Balonmano

Histórico triunfo del Recoletas en el derbi regional ante Ademar

La plantilla del Recoletas celebra el triunfo ante el Ademar León. /A Mingueza
La plantilla del Recoletas celebra el triunfo ante el Ademar León. / A Mingueza

Los vallisoletanos jugaron un partido exquisito en el que remontaron tres goles en la segunda mitad para alzarse con su primer triunfo ante León

Miguel Ángel Pindado
MIGUEL ÁNGEL PINDADOValladolid

Huerta del Rey vivió un acontecimiento histórico. Primero por abrir sus puertas un día de Viernes Santo y segundo por la victoria del Recoletas Atlético sobre el eterno rival, Ademar León, que suponía acabar con una racha de siete derrotas del conjunto vallisoletano en los derbis. Y si nos remontamos más allá, esta sería la primera victoria del balonmano vallisoletano de elite sobre el Ademar León desde mayo de 2014.

27 Recoletas Atlético

(14+13), César (16 paradas), Turrado, Dani Pérez (2), Serdio (7), Manu García (1), Río (3), Víctor (3), Diego Camino (2), Miguel Camino, Adrián Fernández (9,8 de penalti), Álvaro Martínez, Nico, Roberto , Miguel Martínez.

26 Abanca Ademar

(14+12), Biosca (7 paradas), Mario López (8,1p), Simonet (3), Vieyra (1), Jaime Fernández (3), Mosic (-), Pesic (5) -siete inicial-, Slavic (9 paradas), Carou, Ligetvari (1), David Fernández (3), Acacio, Rodrigo Pérez (2).

Parciales cada cinco minutos:
3-3, 6-4, 7-6, 10-8, 12-11, 14-14; 16-16, 17-20, 21-23, 23-24, 25-24 y 27-26.
Árbitros:
Raluy López y Ángel Sabroso Ramírez (Comité canario). Excluyeron a Turrado (min. 13), Serdio (min. 36), Adrián (min. 49), Nico (min. 59), del Recoletas , y a Mario López (min. 40) y David Fernández (m.48), del Ademar.
Incidencias:
Poco más de 1.500 espectadores en Huerta del Rey en el derbi más descafeinado en la grada de los últimos años, pese a que el partido ofreció emoción y espectáculo a raudales. Apenas media docena de aficionados leoneses en la grada.

Los hombres de Pisonero ofrecieron su mejor versión, esa que suelen lucir lejos de Huerta del Rey como hicieron hace veinte días arrollando al Anaitasuna en Pamplona. Con esa continuidad regresaron los gladiadores a la cancha en una jornada un tanto atípica, ya que el hecho de ser Viernes Santo privó al coliseo a orillas del Pisuerga de una mejor entrada y sobre todo de la animosa afición leonesa.

El Recoletas jugó el mejor partido de la temporada ante su afición, máxime teniendo en cuenta el rival que tenía enfrente: Un conjunto que hasta esta jornada luchaba por conquistar el subcampeonato de la Liga por tercer año consecutivo. Los de Pisonero sabían perfectamente cómo jugarle al Ademar y cumplieron a rajatabla con el guión previsto. En un partido en el que los vallisoletanos aspiraban a competir, a estar en el partido, a mantener la igualdad hasta el final, no cabían los errores y, salvo en algunos lanzamientos en contragolpe, apenas cometió fallos sustanciales que el Ademar pudiese aprovechar.

De entrada supieron evitar cualquier pérdida en ataque, mostrándose además especialmente acertados en esta faceta. Diego Camino se erigió en el director de una orquesta que sonaba bien en todos sus registros. Rubén desequilibraba con sus amagos y lanzamientos, Víctor movía a la defensa y Abel Serdio se encargaba de culminar cada balón que le llegaba. Y en defensa, Turrado, Nico e incluso Álvaro, se encargaban de poner orden en una zaga que culminaba un extraordinario César, con diez paradas en los primeros quince minutos. Y el resto de la plantilla, a lo largo de los sesenta minutos de partido, aportó su granito de arena para sumar un triunfo de prestigio y de confianza para afrontar el esprint final de temporada.

El 6-0 de la zaga leonesa no impedía el juego dentro de la línea de los nueve metros de Diego Camino, para resolver las acciones con jugadas variadas que desconcertaban a los leoneses. Ello permitió a los locales mandar el marcador durante toda al primera mitad. Con dos goles por encima (7-5) la exclusión de Turrado a los doce minutos puso a prueba la intensidad de los locales. Y la salvaron con éxito, pese a encajar un 0-1, llegando poco después a obtener su máxima renta en todo el encuentro (9-6). Sin embargo el Ademar encontró un filón en su pivote Pesic, que con varios tantos seguidos hizo que al descanso se llegase con un empate (14-14), pero con excelentes sensaciones por parte del Recoletas, que se había mostrado muy sólido en todas las facetas e incluso desperdició un par de contragolpes directos para haberse marchado con ventaja.

