eso es lo se va a acabar en esta comunidad!», enfatizó el candidato de Ciudadanos.

Francisco Igea pidió a todos los cargos naranjas que hoy, durante la jornada de reflexión, sean «los más simpáticos del barrio» «Tenemos que ser los más sonrientes porque los demás, ahora que no nos oye nadie, están cagados. El día 27 nos vamos a levantar con la sonrisa más ancha del mundo y diremos: hicimos lo posible».