«Echo de menos las competiciones, aunque ya no tengo el nivel necesario»

Diego Cosgaya posa con su pala en el parque Isla Dos Aguas. /MARTA MORAS
Diego Cosgaya posa con su pala en el parque Isla Dos Aguas. / MARTA MORAS

Galardonado con uno de los premios regionales del Deporte, sigue desde Hungría, donde reside, el trabajo de otros palistas

JESÚS GARCÍA-PRIETOPalencia

El piragüismo regional obtuvo recientemente el Premio de Castilla y León del deporte en su edición correspondiente a 2018. El jurado valoró los méritos deportivos del grupo de deportistas que obtuvieron medallas en los Juegos Olímpicos o en los campeonatos del mundo absolutos en modalidad olímpica. Ocho deportistas han sido destacados con este galardón: Juan José Román Mangas, Guillermo del Riego Cordón, Narciso Suárez Amador, Juan Manuel Sánchez Castro, Emilio Merchán Alonso, Eva Barrios, Carlos Garrote y el palentino Diego Cosgaya, que lleva más de un año retirado de las competiciones oficiales. El expalista se encuentra viviendo actualmente en Hungría, donde trabaja desde 2016 en el Grupo Caliche, dedicado también al mundo del piragüismo.

–¿Qué ha supuesto para usted personalmente como figura del piragüismo este reconocimiento por parte de la Junta de Castilla y León?

–Ha sido una sorpresa muy grata para todos que nos hayan dado este premio. En principio se nos iba a dar una medalla para cada deportista, pero al final no pueden dar las ocho medallas y nos darán una. Estoy muy contento, es muy agradable que te hagan un reconocimiento así y más aún cuando estás retirado. Es el máximo galardón regional al que puedes aspirar. Hay compañeros que también se han sorprendido puesto que llevaban más tiempo que yo retirados.

–¿Qué recuerdos conserva de la medalla conseguida en Canadá en 2009?

–La medalla de Canadá fue el culmen de mi carrera deportiva, no obstante sí que es cierto que luego obtuve más medallas, aunque ninguna en Juegos Olímpicos, pero sí en campeonatos mundiales, lo mismo que en categorías inferiores.

–Actualmente se encuentra viviendo en Hungría, trabajando para una empresa dedicada al piragüismo. ¿Cómo es el trabajo desde la barrera?

–Vivo en Hungría, aunque mi labor comercial me hace viajar por toda Europa y por supuesto por España. Siempre que puedo aprovecho cada mes o cada dos meses para acercarme a Palencia y poder ver a mi familia. Estoy muy contento con el trabajo que estoy desempeñando. Aunque nada tiene que ver trabajar como deportista de alto nivel con trabajar desde una oficina, es completamente diferente. Hay que adaptarse a esa transición, es todo mental, psicológico y he de tener mucha organización.

–¿Es muy diferente con respecto a España?

–La forma de vivir es completamente diferente. Tienen otra mentalidad, pero estoy muy satisfecho. Hay mucha afición a este deporte y además les gusta la vida saludable. A mí me tratan muy bien. Procuro hacer deporte siempre que puedo, pero ya como un 'hobby'. Ya no puedo hacerlo tanto como antes, que estaba mañana y tarde exclusivamente. Ahora es mucho más relajado.

–Lleva más de un año retirado del deporte de elite. ¿Echa de menos las competiciones?

–Al principio pensaba que no lo echaría tanto de menos, pero ahora me entran las ganas de volver, sobre todo cuando veo a los compañeros en las diferentes competiciones. Aunque no tengo suficiente motivación para estar en competiciones a tan alto nivel. Tienes que tener mucha dedicación y esfuerzo diario para poder estar al cien por cien. En estos momentos no estoy rindiendo mal, pero no para estar al nivel más alto que piden los campeonatos oficiales.

–¿Cómo ve el nivel actual de los piragüistas tanto en Palencia como en Castilla y León?

–El nivel regional es bastante bueno, incluso el nivel nacional. En Castilla y León se sigue manteniendo durante todos estos años. En el caso de Palencia creo que Pedro Zapatero está muy bien, a un nivel muy alto. A nivel regional hay que destacar a Carlos Garrote y Eva Barrios que también han recibido este premio. Y a nivel nacional los piragüistas están en el mejor momento de su carrera deportiva, aunque creo que ahora hay menos deportistas que los que había antes pero con más nivel y lo que me preocupa es que no haya tanta generación por detrás para que este deporte pueda seguir alcanzado cotas de éxito.

–Una de las complicaciones para competir es la de la búsqueda de patrocinios. ¿Cómo están las cosas actualmente?

–Ha mejorado un poco con respecto a lo que ocurría antes. Ahora existe una ley de mecenazgo y las empresas pueden apoyar más porque luego se pueden desgravar. Eso ha servido para apoyar más a los deportistas. Las federaciones han pasado ya la época de crisis, ahora están mejor y en el piragüismo también, después de los buenos resultados que se están obteniendo a nivel olímpico. En mi época, las competiciones tenía que pagarlas el club muchas veces. En nuestro deporte el gasto es importante. Las piraguas son caras, al igual que todo el material deportivo que se utiliza. Además hay que tener en cuenta los desplazamientos, cada vez que nos movemos hay que llevar la piragua o bien por carretera, o por barco. A todo eso hay que sumar los médicos, fisioterapeutas… Son muchos gastos para que pueda cubrirlos una persona.

–¿Qué cree que fue lo que le falto conseguir durante sus años como profesional?

–Lo único que me quedaba por conseguir fue una medalla olímpica, aunque nos clasificamos para ir al final no nos llevaron. Creo que es la espina que me queda. Aunque sí que tuve tres títulos olímpicos. He tenido la suerte de ganar europeos y mundiales.

–¿Cómo ve el futuro de este deporte?

–Los compañeros están a un nivel muy alto a corto y medio plazo. En este ciclo olímpico van a estar muy bien y creo que eso se puede aguantar de cara al próximo ciclo. Desconozco lo que pueda ocurrir a largo plazo.