«Cada vez hay más músicos impresionantes pero menos emocionantes»

Asier Polo, con su «chiquito», un Francesco Rugieri fabricado en Crémona en 1689. /Gabriel Villamil
Asier Polo, con su «chiquito», un Francesco Rugieri fabricado en Crémona en 1689. / Gabriel Villamil

El chelista Asier Polo celebra sus 25 años de carrera con la orquesta con la que debutó, la OSCyL, a las órdenes de Carlos Miguel Prieto

Victoria M. Niño
VICTORIA M. NIÑOValladolid

Érase una vez un concierto cuyo compositor se lo dedicó en exclusiva a su esposa chelista y un intérprete español que se hizo amigo de ella. Con el tiempo, ella, Aurora Nátola, le cedió a él, Asier Polo, los derechos de la obra, y esta semana lo podrá escuchar el público de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León, en el auditorio Miguel Delibes. Polo (Bilbao, 1971) interpreta el 'Concierto para chelo nº2' del argentino Ginastera desde hace dos años y lo hará hoy y mañana con la OSCyL, la sinfónica con la que hizo su primer concierto profesional (el de Elgar) hace 25 años, en el Teatro Carrión, a las órdenes de Max Bragado-Darman.

«Fue un director que me apoyó mucho en mis comienzos, me abrió puertas», dice Asier quien, a pesar de los cambios de gerentes y maestros, ha mantenido la relación con la OSCyL.

En esta ocasión le dirigirá un amigo, el mexicano Carlos Miguel Prieto, con el que trabaja mucho en América. Y el repertorio, mexicano y argentino. «Cuando te expones en un escenario, hacerlo con alguien tan cercano, te da seguridad». Asier Polo tocará el concierto de Ginastera con el arco de su esposa, a quien se lo compró. «Es el mejor concierto de chelo compuesto en América Latina en el siglo XX. Para mí, mejor que el de Villa-Lobos. Guarda un mensaje encriptado en su primer movimiento, las variaciones sobre el tema del 'Concierto para piano nº2' de Brahms, es una melodía de amor en exclusiva para su esposa. Pertenece a la tercera etapa creativa de Ginastera y es una obra de gran fantasía, toda ella está impregnada de un espíritu onírico, como si fuera un sueño. Compone en un estilo étnico, buscando la sonoridad de la selva, la noche. Desde joven usó los sonidos de la naturaleza, los ritmos indígenas y la percusión con los que logra una atmósferas muy sugerentes. El resultado es un concierto muy exigente para todos, también con el público», explica este profesor del Musikene que tuvo entre sus alumnos a las vallisoletanas Beatriz Blanco y Georgina Sánchez.

«Traté a Aurora los últimos seis años de su vida y de alguna manera me sentía en deuda y con el deber de dar a conocer esta obra. Este año saldrá el disco de la grabación que hice con la Orquesta Nacional de España dirigidos por Juanjo Mena», anuncia el chelista.

El programa comenzará con 'Glosses sobre temes de Pau Casals', un encargo que le hicieron a Ginastera en Puerto Rico para celebrar un aniversario del maestro catalán. Polo reconoce que su sonido está ahí pero que su «referente es Rostropovich». Lamenta que las nuevas generaciones tengan tanta información a su disposición y tan al instante que terminen por no distinguir «la individualidad. Seguramente vivimos una evolución técnica y un descubrimiento del instrumento excepcional pero cada vez es más difícil encontrar personalidades diferenciadas. Son las cosas buenas y malas de la globalización. Yo les animo a que miren atrás a que conozcan a Starker, por ejemplo. Creo que hay falta de trabajo humanístico añadido a la mecánica del instrumento. La misión de un músico en el escenario es transmitir emociones con un control de su instrumento que vaya más allá de lo demostrativo. Cada vez hay más gente impresionante pero menos emocionante».

El reto de la contemporánea

Asier Polo celebra pertenecer a un conservatorio nacional «con la suficiente flexibilidad para poder mantener la actividad docente. Tengo un asistente y cuando mi agenda de conciertos no me permite estar, él continúa el trabajo». Además es músico residente de la Fundación Baluarte de Pamplona.

«Allí estoy haciendo de todo; conciertos como solista, cámara y estrenos. He hecho la integral de las 'Suites' de Bach, solo ante el peligro; el 'Concierto' de Elgar; un estreno de Jesús Torres y un recital con el acordeonista Iñaki Alberdi. Estrenaré otro concierto de Fernando Velázquez, compositor de las bandas sonoras de las películas de Bayona, y otro de Luis de Pablo, eso en 2019. Además incorporo otros nueve conciertos a mi repertorio y tres grabaciones, una con Nebolsin. No quiero forzar la máquina pero sí busco alicientes para crecer como músico». Polo disfruta con la contemporánea, con la posibilidad de intervenir en ella, «porque a veces componen solo desde el piano y no dominan los recursos del instrumento: Por eso hay que llegar a acuerdos sobre cómo hacer realidad algunas de las cosas que escriben. Es laborioso pero muy satisfactorio ayudar a traducir al chelo lo que tienen en la cabeza. La parte más complicada es descifrar y acercarte a la estética de un compositor. Una vez traspasado el umbral de su texto, el proceso es muy creativo».

Cerrará el octavo programa de abono de la OSCyL 'La noche de los mayas', del mexicano Silvestre Revueltas. Tanto este como Ginastera fueron alumnos de Aaron Copland y ambos convivieron conflictivamente con la realidad política de sus países. La Sinfónica regionalgrabó esta obra a las órdenes de Miguel Harth-Bedoya para el sello Deutsche Grammophon en 2011.