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La esencia de Arribes

Milagros y Clara, dos de las propietarias, muestran las patatas rebozadas y el chuletón de morucha./ S. G.
Milagros y Clara, dos de las propietarias, muestran las patatas rebozadas y el chuletón de morucha. / S. G.

La gastronomía tradicional se convierte en el mejor embajador de la villa medieval salmantina de San Felices

Silvia G. Rojo
SILVIA G. ROJOSan Felices de los Gallegos (Salamanca)

Historia, cultura, arqueología y monumentos han sido tradicionalmente, las señas de identidad de San Felices de los Gallegos, una villa medieval salmantina que mira muy de cerca a su vecino Portugal.

Pero desde hace 20 años la localidad cuenta con un ingrediente más: la gastronomía tradicional basada en productos de la zona que se empeñan en cuidar y preservar desde la Mesa del Conde, un centro de turismo rural que toma el nombre de un paraje en el que según cuenta la historia, cazaba el Conde Don Sancho.

La Mesa del Conde son Clara Martín, Nati Sánchez y Milagros Martín, tres emprendedoras que apostaron el todo por el todo a este proyecto que hasta la fecha, tan buenos resultados les ha dado.

En la carta del establecimiento aparecen básicos de la zona como son el chuletón de carne de morucha, cordero churro, patatas rebozadas, revuelto de farinato o bacalao con boletus. «Basamos nuestra cocina en productos de Arribes, como son el aceite, los quesos o los vinos. Esto es lo que quiere probar la gente cuando viene a nuestra casa, cosas de la zona», mantiene Clara. «Los clientes quieren algo diferente, que no se coma en otros sitios», añade Milagros.

Productos de 'la casa'

Bromean con el hecho de que todo tiene un origen conocido: «La carne es de las terneras que cría el marido de Nati; el aceite de la almazara ecológica del pueblo de al lado, Ahigal de los Aceiteros; el vino de Arribes y así todo».

De manera más detallada, se detienen en algunas de sus propuestas y de sus patatas rebozadas llaman la atención sobre el hecho de que «no son a la importancia, es una receta que al final comprobamos que tanto Clara como yo traíamos de antepasados comunes», relata Milagros.

En esta zona del Parque Natural de Arribes del Duero, quizás la menos turística por estar más alejada, se nota en la mesa la presencia de otros productos típicos como pueden ser las almendras, cultivadas tradicionalmente por las familias de San Felices. «En el cordero guisado también es típico utilizar la almendra» y ellas mismas guisan el pie y la oreja de cerdo con salsa de almendras en lo que han denominado 'Pie y oreja de cerdo al lagarero'.

«Cuando se acababa de hacer el aceite este era el plato estrella de la fiesta y por eso le pusimos el sobrenombre de lagarero», cuentan. Cada plato en la cocina tradicional tiene su misterio y su sentido. Otro ejemplo es el bollo de patata, «algo muy típico de aquí», una mezcla de patata cocida con anises y masa de pan.

Los postres son caseros. En la carta cuentan con plato para celiacos y para hacer la digestión, nada mejor que un paseo por San Felices de los Gallegos donde no se puede dejar de visitar el castillo, la muralla u optar por una de las rutas de senderos naturales.

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