El paso por el vestuario no varió apenas las estrategias de ambos conjuntos, salvo el correspondiente ajuste sobre los respectivos pivotes. Precisamente esta defensa y la escrupulosidad de los colegiados motivó la exclusión de Abel Serdio. El partido estaba tan igualado (16-16, min. 35), que cualquier situación especial podía provocar un desequilibrio. Y así fue. El Ademar no dejó escapar la ocasión para colocarse con un 17-20 (min. 40), su máxima ventaja en todo el partido. Pisonero paró el partido para dar instrucciones a sus hombres lo que coincidió con la exclusión del extremo Mario López. Era la oportunidad que tenía el Recoletas de devolver la moneda. Tenía que anotar un buen parcial en esta superioridad si quería mantenerse en el partido y lo logró de forma espectacular (20-20).

Guijosa cambió su defensa a un 5-1 para intentar frenar la conexión de Diego Camino con Abel y por momentos el Recoletas perdió levemente los papeles y el Ademar, siempre al acecho volvió a tomar ventaja. Mario, por el extremoderecho, se convirtió en una auténtica pesadilla (7 goles en la segunda mitad) y un filón para los leoneses (21-23). Era otro momento delicado para el conjunto local, pero la exclusión de David Fernández volvió a dar una nueva oportunidad al Recoletas. Y no la desaprovechó. Empató de nuevo el partido a falta de los últimos siete minutos (23-23). Cada defensa era una odisea y cada ataque una ocasión de oro. Pisonero alternó la defensa cerrada atrás con el 5-1 y Turrado de avanzado, tras la lesión de Miguel Camino. Surtió efecto porque sembró las dudas y cortó de raiz la producción ofensiva leonesa. Y había que aprovechar la ocasión. Abel Serdio anotó el 25-24 que devolvía el mando en el electrónico al Recoletas a falta de cinco minutos y que obligó a Rafa Guijosa a pedir tiempo muerto.

Era los momentos decisivos. Donde los errores se pagan muy caros porque no hay margen ni tiempo. Una excelente defensa local dio oportunidad al Recoletas a atacar para colocarse dos goles por encima. Parecía que Diego Camino iba a iniciar la jugada cuando soltó un lanzamiento de cadera que sorprendió al gigante Ligetvari y al portero Slavic. Era el 27-25. El Ademar no se rindió y pudo recortar de penalti, pero Mario López, infalible toda la segunda parte, lo estrelló en el poste. Los leoneses presionaron en toda la cancha, robaron el balón y colocaron el 27-26, e incluso pudieron haber empatado en el último lanzamiento de Simonet, pero ahí estaba un espléndido César para hacer realidad el sueño de derrotar al Ademar.

Así pues, un histórico triunfo y lo que es más importante, una victoria coral de todo un Recoletas en el que la plantilla al completo demostró una mejoría notable y que cuenta con mimbres para aspirar a cotas más altas que el octavo puesto con el que se acostó este viernes. A lamentar, únicamente, la lesión en la rodilla de Miguel Camino, que tuvo que retirarse en la segunda mitad.

Del palo de Guijosa a la felicidad de Pisonero

No anduvo con tapujos Rafa Guijosa a la hora de valorar la derrota de su equipo. «Es una palo para nuestras aspiraciones al subcampeonato porque no hay mucho margen de error. Creo que hemos fallado en los momentos clave, especialmente cuando nos habíamos marchado de tres goles y sufrimos la exclusión. Nos ha faltado acierto, confianza y ese punto de suerte. El rival ha demostrado que juega muy bien y en partidos tan igualados hay que tener ese punto de acierto y suerte que nos ha faltado. Mientras haya opciones matemáticas de conseguir el segundo puesto lucharemos por ello», aseguró Rafa Guijosa, quien dejó entrever una marejada en León por la reciente trayectoria negativa del equipo (empate en casa ante Cuenca, eliminado a las primeras de cambio en la Copa del Rey y derrota ante el eterno rival).

Por su parte, David Pisonero trataba de ocultar la euforia por el triunfo conseguido. «Nuestro objetivo era llegar al minuto 58 con opciones de triunfo y lo hemos conseguido así que estoy muy satisfecho. Luego ya, ganar depende de muchos factores, pero lo que sí que necesitaba el equipo es hacer un partido completo como se ha hecho. También Huerta del Rey necesitaba ver a su equipo jugar así y ganar a un rival de la entidad del Ademar».

El técnico vallisoletano destacó la eficacia de su equipo en ataque, «donde apenas hemos perdido balones y ellos apenas nos han podido marcar goles de contragolpe. También hemos sabido aprovechar las superioridades para mantenernos en el partido y sobre todo hemos anotado el 100% de los penaltis, algo que en ocasiones se nos atraganta y provoca desconfianza».

En cuanto a su defensa, Pisonero indicó que «hemos alternado el 6-0 y el 5-1, y eso que se ha lesionado Miguel, que es nuestro hombre fuerte en estas situaciones. Con esa alternancia hemos provocado sus dudas, pero hay que ensayarlo mucho más. De cualquier forma, con esta victoria en Huerta del Rey hemos demostrado que podemos ganar en cualquier cancha».