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Coutinho rescata a Brasil en el descuento y condena a Costa Rica

Coutinho rescata a Brasil en el descuento y condena a Costa Rica

Brasil se impone por 2-0 con dos tantos en el último suspiro del jugador del Barça y de Neymar

Aser Falagán
ASER FALAGÁN

San Philippe Coutinho se encarnó en gol a las 16.47 en San Petersburgo. Son las coordenadas espacio temporales de ese pequeño momento de lucidez que rescató a Brasil de lo que parecía ya un triste empate y desbarató de paso el pequeño milagro que había fraguado Costa Rica, pertrechada en una soberbia actuación de Navas que se quedó sin recompensa en el tiempo añadido.

Los de Coutinho y Navas fueron dos de los nombres de la victoria de Brasil contra Costa Rica, cuyo 2-0 final no oculta lo mucho que sufrió la 'canarinha' pese a sus dos docenas de llegadas. También tuvieron muy a su pesar protagonismo un Neymar desquiciado –aunque se desquitó con el segundo tanto a punto de cumplirse el minuto 96– y Bjorn Kuipers, el holandés al que consiguió engañar, pero que tuvo un amigo en el VAR para no cargar con un penalti que nunca fue.

2 Brasil

Alisson; Fágner, Thiago Silva, Miranda, Marcelo; Paulinho (Firmino, min. 68), Casemiro, Coutinho; Willian (Douglas Costa, min. 46), Gabriel Jesús y Neymar.

0 Costa Rica

Navas; Gamboa (Calvo, min. 75), González, Acosta, Duarte, Oviedo; Venegas, Guzmán (Tejeda, min. 83), Borges, Ruiz; y Ureña (Bolaños, min. 54).

Goles:
1-0, M.91: Coutinho; 2-0, M. 97: Neymar.
Árbitro:
Bjorn Kuipers (HOL). Amonestó a Neymar (min. 80), Coutinho (min. 80), Acosta (min. 85).
VAR:
Anuló un penalti que previamente se había señalado sobre Neymar.
Incidencias:
artido de la segunda jornada del Grupo E del Mundial 2018 disputado en el Saint Petersburg Stadium de San Petersburgo (Rusia) ante 64.468 espectadores.

Si Neymar vistiera de albiceleste, ya para el minuto 90, cuando Brasil aún empataba sin goles, probablemente se hubiera encendido más de lo que ya estaba, cansado y desbordado como todo su equipo tras asediar la meta centroamericana sin éxito. Los modestos se han acostumbrado a dar sorpresas en un Mundial que no deslumbra y el intrascendente dominio brasileño a punto estuvo de forzar otra. Porque en todo el primer tiempo no dejó de rondar el área como quien ronda una terraza de verano en busca de una sombra a la fresca, pero la mejor ocasión fue costarricense: la de Celso Borges tras una cabalgada de Gamboa. Y Neymar, mientras tanto, ya quemado.

Lo que pasa es que Brasil tiene orgullo. Sin goles al descanso, se reincorporó al partido enrabietado; entusiasmado. Efervescente. Y Neymar, sobrerrevolucionado. En quince minutos los de Tite ya habían probado a Navas de todos los modos posibles. Desde lejos, de cerca, en balones colgados desde la banda, de cabeza y tras interminables jugadas. Como Gabriel Jesús de cabeza en un remate que rechazó el larguero. Como Marcelo desde lejos. Como Coutinho también desde fuera del área o incorporado al remate en la segunda jugada. Como Neymar entre bicicleta, finta y protesta. Como William. Pero el cuadrado mágico brasileño era una elipse sin forma que rondaba una y otra vez la portería y las pocas veces que acertaba a la diana se encontraba con un gran Navas.

Costa Rica hace las maletas

Casta Rica, entre tanto, a lo suyo: a buscar contras y encomendarse a de Borges, Duarte y Ureña. Cada cual interpreta su papel, y el suyo era el contraataque, poner nervioso a un Neymar que tampoco necesitaba mucho para encenderse. Otra vez.

El paulista terminó de desquiciarse a los 77 minutos, cuando cayó en el área casi fulminado y entre aspavientos en una jugada en la que ni siquiera hubo contacto. Kuipers se creyó el penalti, pero no lo era. Y el VAR le avisó. Y el holandés vio el vídeo, anuló la jugada y se la guardó a Ney, que poco después veía una justa tarjeta amarilla por protestar. «No me toques», le decía después a Kuipers cuando le apartaba después de una protesta. Estaba, pero no estaba. Como Brasil, a la que se le escapaba el primer puesto y tal vez el Mundial.

Y entonces el fútbol de pronto fue severo, pero justo. Era fácil identificarse con Costa Rica, pero tras un asedio interminable la 'canarinha' merecía el gol. Lo que pasa es que Neymar no, así que tuvo que ser de nuevo Coutinho, el del tanto de delineante ante Suiza, quien marcó llegando desde atrás un balón colgado al área que Firmono había pinchado y Gabriel Jesús preparado. El segundo de Neymar sí que fue tal vez excesivo, entre otros motivos porque a pesar de su derroche físico la estrella brasileña había destacado por no ser demasiado deportivo.

Agotados y sin su punto, ese que les permitía seguir con opciones de clasificarse tras la segunda jornada, los de Keylor Navas estaban ya muertos, cansados de correr durante hora y media tras el balón. La aventura de Costa Rica terminó y Coutinho gana puntos frente a Neymar en el universo brasileño. Pero Brasil sigue generando dudas. Todavía tendrá que ponerse a prueba con un equipo que prefiera colocar muchos hombres por delante del balón. Y. sobre todo, tener el balón.

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