Balonmano

Cumplida venganza del Logroño

Adrián supera a Kusan para marcar uno de sus siete goles: /Rodrigo Jiménez
Adrián supera a Kusan para marcar uno de sus siete goles: / Rodrigo Jiménez

El Recoletas apeló a la heroica tras el descanso, pero el partido ya estaba sentenciado en la primera mitad

Miguel Ángel Pindado
MIGUEL ÁNGEL PINDADOValladolid

No hubo opción, pese al arreón de la segunda mitad del Recoletas que sirvió para demostrar que este equipo no se rinde nunca, pero que cuenta con carencias que el BM Logroño aprovechó en una primera mitad perfecta para los de Miguel Ángel Velasco, acompañado en el banco por Rubén Garabaya.

27 Recoletas Atlético Valladolid

BM Logroño La Rioja

31 BM Logroño

(18+13): Sergey (13 paradas), Ilic (6), Balenciaga (1), Kusan (3), Scott (9), Muñoz (4,2 de penalti), Garciandia (5) –siete inicial–, Sánchez-Migallón, Fekete, Kukic (1), Moreira (1), Del Arco (1).

Parciales cada cinco minutos:
2-5, 6-7, 7-11, 9-13, 11-16, 13-18; 16-21, 17-23, 20-25, 23-28, 27-30 y 27-31.
Árbitros:
Sebastián Fernández Molina y Alberto Murillo Castro (Comité andaluz). Mal. Excluyeron por dos minutos a Adrián (min.35), y a Ilic (min.16), Garciandia (min.30 y 50), Moreira (min.31), Muñoz (min.36), Sánchez-Migallón (min.58), del BM Logroño.
Incidencias:
Encuentro disputado en el Polideportivo Huerta del Rey ante 2.018 espectadores. El seleccionador nacional absoluto de balonmano,Jordi Ribera, presenció el encuentro.

Y es que los riojanos cuentan con una plantilla muy equilibrada, con dos lanzadores como Garciandía y el sobre todo el francés Scott que hizo un roto absoluto a la defensa local, un central como Balenciaga cuya calidad es inversamente proporcional a su estatura y que supo manejar a su antojo el ritmo del partido, y un extremo infalible como Ilic. Además, los riojanos llegaban a Huerta del Rey con la herida aún abierta de la única derrota en su cancha en la primera vuelta y, como dijo su técnico, tenían marcado en rojo este desplazamiento a Valladolid.

El Recoletas se vio incapaz durante los primeros treinta minutos de frenar los lanzamientos lejanos de Scott que hacían añicos cualquier intento de defender cuando disparaba desde once metros. Además el BM Logroño cumplió esa norma de los grandes equipos que les exige no perdonar ni un solo error del rival. Y así logró las primeras ventajas sustanciales. Los de Pisonero saltaron a la cancha con dudas en ataque y cada balón perdido se convirtió en un contragolpe letal. Cuando llegaron a controlar un poco el juego ya llevaban cuatro tantos en contra (7-11, min. 15), una ventaja demasiado elevada como para reducirla ante un rival de este nivel. Porque fue entonces cuando comenzó su particular recital Scott, imparable desde la distancia con unos obuses que hacía tiempo no se veían en Huerta del Rey. El Recoletas jugaba su partido, encontraba con cierta facilidad a Abel Serdio ante la defensa adelantada de los laterales riojanos, pero con la misma facilidad encajaba los goles, por lo que el marcador se movía siempre en esos guarismos de cuatro o cinco goles en contra hasta llegar al descanso con un elocuente 13-18.

Remontada frustrada

Comenzaba la segunda mitad con superioridad por parte del Recoletas, pero no parece que se haya mejorado para sacar réditos de este aspecto del juego. Ni siquiera con los cuatro hombres de campo que se quedó el conjunto riojano por un mal cambio, permitió a los de Pisonero reducir las diferencias y antes al contrario, los de Miguel Ángel Velasco aprovecharon nuevamente los errores locales para conseguir la máxima diferencia (17-25, min. 41). Para entonces, Pisonero ya había ordenado una defensa 5-1 con Turrado de avanzado y además había cambiado a un apagado Rubén para que el ataque tuviese un poco más de fluidez. Yahí comenzó a hacer daño el Recoletas, también con un rival que intentaba ralentizar sus acciones y dejar pasar los minutos para contrarrestar la presión vallisoletana.

La jugada le salió bien a Pisonero e incluso ordenó un 4-2 para forzar más el error rival. La entrega y la ambición del equipo fue respondida con el apoyo unánime de la grada y poco a poco, y con la aparición de César en la portería, el Recoletas llegó a colocarse a tan solo tres goles (25-28, min. 51). Parecía que la remontada era posible, que el enorme derroche de fuerzas del equipo podría tener el deseado premio, pero el Logroño se puso las pilas, en especial su portero Sergey, y el propio Recoletas, con sus errores en los últimos ataques y los postes, terminó por rendirse a la evidencia.

Pisonero y la valentía

Sabor agridulce le dejó la derrota al técnico vallisoletano. Por un lado, reconoció que su equipo había desperdiciado treinta minutos. «La primera parte no hemos estado bien en defensa y nos han sentenciado. No podemos encajar 18 goles. Nosotros no tenemos un centro de la defensa que pueda blocar esos lanzamientos desde diez u once metros. Ello provoca dudas en la defensa, de si salir a no y está claro que estos equipos que cuentan con lanzadores poderosos nos generan muchas dudas». A pesar de ello, se mostró satisfecho de una segunda parte en la que apelando a la presión en medio campo, al menos redujo las diferencias. «Hemos cambiado la defensa en busca de provocar el error y por momentos lo hemos conseguido, pero no ha sido suficiente. Tampoco hemos estado acertados en los últimos lanzamientos. Era apelar a la heróica y esta vez no ha salido».

Sobre el escaso rendimiento, ayer, de Rubén Río, Pisonero reconoció que «la defensa adelantada del Logroño nos dificultaba el juego y además nos blocaron un par de lanzamientos y eso siempre genera muchas dudas. En otros partidos, como en Guadalajara, Rubén fue fundamental».

Para finalizar, el técnico afirmó que estaba ligeramente «disgustado» con el desarrollo del choque. «Creo que nos ha faltado valentía para ir a por el partido desde primero minuto».

Velasco, satisfecho

Miguel Ángel Velasco, otro entrenador de la escuela de Valladolid, no dudó en recordar que aprendió balonmano a orillas del Pisuerga. «Tuve como maestros a Pastor y Jota en los banquillos, y como compañeros de centrales a Raúl, Chema, Perales y Entrerríos. Es el balonmano que he mamado». Casi nada.

Sobre el partido reconoció sin ambages que su equipo tenía marcado en el calendario este partido. «Encajamos ante el Recoletas la única derrota en nuestra cancha y teníamos que devolvérsela». Sobre el partido comentó: «Nuestro ataque se ha impuesto desde el principio, con un Scott imparable y luego dando continuidad. Hemos sacado unas ventajas sustanciales y luego hemos querido conservar esa ventaja y marcar el ritmo».

También reconoció que «el 4-2 y las paradas de César nos han hecho daño, pero el equipo ha sabido controlar en todo momento y solventar el partido». Además comentó que el fichaje de Scott «fue una apuesta arriesgada de un lateral que apenas jugaba minutos y nos ha salido bien».

Y sobre los objetivos del equipo no dudó en señalar que son: «Seguir luchando y cobrar las nóminas todos los meses».