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Artistas como Picasso, Miró y Andy Warhol ya firmaron etiquetas de grandes vinos

Colección de botellas magum de Vega Sicilia Único en el Museo del Vino de Peñafiel. /GABRIEL VILLAMIL
Colección de botellas magum de Vega Sicilia Único en el Museo del Vino de Peñafiel. / GABRIEL VILLAMIL

El XX aniversario del Museo del Vino de Peñafiel se celebrará con un certamen inédito sobre las etiquetas del vino

Nieves Caballero
NIEVES CABALLEROValladolid

El vino se presenta a la vista del consumidor con aspectos más o menos atractivos, determinado color y capa, opacidad o brillantez, le envuelve y seduce con sus aromas, por ejemplo, afrutados, lácticos y especiados, y le produce satisfaccción una vez que entra en la boca y atraviesa la cavidad bucal antes de descender hacia su interior por la garganta. Es entonces, cuando el consumidor sabe si cumple o no todas las expectativas. Si defrauda o enamora. Si le deja impasible o le remueve todos los sentidos para dejar un gran recuerdo.

Pero en el paso previo, a la hora de seleccionar el vino, es cada vez más importante el vestido. La propia botella y el corcho, y no digamos las etiquetas. Más bien ha tenido siempre mucha importancia porque cada etiqueta es la imagen que una marca quiere lanzar a sus consumidores. De hecho, las etiquetas han tenido gran relevancia a lo largo de la historia del vino desde que comenzó a embotellarse. Hay etiquetas históricas diseñadas por grandes pintores, esos que cuelgan sus cuadors en pinacotecas de la talla del Museo del Prado. Y hay etiquetas más modernas pensadas por diseñadores gráficos coetáneos.

La Diputación de Valladolid ya había anunciado que iba a conmemorar el XX aniversario del Museo del Vino de Peñafiel con un nuevo certamen de etiquetas, que se suma así al premio Vinos de Museo en su sexta edición. Castillo de Peñafiel Edición Limitada 2013, de bodegas Thesaurus (Olivares de Duero, Valaldolid) de Ribera del Duero, y ahora con elaboradora también en la DO Cigales, fue el vino ganador en la anterior edición que se celebró en 2017.

Serán el vicepresidente primero de la Diputación de Valladolid, Víctor Alonso Monge, acompañado del presidente de los Sumilleres de Castilla y León, Pablo Martín, y la responsable de Marketing y Comunicación de ESI-Escuela Superior de Diseño, Vanessa García, los encargados de presentar el próximo lunes, 11 de febrero, en la Sala de Recepciones del Palacio de Pimentel, el premio Vinos del Museo y el Concurso de Etiquetas organizados dentro de los actos conmemorativos del XX aniversario del Museo del Vino.

Interesantes colecciones

Tiene mucho sentido este primero concurso de etiquetas que convoca la Diputación. Desde su anterior remodelación, en 2015, el Museo Provincial del Vino de Peñafiel muestra una interesante colección de botellas de tamaño magnum de Vega Sicilia Único desde 1960, lo mejor que ha dado la tierra en esta zona de viñedos ribereños. En una estantería (precisamente la de la imagen) se exponen los 29 vinos magnum de la marca, cuyas estiquetas fueron diseñadas por grandes pintores españoles, como Rafael Zabaleta, Antonio López, o Manuel Losada.

Junto a ella, se expone la exclusiva colección de Château Mouton Rothschild con etiquetas que reproducen las obras diseñadas por artistas como Pablo Picasso, Salvador Dalí, Marc Chagall, Andy Warhol, George Braque, Jean Cocteau, Francis Bacon, Wassily Kandinsky, Joan Miró, Antoni Tapies o John Houston. La Primun Familiae Vino, que representa a las mejores familias del mundo de Europa, un selecto club al que pertenecen las españolas Vega Sicilia y Torres. Todo se vuelve internacional: el español, el francés (siempre seguirá siendo el lenguaje del vino) y el inglés.

El Primero de Fariña

Otro ejemplo, el Museo del Vino de Peñafiel ya luce una admirable colección de las botellas de los Primeros de Fariña con sus pictóricas etiquetas, que son producto de un certamen nacional que convocado por esta bodega de Toro desde 2006 para vestir su vino más joven, su tinto de maceración carbónica.

Pero fue años antes cuando este vino comenzó a lucir en sus etiquetas obras de pinores. En 1995 fue el artista holandés Vanderbraak el encargado de realizarla. Desde el año 1996 al 2001, la etiqueta del Primero fue obra de la salmantina Salud Parada. En el 2002, tomó el testigo de representar al Primero el pintor zamorano Fernando Lozano Bordell. Desde el 2003 hasta el 2005, Salud Parada volvió a hacerse cargo de recrear el espíritu de la creación más joven de Fariña. Como decíamos más arriba, desde el 2006, la obra que ilustra la etiqueta es la ganadora del concurso nacional de pintura El Primero de Fariña.

Aunque es cierto que los bodegueros han sido muy tradicionales y más bien clásicos a la hora de elegir su imagen y sus etiquetas, no lo es menos que siempre ha habido excepciones. Y si hablamos del presente, la imagen ha cobrado protagonismo y se ve como una innegable oportunidad para atraer a nuevos consumidores, sobre todo a los jóvenes que ya han cumplido su mayoría de edad. En este capítulo, como en otros, no se ha dicho la última palabra, todavía hay mucho por escribir.