Rod Stewart: «¿Jubilarme? Ese es un pensamiento horrible»

Rod Stewart./RANKIN
Rod Stewart. / RANKIN

El dandi londinense de raíces escocesas llega a Gredos para demostrar que, seis décadas después, sigue amando la música

José María Cillero
JOSÉ MARÍA CILLERO

Ni la más remota intención de retirarse del show-businness, por mucho que haya cumplido ya 74 años. «Estoy orgulloso de mi edad.... Y la mayoría de mis compañeros están muertos. No retirados. Lo disfruto, de eso se trata. Habrá un momento, estoy seguro, para la jubilación y estoy más cerca que hace años, pero para mí la jubilación no es una palabra encantadora. La gente siempre habla de ganas de retirarse, pero para mí, ese es un pensamiento horrible». Así responde sir Rod Stewart en una entrevista publicada este miércoles en el digital 'Brighton&Hove News', que se edita desde la costa turística al sur del Reino Unido donde en los 60, mods y rockers se citaban para dirimir a palos sus insalvables diferencias.

Hablando de mods. Paul Weller, Cooper... incluso Liam Gallagher no son más que réplicas de un axioma creado a partir del estilazo de un ya más que septuagenario Rod Stewart: Si de pequeño eres un buen mod, con un poco de suerte y otro poco de tu parte podrás aspirar a dandi cuando seas adulto. Ténganlo en cuenta si tienen entrada para mañana en el festival de Gredos. Aparquen en la medida de lo posible los pantalones cargo y las camisetas técnicas de Qechua, así como las Terrex y las Salomon. Vayan 'cool'.

«Tengo la suerte de tener un trabajo brillante que me encanta y mientras lo disfrute y la gente acuda en masa a los espectáculos, seguiré adelante», continúa Stewart en 'Brighton&Hove News', en una entrevista que firma Nick Linazasoro. «Tengo un entrenador y hago ejercicio tres veces por semana. Hago mucho trabajo en piscina, juego al fútbol con mis hijos y remo». Esa ilusión por practicar deportes con sus hijos podría estar en la base del fuerte compromiso con la paternidad del vocalista de icónica melena rubia y decapada. Una prole de ocho hijos de cinco mujeres distintas da para retar a Oxford y/o a Cambridge en las regatas (la competición exige que cada equipo esté formado por ocho remeros más timonel) y casi hasta para un equipo completo de fútbol.

Sobre la fórmula de su éxito, no exhibe excesiva petulancia. «No sé cuál es el secreto para seguir estando aquí. Tal vez haga un buen show, tenga una voz distinta, un ejército de canciones y algunos seguidores muy leales y, mientras la gente aún quiera escucharme, estaré ahí».

Intenten conciliar lo bucólico del macizo de Gredos con los mejores 'outfits' escupidos por Savile Row. Americanas de leopardo y de seda en verde botella y botines chelsea rebozados en purpurina de Rod the Mod subirán mañana al escenario de Músicos en la Naturaleza para poner en pie un edificio musical que recorre medio siglo de rock. 'Infatuation', 'Having a Party', 'Young Turks', 'Some Guys Have All the Luck', 'Downtown Train', 'Grace', Sailing', 'Da Ya Think I'm Sexy?' y 'Baby Jane' son firmes candidatas a formar parte del 'setlist' del concierto principal de la noche, aunque sir Rod avierte de que todas las noches cambian el show sobre una lista establecida de 20 canciones, «así, cada público asiste a un espectáculo ligeramente diferente. Esto mantiene a la banda en estado de alerta y a mí también. Es una banda grande, seis chicas y seis chicos, todos muy animados. Es bueno tener a los jóvenes cerca». Quizá ese afán de ofrecer cada noche un espectáculo distinto es el que mantiene vivo el romance de Stewart con la música. «Se trate de un festival pequeño o uno grandioso, damos en cada espectáculo el 110%. Una vez tocamos para 54 personas, fuimos contratados por un rico ruso en Roma que solo debía de conocer a 50 personas y las invitó a todas. Él pagó mucho dinero, pero dimos el mismo espectáculo que haríamos en el Madison Square Garden», cuenta en la entrevista.

Aunque no sea fácil por el calor previsto para mañana y la posterior caída de las temperaturas en la noche, háganse el favor de evitar estilismos perrofláuticos y estén a la altura... del Macizo central.