Los socios de Dia temen una caída de ventas de hasta el 4% este año

Vista exterior de un supermercado de la cadena Dia. /A. Vazquez
Vista exterior de un supermercado de la cadena Dia. / A. Vazquez

La cotización del grupo se revaloriza casi un 8% tras el acuerdo final con la banca acreedora, pero aún está un 18% por debajo de lo que pagaron los inversores rusos en su OPA

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

La sociedad LetterOne (L1), accionista mayoritario de Dia con el 69,76% de los títulos, prevé que las ventas netas de la tercera mayor cadena de supermercados del país puedan caer hasta un 4% este ejercicio en el peor de los horizontes que manejan en estos momentos. El anuncio lo realizaron este miércoles a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) junto a la confirmación del acuerdo financiero a largo plazo alcanzado la noche anterior con la banca acreedora.

En concreto, los gestores de L1 -sociedad que agrupa a varios inversores rusos encabezados por el magnate Mikhail Fridman- estiman que los ingresos de la compañía se situarán al cierre de 2019 en una horquilla de entre 7.000 y 7.200 millones de euros. En el primer caso supondría un descenso del 3,9% respecto a la facturación registrada el último ejercicio, mientras que el segundo la merma sería mucho moderada, del 1,2%.

No obstante, desde el primer accionista de Dia advirtieron también que son «meras estimaciones provisionales, sujetas a una serie de riesgos, incertidumbres e hipótesis» y, además, «no han sido verificadas o validadas» por la compañía. En cualquier caso, también prevén que los costes de reestructuración de la cadena (cierre de tiendas y aplicación del ERE pactado para 1.604 empleados, casi el 5% de su plantilla) supongan «aproximadamente» un desembolso de 40 millones en el segundo semestre, otros 50 millones en 2020 y luego cerca de 15 millones por año hasta 2023.

Liquidez inmediata

Este miércoles, en cualquier caso, las acciones de la compañía se revalorizaron un 7,7% -cerraron en 0,55 euros por título frente a los 0,67 euros que pagaron los inversores rusos en su OPA a mediados de mayo, un 18% menos ahora- tras conocerse los detalles de su pacto final con la banca. Este implica que L1 inyecta, «con disponibilidad inmediata», 500 millones en la caja del grupo –suficientes para despejar del todo el riesgo de un hipotético concurso de acreedores-, de los que luego se resarcirá a través de la ampliación de capital prevista aunque ahora su importe se eleva hasta los 600 millones.

Asimismo, Fridman y sus socios «asegurarán» un préstamo de 200 millones -a tres años de plazo y con un margen del 7%- que será entregado por las entidades financieras acreedoras, con Santander, BBVA y CaixaBank a la cabeza. Los mismos bancos darán una línea de crédito «confirming» por otros 71 millones (y un margen del 5,5% en este caso) para anticipar pagos a proveedores.