Subasic, de temer a Valdés a héroe nacional a lo Iniesta

Danijel Subasic, llorando al recordar al fallecido Custic. /EFE
Danijel Subasic, llorando al recordar al fallecido Custic. / EFE

Dedicó su memorable actuación, con tres penaltis parados a Dinamarca, a un amigo fallecido

Rodrigo Errasti Mendiguren
RODRIGO ERRASTI MENDIGURENEnviado especial a Nizhny Novgorod

«Fue nuestro héroe cuando le necesitábamos. Parar tres penaltis no es algo que se vea todos los días», dijo el seleccionador croata, Zlatko Dalic, sobre Danijel Subasic. Hace cuatro años, en el Mundial de Brasil, el ahora elogiado guardameta era un mar de dudas. No en el campo, donde pese a que había completado buenas actuaciones también había tenido ciertos errores llamativos, sino porque Víctor Valdés tenía firmado un contrato con su club, el Mónaco. Uno de los mejores porteros del mundo, quizá en ese momento el mejor, había anunciado que no seguiría en el Barcelona. Un sorpresón para todos. Su destino era Montecarlo.

El guardameta croata, que había llegado tres años antes a la Ligue 1, veía sólo dos opciones: banquillo o salir del club. Pero entonces, cuando ya todos los medios se habían hecho eco del acuerdo con el catalán (algo legal al estar en los últimos seis meses de contrato y que le iba a asegurar una buena prima de fichaje) el internacional español se lesionó de gravedad en su rodilla ante el Celta, el 26 de marzo en el Camp Nou, a unas jornadas del final liguero. Se perdía el Mundial, al que optaba como titular por la suplencia de Iker Casillas, si bien finalmente aquello fue el punto de inflexión de su carrera.

El Mónaco, a pesar de tener un acuerdo firmado para los próximos cuatro años, decidió, tras una revisión médica que Valdés no superó, que no ejecutaría el compromiso, ya que su lesión le tendría inactivo en un principio hasta el mes de octubre. «Hemos negociado con Valdés, pero está lesionado y no vendrá», anunció el vicepresidente del Mónaco, Vadim Vasilyev, durante la presentación de Leonardo Jardim. El técnico luso, que después apearía al Manchester City para llegar hasta semifinales de la Champions, se decantó por Subasic. «Ha hecho una buena temporada y el entrenador confía plenamente en él», añadió Vasilyev pese a la amenaza de Ginés Carvajal, representante de Valdés, de ir a los tribunales por una divergencia en la interpretación del contrato.

Subasic, que había debutado en 2009 con la absoluta croata, vivió la Copa del Mundo de Brasil en el banquillo del histórico Stipe Pletikosa. Tras su retirada se hizo con el puesto y ya en la Eurocopa de Francia demostró su acierto en los penaltis. Detuvo uno a Sergio Ramos, con 1-1 en el marcador, poco antes de que Perisic marcase el gol del triunfo que permitió a su selección ser primera de grupo, aunque Portugal les apeó del camino a la final. «Los guantes del partido ante España están colgados en la pared. Volveré a hablar de eso en diez años, cuando mi carrera se haya terminado. Les diré a los jóvenes: 'Mirad, paré un penalti de Ramos'. Luka (Modric) me dijo que los acostumbraba a tirar por la derecha, me la jugué y lo paré», contó entonces Subasic, que ha llegado a parar cuatro penas máximas en una campaña en la Ligue 1... e incluso marcó un gol de libre directo, al estilo Chilavert o Rogerio Ceni, en una victoria con el Boulogne (2-1). Su mejor día estaba por llegar.

Aquel maldito muro

Y dos años después, en Rusia, se convirtió en el gran «héroe» de Croacia tras haber descansado en el tercer partido del grupo. En octavos detuvo tres penaltis a Dinamarca (a Eriksen, Schöne y Jorgensen) e hizo posible así la clasificación de su selección para los cuartos ante una Rusia que pasó de ronda de igual modo. «Esta vez tuvimos la suerte de nuestro lado. La victoria ante Dinamarca es el momento más solemne para el fútbol croata en el siglo XXI», sin obviar las semifinales conseguidas hace 20 años, en el Mundial de Francia. «Son nuestros ídolos y están felices por lo que estamos logrando. Todos recordamos aquello y también queremos formar parte de la historia y hacer algo grande», desea.

Subasic, tras lograr un hito que sólo había logrado el portugués Ricardo (que después pasó por el Betis) ante Inglaterra en 2006, rápidamente levantó su casaca para mostrar una camiseta con la foto de una persona muy importante en su vida, Hrvoje Custic, y una leyenda: «Forever» (Siempre) 24». El número es la edad a la que Custic murió de modo trágico tras chocar contra un muro cercano a la banda mientras peleaba un balón durante un partido con el Zadar el 29 marzo de 2008.

A muchos les recordó el gesto de Andrés Iniesta en Sudáfrica. Igual que el manchego con Dani Jarque, Subasic nunca ha olvidado a su gran amigo, al que vio aquel día ser trasladado entre convulsiones y con el cráneo destrozado sin que pudiera superarlo en el hospital. «Siempre estará conmigo, no sólo en la camiseta (que suele llevar siempre), también en el corazón», asegura el Subasic, de 33 años, que este martes rompió a llorar durante su conferencia de prensa al recordar a su amigo fallecido. «Todos conocéis ya la historia...», afirmó entre lágrimas, mientras Domagoj Vida le intentaba consolar. «Estoy feliz de haber contribuido a este éxito, pero en el fútbol todos sabemos que un día estás arriba y otro abajo», reconoció posteriormente Subasic.

Lo que único seguro es que si Croacia vuelve a llegar a una tanda de penaltis ante Rusia, tanto Subasic como el capitán, Luka Modric, tendrán un papel protagonista. Y es que el madridista, que falló un penalti en la prórroga pero marcó después en la tanda, volverá a ser la primera elección de Dalic en una situación similar.