Nieves Concostrina: «Si nos contaran la verdad, no tendríamos la idea solemne de ciertas instituciones»

Nieves Concostrina, tras el pregón de la Feria del Libro en 2018./G. Villamil
Nieves Concostrina, tras el pregón de la Feria del Libro en 2018. / G. Villamil

La escritora habla esta tarde en la Villa del Libro sobre 'Pretérito imperfecto',su última obra de historia divulgativa contada con humor

SAMUEL REGUEIRAValladolid

En cuatro meses el último libro de Nieves Concostrina, 'Pretérito imperfecto. Historias del mundo desde el Año de la Pera hasta ya mismo' (Ed. La Esfera de los Libros), ha conquistado ya cinco ediciones y va camino de la sexta. Parece que la fórmula de esta obra, que solo en contenido, y no en espíritu ni estilo, se distingue de otros trabajos previos de su autora como 'Menudas historias de la Historia' o 'Se armó la de San Quintín'. La Villa del Libro de Urueña acogerá hoy sábado la presentación de este nuevo libro, en un acto presentado por Tamara Crespo y organizado por la librería Primera Página, que se desarrollará en el centro e-LEA a las 19:00 horas.

Más de ochenta historias, de una longitud superior a lo que Concostrina tiene habituados a sus lectores, componen este nuevo volumen, que se presentará con una serie de imágenes y el habitual sentido del humor que su autora emplea para narrar estos episodios bien poco conocidos, cuando no ocultados, de los relatos que figuran en los libros de historia de nuestras escuelas: «Si nos contaran la verdad no tendríamos la idea solemne que hoy guardamos de determinadas instituciones», apunta la autora, quien no tiene mayores pretensiones en su visita a Urueña que «conversar con la gente y tratar de hacer pasar a todo el mundo un rato agradable: intentar que lean el libro es ya otra historia», señala entre risas.

Lejos del hilo conductor con el que confeccionó la colección de 'trajines' de cadáveres ilustres en su díptico 'Polvo eres', la autora se niega a rebajar la categoría de sus relatos a 'anécdotas', ya que a su juicio le parece que se rebaja la categoría de unos episodios que son directamente Historia, y que simplemente «las personas lo llaman así porque lo desconocen o les suena simpático».

El término 'fake news' parece algo nuevo, pero la manipulación de masas por parte del poder a base de mentiras y relatos retorcidos, ocultos o inventados son anteriores al invento de la imprenta, al incendio de Roma y al levantamiento de la esfinge de Gizeh: «Las 'fake news' nos la llevan colando toda la vida la Iglesia y la Monarquía, lo que hoy sucede es que se ha extendido más y la tecnología la ha puesto en mano de todos».

Bula papal

Hay verdades que pueden volver del revés a un país: «Fernando VII ha sido uno de nuestros gobernantes más nefastos, y su esposa María Cristina de Borbón-Dos Sicilias, la reina más corrupta que ha pasado por aquí. Pero en esto no se insiste mucho», indica Concostrina, quien no deja de advertir el interés de muchos en «mantener una institución anacrónica que caerá, tarde o temprano, por su propio peso». De igual manera opina de la Iglesia y sus relaciones con el Estado: no se cansa de recordar que son pocos hoy los que saben que existe una bula papal de 1567 en la que el pontífice Pío V dictó excomunión para todos aquellos cristianos que asisten, organizan o, en definitiva, permiten que se celebren estas fiestas taurinas.

«Las mentes de los niños son muy esponjosas en el colegio», sostiene, y señala que aún hoy seguimos creyendo algunas mentiras de la Historia, como la invención del teléfono y la radio falsamente atribuidas a Bell y Marconi. Por suerte, las tendencias cambian, percibe Concostrina: «Vamos teniendo acceso a más información, podemos llegar a todo y contamos con la capacidad de desarrollar un pensamiento crítico que nos haga cuestionarnos cómo se nos presentan las informaciones y saber qué nos están contando entre líneas de la noticia».

Se declara siempre periodista y nunca historiadora, y es tal vez el altavoz que le brinda la radio y su manera de presentarlo la que, a su juicio y «con toda la modestia por delante», hace que el gran público sea más permeable a esta clase de libros que a «gruesos volúmenes de historiadores con más de seiscientas páginas». Todo lo que ella cuenta, insiste; ya está ahí: sean historias protagonizadas por Benjamin Franklin o Blas de Lezo, la guerra del opio, la batalla de Iwo Jima, operaciones de (contra)espionaje, secretos de alcoba y de compraventa de reliquias por parte de la Iglesia o incluso el polémico título detrás de una novela clave de Agatha Christie. Porque no todo tiempo pasado fue mejor, de hecho, nuestra era pretérita ha demostrado resultar bastante… imperfecta.