Liga femenina

Aprobado el nuevo modelo de competición del fútbol femenino con solo un voto en contra

Aspecto del Metropolitano durante el Atlético-Barça femenino./EFE
Aspecto del Metropolitano durante el Atlético-Barça femenino. / EFE

El Atlético, que había mostrado su rechazo en las semanas previas, optó por la abstención por lo que habrá dos categorías y los de la Primera tendrán acceso a las competiciones internacionales

Rodrigo Errasti Mendiguren
RODRIGO ERRASTI MENDIGURENMadrid

En la Asamblea de la Federación también fue aprobado por una mayoría absoluta (94 votos a favor, dos abstenciones -una la del Atlético que días atrás era contrario- y un voto en contra) el nuevo modelo de competición de fútbol femenino, con que la FEF considera que hace «una apuesta clara para lograr que este deporte, hoy en auge, se consolide, a través de un modelo competitivo sostenible, fomentando la base, avanzando en su profesionalización, nutriendo a las selecciones de las mejores jugadoras y protegiendo el fútbol más modesto y fijando unas condiciones para todas las futbolistas participantes».

El reto federativo es lograr que el deporte más practicado por las niñas y jóvenes españolas de menos de 14 años sea el fútbol, y hacerlo en 6 años (actualmente es el baloncesto femenino, con 118.000 licencias, seguido del golf con 78.000) y para ello ayudará a los clubes que apuesten por el fútbol femenino, contribuyendo a la profesionalización de las jugadoras de élite, garantizando la proyección deportiva, profesional, humana y educativa de estas deportivas dentro de «un modelo con un equilibrio económico financiero de los clubes participantes».

La competición que se crea con esta aprobación será de ámbito estatal, tendrá adscripción voluntaria, y se convertirá en la máxima competición de España a efectos de clasificación de los equipos españoles en las competiciones internacionales y en las europeas organizadas por la UEFA. De esta manera, dará derecho a optar a la clasificación para las citadas competiciones, cuya denominación aún está en el aire porque irá ligada a aspectos comerciales. Así, habrá dos divisiones, la primera o A (Liga Élite) integrada por entre 8 y 16 equipos y la segunda con entre 8 y 32 equipos. Los equipos que estén en la primera participarán en competiciones en formato de Liga, Copa y Supercopa. Se desarrollará un único grupo de ámbito estatal y en una única fase estatal. La División Primera dará acceso a las competiciones internacionales organizadas por la UEFA o la FIFA y, además, desde la misma se podrá acceder a la ayuda de protección social del 0,5%, que proviene del CSD.

Cambios en la organización actual

En cuanto a la segunda o B (Promesas), en una primera fase se competirá en dos grupos de igual número de participantes distribuidos por criterios de proximidad geográfica. En una fase posterior se competirá en dos grupos, uno por la fase de ascenso y otro por la fase de descenso. Se plantea un modelo liguilla entre los clasificados de la primera fase en cada uno de los grupos en igual número. Se establecerán varios supuestos para acceder a la División Primera, de tal manera que, si existe un número superior de solicitudes a las plazas disponibles, se priorizará según la clasificación deportiva obtenida en la presente temporada, según los resultados para la 1ª División Femenina y, si quedaran vacantes, por el orden de clasificación en Segunda División.

En cuanto a los requisitos para participar en la competición, será necesario obtener la Licencia FEF y formalizar el contrato, disponer de entre 18 y 22 jugadores, así como infraestructura administrativa, deportiva y equipamientos mínimos suficientes. «No hay colaboración, ni caridad hacia el fútbol femenino por parte de LaLiga. Solo ha buscado dar dinero para poder influir en las decisiones», recordó Luis Rubiales, que se mostró especialmente satisfecho por esta aprobación y destacó el papel de dos clubes. «Hay que agradecerles a Athletic y Barcelona su posición de entender a la Federación. Su participación ha sido decisiva».

Por su parte, Rafael del Amo, presidente del Comité Femenino, quiso destacar que hay «un acuerdo casi total con la Asociación de Clubes Femenino (ACFF)» aunque no ocultó que chocan en los derechos televisivos. «No tenemos muchas fichas femeninas, casi 60.000. Se ha crecido 10.000 en un año. Seguimos muy lejos en comparación con otros países», dijo Del Amo, presidente del Comité Femenino. «Estamos de acuerdo en un 95% con la ACFF, pero todavía no lo hemos logrado en un 5%. «Estamos disfrutando con el fútbol femenino. Se abren los campos y nuestras selecciones están cosechando buenos resultados. Estamos realizando un plan estratégico de nuevas competiciones. Tenemos que trabajar todos juntos. No tenemos muchas fichas femeninas. No puede seguir el mismo formato. Hemos tenido nuestros más y nuestros menos, pero debemos estar todos juntos. Vamos a tener una serie de exigencias. Hay que tener solidaridad con equipos más modestos», detalló Del Amo.

Colaboración para aplacar conflictos

Camps, secretario general de la Federación, aclaró que no hay conflicto con la ACFF y que hay colaboración para impulsar este nuevo proyecto. «Hay que agradecer a todos los que están trabajando intensamente en el desarrollo del fútbol femenino. La Federación durante un tiempo dejó de lado al fútbol femenino y LaLiga profesional sí decidió apostar con los clubes femeninos y ayudarles. Es justo agradecerles ese gesto. Pero es conveniente agradecer que ha entendido que el titular y la entidad que debe pilotarlo es la Federación desde el momento que ha dicho que quiere liderarlo. No tienen ningún inconveniente en seguir aportando esos recursos. Estamos en una línea adecuada. Se ha trabajado intensamente en los últimos meses» y destacó que «la Federación ofreció a todos colaborar para la creación».

Según Camps, «al principio se negaron en varias ocasiones. En ese periodo divulgaron una información que no era real para desacreditar el proyecto. Con la Asociación nos hemos reunidos en bastantes ocasiones y no hemos sacado ni una sola nota de prensa para no ponerles en una situación complicada. Y eso nos hubiera venido bien, pero no hacemos como nos hacen a nosotros en otros asuntos. Queremos llegar al punto final y se ha llegado casi a un acuerdo total», añadió Camps. «Se nos quiere imponer una determinada contratación de los derechos de televisión», dijo el secretario general. Rubiales quiso puntualizar que se trata «de una cantidad inferior a la que conseguiría la Federación según los estudios que tenemos».

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