El folk de Alalumbre, en formato íntimo

El grupo Alalumbre./El Norte
El grupo Alalumbre. / El Norte

El grupo de Montemayor ofrecerá en agosto cinco conciertos a media noche en otras tantas ermitas de pequeños municipios de Valladolid y Palencia

Victoria M. Niño
VICTORIA M. NIÑOEl Norte

Romances a la manera antigua, músicos al alcance de la mano y proximidad del público receptor. En vez de escenarios, altares; en vez de amplificación, bóvedas que devuelven el sonido; en vez de grandes focos, la iluminación recogida de un templo. Así quiere celebrar el grupo Alalumbre sus quince años, llevando su folk a cinco pequeños pueblos de Valladolid y Palencia. La cita será a la media noche.

Luis Fernando Sanz, guitarra y voz, recuerda un recital que hicieron para una institución privada a esa hora y el especial ambiente que se creó. Esa intimidad quieren repetirla ahora en pequeñas ermitas de aforo limitado. «Queremos conjugar la música castellana, galante y popular, en un entorno arquitectónico histórico», explica este enamorado de los romances desde que con 20 años y ya estudiante de guitarra en el conservatorio fue a escuchar a Joaquín Díaz. «Era música sencilla, solo una voz y una guitarra, pero con un valor máximo. Siempre le escuché que él recogía canciones por ahí y que ese trabajo era como una piedra lanzada al agua y que esos círculos concéntricos que se formaban debían ser cada vez mayores, con la ayuda de los siguientes transmisores de ese patrimonio a las próximas generaciones». Alalumbre trabaja con repertorio ya recopilado y sobre esos cancioneros realizan sus arreglos en función de los músicos que sean, habitualmente cuatro y los vientos variables.

«Por ejemplo para estos conciertos, en vez de bajo eléctrico, llevaremos contrabajo». El hermano grande de la cuerda estará en manos de Aurelio Martín, Nuria Toribio tocará la viola, Manuel Sanz, el acordeón, Javier Gómez las flautas, JuanCarlos Mate, guitarra y voz, al igual que Luis Fernando. Comenzarán en Wamba el día 7 de agosto y continuarán el día 13 en Olmos de Ojeda (Palencia), Fompedraza (22), Santibáñez de Valcorba (23) y la Santa Espina (28 de septiembre). Cumplen así una vieja aspiración en estos quince año. «Nos llaman de muchos sitios, pero nos da pena que no hemos actuado más que en Montemayor y Campaspero en la provincia de Valladolid, cuando es la música de estos pueblos», lamenta Sanz, que reconoce que instituciones como la Junta o la Fundación Villalar sí les han incluido en sus agendas.

Alalumbre prepara otra gira de música más festiva por otros pueblos burgaleses y salmantinos para agosto. Por otra parte, también están cerrando un viaje a la Universidad de Cracovia, que se ha interesado por el repertorio con letra popular castellana, organizado con el Instituto Cervantes. Precisamente su léxico es el que atrae desde hace cuatro años a David Julseth, profesor de español profesor de español en la Universidad de Nashville (Tenesse), quien a través de la UVA, visita Valladolid con grupos de estudiantes americanos para aprender a través de la música popular y de Alalumbre.