La fatiga del campeón

Carlos Villagrán y Brakocevic, en un momento del partido./Antonio de Torre
Carlos Villagrán y Brakocevic, en un momento del partido. / Antonio de Torre

El Viveros Herol BM Nava, que llegó a tener una ventaja de seis goles en la segunda parte, sufrió su primera derrota como local de la temporada (25-27)

Fernando Arconada
FERNANDO ARCONADANava de la Asunción

Campeón de la División de Honor Plata masculina, nuevo equipo de Asobal... No hace falta pellizcarse para comprobar que no es un sueño, que es real... aunque perdiera (la primera derrota como local de la temporada) frente al BM Torrelavega. Ya hizo los deberes, ya se doctoró la semana pasada; lo que ocurra a partir de ahora no empaña la temporada ni el mérito que tiene este equipo. Una jornada para el aplauso; para el Torrelavega (pasillo al campeón incluido), para la afición, para el Nava, que terminó contento pese a perder.

50 minutos buenos, muy buenos del Viveros Herol (en la segunda parte llegó a tener una ventaja de seis goles) y otros diez en los que posiblemente tuvieron su influencia la fatiga y el cansancio de las celebraciones ( la ocasión lo merecía) de unos días intensos y cargados de emociones. Es el resumen del partido en la versión más humana del campeón.

Posiblemente el nivel de motivación de un equipo (unos querían seguir invictos en su cancha) y otro no fuera el mismo y si las circunstancias no hubieran sido estas, el partido también se hubiera desarrollado de otra manera. En cualquier caso, al Torrelavega, que tuvo fe en sus posibilidades, le corresponde el honor de ser el primer equipo que vence al Nava en su pabellón en un partido que no tenía mayor trascendencia por lo que a la clasificación se refiere. Aún así, los dos equipos quisieron ganar.

Otro capítulo aparte fue el arbitraje. No gustó su criterio, sobre todo en las faltas en ataque. Una de esas acciones, ya al final, encendió los ánimos de los jugadores y técnico locales y también de la afición. Tampoco los entrenadores quisieron ahondar en esta cuestión al finalizar el encuentro.

De inicio, el técnico Dani Gordo dio la titularidad en la portería a Carlos Colomer. Tardó un poco en entrar en calor, pero luego fue uno de los destacados de su equipo. La primera parte fue muy disputada y equilibrada, como indican los parciales. Brakocevic fue uno de los protagonistas de esos primeros minutos, anotando tres de los cuatro primeros goles de su equipo y sufriendo también la primera exclusión a los ocho minutos.

Un minuto después entraba en la pista Agus Casado, que lograba dar por primera vez ventaja al Nava (6-5). Tras una fase marcada por la igualdad, el conjunto navero aprovechó los últimos instantes para tomar ventaja. Los goles de Filipe Martins, D'Antino y Darío Ajo Martín ponían el 13-10 en el marcador, para llegar al descanso con un 14-11, en parte debido también a que Colomer se iba haciendo cada vez más grande en la portería.

En la segunda parte, Llopis aumentaba la ventaja (15-11). Carlos Colomer seguía entonado en la portería y esa diferencia llegó a ser de seis goles (20-14) en el minuto 9 de esta segunda parte, pero a partir de ahí y aunque el conjunto de Dani Gordo trató de mantenerse en el partido las diferencias iban menguando a diferencia que iban pasando los minutos. 22-18; 23-20... Aún seguía el Viveros Herol BM Nava por delante. Con 23-21, Torrelavega sufrió la exclusión de Borja Lombilla, y poco después, la de Isidoro Martínez. Parecía que ahí estaba la clave del partido. No fue así. Otro de los detalles, aunque eran los visitantes los que estaban más acertados.

El conjunto navero no pudo aprovechar esa superioridad (24-22), fallando claras ocasiones y llegó la preocupación cuando el Torrelavega se puso solo a un gol (24-23) lo que obligó a Dani Gordo a pedir un tiempo muerto a falta de siete minutos para dar un cambio al partido. No lo logró. El conjunto visitante empató y después de mucho tiempo llegó a ponerse por delante en el marcador (24-25).

Agus Casado tuvo la ocasión de empatar, pero falló una clara ocasión (es humano) y a dos minutos para el final, Torrelavega empezó a saborear la victoria, más cuando todo Nava reclamó una falta en una acción defensiva del Torrelavega que los árbitros no vieron. Y mientras los locales protestaban, los jugadores de Alejandro Mozas aprovecharon para poner un 24-27 en el marcador. Carlos Villagrán, ya en los instantes finales, anotó el definitivo 25-27. A nadie le gusta perder, pero hay que tener en su contexto los diferentes factores y la situación en la que llegaba el conjunto navero a este partido.

En cualquier caso, la afición, que no dejó de animar a su equipo en ningún momento (que se prepare la Asobal con este ambiente) premió a sus jugadores con una ovación; también a Brakocevic y a Filipe Martins, que al término del partido saltaron a la cancha con una bandera de sus respectivos países, Serbia y Portugal, respectivamente.