Conde y Mika marcan en el triunfo de La Segoviana ante La Bañeza

Dani Calleja contra el balón ante La Bañeza en La Albuera. /Antonio de Torre
Dani Calleja contra el balón ante La Bañeza en La Albuera. / Antonio de Torre

El cuadro gimnástico desatasca al filo del descanso un choque marcado por el calor y se impone con comodidad (3-0)

LUIS JAVIER GONZÁLEZSegovia

La Gimnástica Segoviana mandó ayer un recordatorio a sus viejos rivales de Tercera División: La Albuera es tierra hostil. Los locales no necesitan de un partido sublime para encontrar recursos e imponer su guarida ante conjuntos necesitados de su burbuja, de reducir el juego a las áreas. El cuadro de Manu González continúa su progresión sin dejarse puntos. Hubo además caramelos en forma de goles para dos anotadores recién llegados como Álex Conde y Mika en una tarde calurosa.

La puesta en escena de la Segoviana fue calmada. El descanso de Anel, en el banquillo con molestias, prueba que la temporada es muy larga. Asier cogió el apuesto más adelantado del centro del campo en el que quiere exprimirle este curso el técnico y ya canjeó su primer gol. Conde, camaleónico, es capaz de generar peligro en cualquier posición y suya fue la primera ocasión del encuentro, cumplido el cuarto de hora. Tras recibir un pase al hueco, regateó al portero pero llegó muy forzado al remate y la zaga leonesa despejó bajo palos.

El partido asistió a un diálogo dialéctico de 'nueves'. Ivi hizo gala de su movilidad, siempre dispuesto al desmarque y a asistir a la segunda hueste de compañeros. Enfrente, Ricardo, el corpulento capitán de La Bañeza, busca para ganar metros y exprimir cada saque de banda para que sus piezas se incorporen. Los leoneses asumieron con tranquilidad el papel de débil y se centraron en explotar sus virtudes. Ninguna de sus jugadas a balón parado, por muy puntuales que fueran, resultó inocente.

La Segoviana fue volcando el campo con la incorporación de los laterales. Rubén tiraba de la cuerda por un lado y Adrián, apoyado por Kike, en el perfil derecho. Asier y Calleja empezaban a aparecer por zonas nobles pero La Bañeza superó la primera meta volante y conservó las tablas antes del imprescindible parón para hidratarse a la media hora. Le faltó apenas unos segundos para superar la del descanso. Tan fiables durante todo el primer tiempo en el juego aéreo, al meta Kuni se le escurrió un envío frontal. Conde no acertó en el remate, pero la defensa leonesa se descolocó y Asier enganchó un disparo fuerte desde la frontal, despejando lo justo por la zaga leonesa para hacer imposible cualquier enmienda del portero.

Lo que siguió tras el descanso fue un gran despliegue de Adrián. Atento siempre en labores defensivas, se incorpora al instante y monta transiciones por cualquier flanco. Obligados por el resultado, los leoneses renunciaron a su amado orden y el partido se rompió al instante. Ricardo amenazó controlando de espaldas un balón en pleno área chica azulgrana tras un saque de banda, pero su disparo se estrelló en Charly. El bumerán le volvió a La Bañeza con intereses. Se destapó con espacios la Segoviana, que rozó el segundo en un disparo clásico de Calleja en los primeros centímetros de área, en una brillante internada de Adrián a la que no llegó Conde y en un servicio algo fuerte del propio Calleja que Kike no logró embocar a puerta vacía. Ansioso por marcar, el espinariego, se echó las manos a la cabeza antes de ser el primer sustituido del choque.

La Bañeza no podría aguantar mucho más el riesgo sin que el empate les permitiera replegarse de nuevo. Y llegó el segundo, también de forma algo accidental. Kuni se vio forzado a salir al encuentro de un balón largo de Javi Marcos antes que Ivi. Lo logró el meta, pero su rechace cayó inocente al encuentro de Conde, que definió con solvencia a puerta vacía desde unos 30 metros. Tras rozarlo varias veces en la primera jornada, el prolífico goleador el curso pasado en el grupo riojano lograba así estrenar su cuenta en partido oficial. Y ninguna forma de marcar es mala.

Partido resuelto y tiempo para el debut de Mika. Su salida al campo provocó el mayor aplauso del público para reconocer la esforzada actuación de Ivi. A su entrenador el año pasado en el Tudelano, de Segunda B, le costó tomar la decisión de dejarle ir. «Tengo gol», garantizó en la presentación. El míster le creyó. Y apenas tardó siete minutos en demostrarlo, un mero suspiro para alguien que apenas consiguió marcar un tanto en toda la temporada pasada. El cántabro bajó con solvencia un envío en largo para la llegada de Conde, que le sirvió un centro medido al punto de penalti. Mika llegó con tiempo ante la salida del portero y definió con solvencia.

Elías, que volvió a disponer de minutos, rozó el cuarto en una preciosa pared dentro del área con Calleja, muy regular, antes de mandar el disparo alto ante la salida del portero. Tuvo otro rechace franco a puerta vacía, dos detalles que prueban su buena llegada, reconocida en rueda de prensa por su entrenador, orgulloso de que al jugador brillante el curso pasado en Regional no le quede grande la categoría. Seis equipos suman los seis puntos en juego en el grupo VIII, con Arandina, Cristo Atlético haciendo buenos los pronósticos y el Real Ávila, que sorprendió ayer al Zamora. Todos ya saben cómo da la bienvenida La Albuera a los valientes visitantes. La Bañeza, cuajando un gran primer tiempo, se fue con una goleada.

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